La Tercera Opinion

Wednesday, May 30, 2012

Jóvenes uruguayos: la silla que valió un premio.

"Queremos hacer una movida, decirles a los jóvenes que nada es imposible, y que si hay que agachar el lomo y martillar un clavo, hay que hacerlo porque después viene la recompensa". Este es el mensaje de  Alfredo Causa, de 21 años; quien tiene, además de motivaciones, hechos concretos para  demostrar su afirmación. Y es que Alfredo es uno de los jóvenes del Club de Ciencias que lograron el tercer puesto en la categoría "Ingeniería Eléctrica y Mecánica" de la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería, patrocinada por la Corporación Intel.

Alfredo Causa, Richard Garré, 18 años, Matías Galimberti, 21, junto a su profesor Sergio Capillera, 29, son los jóvenes sanduceros que, con su creación de una silla de ruedas comandada por la voz, pusieron a Uruguay en el podio de la feria internacional de tecnología que tuvo lugar en Pittsburgh, Pensilvania. Dentro de un total de 1.500 proyectos, y al menos 400 en la citada categoría, se presentaron en esa feria - considerada la más importante en el mundo a nivel preuniversitario- con su proyecto al que denominaron "Chairtec": una silla que obedece las indicaciones del usuario, y avanza, gira y se detiene, al impulso de la voz.


Al leer la noticia –ya que muy poca difusión le da a hechos como éste  nuestra cobertura televisiva –vino a mi mente una vez más  aquella imagen del célebre científico Stephen Hawking, afectado por una  esclerosis lateral amiotrófica, y su silla de ruedas, la cual utiliza para desplazarse en público. La misma está controlada por un ordenador que maneja a través de leves movimientos de cabeza y ojos, y que también le permite seleccionar palabras y frases en su sintetizador de voz. 

Y más allá del premio de  US$ 1.000 a repartir entre todos, estos jóvenes sanduceros confesaron a la periodista Sandra Kanovich, en Paysandú, que el mayor reconocimiento fue el recibimiento que los sanduceros les ofrecieron a su regreso, con una caravana que los esperó en el ingreso a la ciudad y los llevó por sus principales arterias. "Fue increíble, esperábamos que estuvieran nuestras familias, los amigos, pero tanta gente no nos imaginamos nunca", piensan ahora, algunos días después de obtener el galardón internacional.
Un ejemplo de jóvenes para otros jóvenes..

No pierden la oportunidad de agradecer a todos quienes los ayudaron a lograrlo y confían en que lo vivido es un buen puntapié para su futuro. Pero por sobre todo, creen que su experiencia debería ser un ejemplo para otros jóvenes y una lección para las autoridades que tienen en sus manos promover e incentivar la educación y el desarrollo. "No todos los jóvenes somos iguales; parece que ahora todo tiene que ver con la droga y esas cosas, pero otros no somos así, queremos salir adelante", expresa, apuntando a las dificultades que enfrentaron.

"El gobierno debería facilitar, apoyar más estas cosas, para que los jóvenes pierdan el miedo y demostrar que acá es posible crear tecnología, que nos podamos quedar en el país y no tener que irnos, no que vengan empresas extranjeras, pongan la tecnología, capaciten gente y después se la lleven", señala Alfredo Causa. Más reflexivo, Richard Garré plantea que su experiencia es una muestra de que es necesario prestar mayor atención a los jóvenes con ganas de crecer.

Desde mayo del año pasado comenzaron a trabajar en el proyecto de su silla de ruedas. Hicieron sacrificios, pasaron fines de semanas enteros trabajando, a veces hasta se olvidaban de alimentarse y no pocas veces se desanimaron y pensaron que no cumplirían el objetivo, aseguran. Los tres jóvenes egresaron a fines de 2011 del Bachillerato Informático. Alfredo y Matías trabajan; el primero, como docente en el ITSP de Guichón; el segundo, como "pasante" en el instituto en Paysandú. Es una especie de conserje, explica: durante cuatro horas diarias, es el encargado de la limpieza y de cerrar o abrir salones.
"Agradecemos profundamente a todo el pueblo que nos ayudó, pero la verdad es que para mí fue una vergüenza haber tenido que salir a hacer una campaña para recolectar dinero para poder llegar todos a EE. UU.”, apuntó Richard, refiriéndose a que con los recursos que ofrecía el MEC no podía viajar todo el equipo. El docente Capillera respalda el reclamo: más allá del orgullo y la satisfacción por los resultados, hay que reflexionar, por ejemplo, en que no se pudo llevar la silla a Estados Unidos por el costo de traslado y la presentación fue con un video.

Para empezar, ya coordinaron con dos liceos privados para presentar su experiencia y estudian la forma de continuar el perfeccionamiento de su invento, que por otro lado, ya está patentado.

Nota: Me referí a Stephen Hawking  en un artículo publicado en este blog en diciembre 2011:
http://la-tercera-opinion.blogspot.com/2011/12/uruguayos-que-asombraron-al-mundo-en.html citando el extraordinario trabajo de otros uruguayos: el Dr. Pablo Díaz Amarilla, licenciado en Bioquímica por la Facultad de Ciencias e investigador en ciencias médicas y de la salud, quien junto a Luis Barbeito, director del Instituto Pasteur y técnicos del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable,  estudiando mecanismos celulares asociados con enfermedades neurodegenerativas como la ELA, descubrieron y aislaron  un nuevo tipo de célula que acelera la enfermedad. ¡Y ahora agregamos el excelente trabajo de estos jóvenes sanduceros!

 Mi opinión: A un ser rudimentario como yo - a quien particularmente sorprenden y motivan estos “descubrimientos” que nos ofrecen nuestros jóvenes emprendedores, por sobre las repetidas descalificaciones a que nos tienen acostumbrados políticos y “pensadores profundos”  empeñados en negar nuestra realidad –este tipo de noticias me lleva a reafirmar que hay otro Uruguay posible, al cual deberíamos prestar más atención. Porque aun cuando supuestamente, al fin  descubrimos que tenemos petróleo, yo insisto en que la principal riqueza natural, está en la mente de nuestra gente. Y los ejemplos, a nivel mundial, están más allá de toda discusión. Ojalá sigamos descubriendo y aplaudiendo este tipo de “petróleo humano”, porque es el que verdaderamente nos enriquece como nación, y nos provee el combustible necesario para nuestra superación.

 Argenta
Mayo, 2012

Thursday, May 24, 2012

Recoba: el ejemplo de un "Chino" Nacional.

Yo festejo la victoria de mi equipo, no la derrota de los demás”.  Si esta frase la hubiera pronunciado en su momento Winston Churchill o Abraham Lincoln, o algunos de los grandes estrategas mundiales, estaría recorriendo  la web dentro de las “frases más célebres” de los hombres más célebres. Pero la dijo aquí, en Uruguay, el “Chino” Alvaro Recoba, uno de los mejores jugadores de fútbol a nivel nacional e internacional, y autor del gol de tiro libre que le dio el triunfo a su equipo en el último clásico jugado el fin de semana pasado. Claro, no fue un gol cualquiera. Fue una obra de arte. Uno de esos goles por los cuales se lo llamó La Zurda Mágica, al marcar un gol Olímpico durante la Liga Italiana, siendo elegido el mejor jugador del partido.

"El Chino", como se le conoce en el mundillo del fútbol, era hasta el 2001 el jugador mejor pagado del mundo, con una cifra cercana a los 7.5 millones de dólares por año en el Inter de Milán. Es considerado uno de los mejores pateadores de Tiros Libres en Italia. En la Liga Italiana marcó un gol Olímpico, pateando un corner de tal forma que la pelota tomó un efecto que acabó en gol. En ese mismo partido fue elegido mejor jugador y fue apodado La Zurda Mágica. Hizo un gol similar al de Maradona en el año 1997, jugando en Uruguay para el Club Nacional de Football contra Montevideo Wanderers Fútbol Club. Tras un breve paso por el Venezia, en 1999 retornó al Inter, quien en 2007 lo cede en préstamo al Torino de Italia, y en el 2008 es transferido al Panionios NFC de Grecia. En diciembre de 2009 rescinde su contrato con dicho club de mutuo acuerdo y vuelve al Uruguay.


Tras muchos rumores que lo situaban en Chile o Perú, firma por Danubio [- ]el club que lo vio nacer futbolísticamente -  y al año siguiente, en 2011, se oficializa su fichaje por Nacional, marcando 5 goles, uno de ellos en el partido clásico contra Peñarol, y ayudando a su equipo a obtener el campeonato Apertura. Ahora, Nacional y el Chino van por el Clausura. Pero el Chino tiene otra faceta aún mucho más destacable que sus mágicos goles de tiro libre, de sus pases magistrales, y su presencia dentro de la cancha. Por ejemplo, se dice que fue él –más allá de representantes  y apoderados –quien acordó  y aceptó, las condiciones para jugar en Nacional. Y que Nacional sacó la lotería. Porque también “se dice” que gracias a su buen tino y acertado criterio, el Chino se ha hecho de  una posición económica que le permite estar más allá del bien y del mal. Entonces, se da el lujo de vivir como le place, jugar con quien le nace,  y hacer declaraciones como éstas,  una vez finalizado el último clásico, que demuestran la inmensidad de su persona.

Los rivales pueden ser amigos.

Después del clásico fui a poner nafta y el que me atendió era hincha de Peñarol. Y me felicitó. El rival mío y el de Nacional es Peñarol, pero nunca le falté el respeto a nadie sea hincha de Peñarol o de cualquier otro equipo. No lo hice cuando estaba en Danubio ni lo hago ahora. No va en mí. Seguramente, ningún hincha de Peñarol va a estar contento, pero yo festejo la victoria de mi equipo no la derrota de los demás. Toda la vida fui así. Me tocó perder y me fui tratando de saludar a los que ganaron y me fui ganando y saludando a los que perdieron. Así debe ser”.

Y para demostrar con hechos que fuera de la cancha el mundo es otro  y que los rivales –aun dentro  del fútbol -pueden ser amigos y tener causas comunes, días antes del partido el Chino, junto con su gran amigo y rival, el Tony Pacheco, uno de los ídolos más ovacionados del cuadro adversario, fueron a dar una charla a los chicos recluidos en la  casona Ituzaingó de la Colonia Berro.

Me gustan esas cosas – dice Alvaro Recoba -Soy joven, tengo 36, pero es tanta la experiencia que se agarra jugando al fútbol, y llevando muchos años de casado y de padre de familia, que es como si tuviera muchos más. Mis 36 son como 48 de otra persona. La idea, el pensamiento que nos une con el `Tony` es decirles a los chiquilines que el fútbol es una diversión, por más que haya muchas cosas en juego.


El fútbol; mucho más que un juego..
Álvaro Recoba participa, junto a otros futbolistas, de un proyecto para ayudar a los menores infractores que están recluidos en los hogares del INAU. La iniciativa nació en una ONG en la que trabaja Raúl, su padre. "No se trata de rescatarlos ni de darles una mano, sino de demostrarles que hay otra salida-dice el Chino - Un camino diferente al de entrar y salir de los hogares por robar o cometer otros delitos. Muchos de los jugadores salimos de hogares muy humildes, obvio que yo no llegué a robar, pero agarré otro camino", explicó.
"Recién estamos arrancando. La idea es que cada uno de nosotros sea padrino de un cuadro del INAU. Vamos a llevar entrenadores o ex -jugadores, para que trabajen con ellos. Está el `Tony` Pacheco, `Mati` Cabrera, el `Cacique`, Andrés Scotti y seguro que va a venir Darío Rodríguez. Creemos que el fútbol puede dejarles un buen mensaje. La semana pasada fuimos con el `Tony` a la casona Ituzaingó de la Colonia Berro. No es fácil estar ahí y no tener ninguna motivación para cambiar. Yo veo esos gurises de 15 años y no me los puedo imaginar haciendo algo jodido. La idea, tampoco es tratarlos como pobrecitos, sino mostrarles que hay otra posibilidad. Luego estará en ellos tomarla o no".
Si aquellos goles del Chino como el Olímpico de la Liga Italiana, o los convertidos durante el Apertura, o esta última joyita del clásico que lo acercan al Clausura, valen un Campeonato, estos otros, jugando para el INAU y los gurises uruguayos, valen un mundial. Porque este “Chino” nacional, que además juega en Nacional y nos hace sentirnos orgullosos de ser tricolores, nos hace sentirnos aún más orgullosos de ser uruguayos, más allá de casacas y partidos. Porque se trata de hombres que más allá de saber manejar una pelota, saben manejar  valores en una sociedad que –a nivel social patea mucho –pero convierte muy poco.


La anécdota. El día en que se sentaron a firmar el contrato con los directivos de Nacional, nadie se animaba a hablarle de dinero, porque la mayoría temía que esa frase “no vuelvo por plata” o “firmo en blanco” terminara evaporándose con el documento arriba de la mesa. “¿Cuánto querés ganar?”, preguntaron Alex Saúl y Luis Bruno. Y el Chino les respondió con otra interrogante: “¿Cuánto me quieren pagar?”. Cuando le dijeron 5.000, los dejó mudos: “¿pesos o dólares? Resultó siendo dólares, claro. Si bien Nacional estaba muy lejos de los 7,5 millones anuales  que le pagaba el Inter, por lo menos tenía reservas de dignidad. Pero él ya les había quitado el estrés: “No importa, denme un buen premio por ser campeón y pongan la cifra que quieran, yo firmo”. Firmó. Volvió. Los conquistó a todos y el domingo 20 de mayo del 2012 abrió una vez más la última puerta: la del corazón del hincha. Pero la semana anterior había abierto una más grande: la de los chiquilines internados en el INAU.

¡Gracias Chino, y también gracias Tony, y gracias a todos esos enormes deportistas para quienes el fútbol - mucho más que un juego - es un ejemplo de vida!

Argenta
Mayo, 2012

Tuesday, May 08, 2012

Uruguay y la rebelión de las cárceles.

Los nuevos escenarios. Ante los últimos y sonados casos de un nuevo motín en el COMCAR, tras la alevosa muerte de un policía, mas los desmanes que llevaron a la destrucción de dos módulos de la penitenciaría y luego un amotinamiento de las presas para exigir un nuevo régimen de visitas incendiando dos módulos del tercer piso y debiendo ser reprimidas por la Guardia Republicana, ha quedado al descubierto una vez más la necesidad de una urgente revisión de todo el sistema carcelario en Uruguay. Es evidente además, que más allá de postergadas soluciones largamente reclamadas, hoy existen otros aditamentos que agravan y pesan en la conflictividad carcelaria. El ingreso de la pasta base en las cárceles, la falta de respeto por los códigos, el hacinamiento y la degradación de las infraestructuras más una corrupción y relajamiento institucional en aumento, son considerados claves por las autoridades en el incremento de situaciones de violencia en los últimos diez años.




El comisionado parlamentario para el sistema carcelario, Alvaro Garcé, dijo a Ultimas Noticias que el aumento de las situaciones violentas comenzó "a partir de 2002 y 2003, cuando se implemento la violencia como forma de relacionamiento y creció la cantidad de incidentes anuales". En cuanto a la forma de amotinarse, Garcé consideró que cambió la modalidad porque antes "prevalecía el motín con armas blancas y toma de rehenes ahora es con arma de fuego y sin rehenes". En tanto la asesora en asuntos penitenciarios del Ministerio del Interior, Gabriela Fulco, dijo a Ultimas Noticias que "el ingreso a las cárceles de población joven con problemas de adicción cambió totalmente el escenario". Fulco señaló que "las personas con adicciones no respetan los códigos carcelarios tradicionales por su vicio".
                                                                                                                                 

Recomendaciones y conclusiones.

Releyendo en estos días un informe preparado por el Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay (IELSUR) para el PNUD, en 2006, y titulado “Estudio sobre armonización legislativa conforme a los Tratados de Derechos Humanos Ratificados por Uruguay u otras normas legales con fuerza vinculante”, me detuve nuevamente en las conclusiones y  recomendaciones referidas al sistema de las cárceles. Allí dice: “Una de las graves falencias de nuestro sistema carcelario es que se ubica, institucionalmente, en el ámbito del Ministerio del Interior. De este modo, la policía termina cumpliendo un rol ajeno a sus funciones de prevención y represión del delito, debiendo cumplir un rol de inserción social para el que no está capacitada”.

Hace pocos días el reconocido abogado penalista Juan Fagúndez, entrevistado por un medio de comunicación también coincidía  con este planteo, expresando que: Primero, hay que sacar ya a las cárceles de la órbita del Ministerio del Interior. Se tendría que crear un organismo para que se ocupe, por ejemplo, un gran instituto técnico forense que tenga las cárceles a su cargo, con un instituto penitenciario o instituto nacional de cárceles que aplique el mismo método para todas las cárceles del país”. Y más adelante, afirmaba: “La Policía no puede trabajar en el interior de las cárceles, debería tener una dirección para vigilar el área perimetral y nada más”. . ( ) Seguir con la Policía en las cárceles mantendría el sistema de corrupción. Pero además, así se alimenta una suerte de desquicio del sistema, porque a la Policía se le pide prevención, luego, si aquello no dio resultado, debe reprimir, y después se le ordena que cuide al tipo que debió perseguir y capturar. Es una locura...”

















Otros observadores hacen notar, a su vez, que según las pautas establecidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por la propia ONU y por el Pacto de San José de Costa Rica, el sistema de cárceles no puede estar en manos de la Policía, o sea, en este caso, en las del Ministerio del Interior. ¿Por qué? Porque más allá de toda percepción, interpretación o como se lo quiera mirar, el recluso considerará siempre al policía como su enemigo, ya que es éste quien lo persigue y reprime, y lo mismo sucede desde el lado del policía, quien verá a aquel siempre como un vándalo fuera de la ley a quien hay que reprimir y castigar. El policía, en su carácter de representante de la ley, jamás podrá ver al detenido como un sujeto pasible de reformar y reinsertar en la sociedad. No está preparado para ello. En última instancia, la motivación subyacente en el policía está en el hecho de cumplir con su función y su responsabilidad: reprimir a quien infringe la ley. Para eso lo preparan.

Una herencia maldita.

Dicen que fue a raíz de dos fugas masivas protagonizadas por los Tupamaros desde la antigua cárcel de Punta Carretas, hace más de cuarenta años atrás, las que llevaron a que el sistema fuera traspasado a la órbita del Ministerio del Interior desde el Ministerio de Educación y Cultura. Y ahí se quedó hasta el día de hoy.

Este paradigma, que quizá tuvo su justificación estratégica  en los años 70, cuando se creó un comando integrado por policías y militares de las FFAA, para reprimir la insurgencia, no tiene las mismas exigencias ni pertinencias cuarenta años después, con una población civil estabilizada y sin luchas internas armadas. Hoy los desestabilizadores son otros, y su represión si, es competencia de la policía. En todo caso, el que la Policía haya quedado en la órbita del Ministerio del Interior, recibiendo el paradigma de la represión abusiva instaurado en su momento, constituye una pesada herencia para la Institución Policial. Quizá las cárceles hayan logrado una mayor seguridad en cuanto a fugas; pero ello sin duda a costa de la imagen y credibilidad de los cuerpos policiales, pues ello  fue preparando paulatinamente la cuna de un enfrentamiento cada vez más acentuado entre los sectores marginados de la población, que es de donde proviene la mayoría de los reclusos, y a su vez, también los integrantes de las fuerzas policiales.

La difícil tarea de la Policía.

Todo el show montado por la prensa en torno a estos lamentables acontecimientos no hacen más que conceder el protagonismo deseado por los reclusos, acentuando la consiguiente confusión, temor, y sensación de inseguridad, por parte de la población. Además de minar la motivación y autoestima de los cuerpos policiales. Sé que no es fácil; pero considero de suma importancia retirar a la Policía del cuidado de las cárceles, lo cual la aleja de la percepción y sentido de pertenencia que debe tener con el resto de la sociedad. Su función ya de por si es bien difícil, dado que debe intervenir en casos tan extremos como la estupidez de un grupo de inadaptados a la salida de un partido de fútbol, como en la intervención de una boca de pasta base en una zona de alta peligrosidad, ante una disputa entre vecinos por un exceso de intolerancia, o repeler las balas ante un atraco en medio de la ciudad. Por mencionar algunos..


El policía vive entre la violencia de unos y la intolerancia de otros. Es el “sándwich” perfecto para catalizar las mediocridades y las pasiones ocultas de una sociedad que no sabe controlar sus excesos. Ante una sociedad que reclama airadamente por sus “derechos humanos”, sin que nadie le recuerde sus “obligaciones humanas”. Y ante una justicia que no logra alinear sus conceptos para interpretar y aplicar la ley. Debemos rescatar a los Policías para proteger a los ciudadanos y no para cuidar a los delincuentes. Son ellos los únicos quienes, en su cercanía con la población, pueden ofrecernos ese invalorable estado de seguridad para nuestras vidas, las de nuestras familias, y nuestros bienes. Y en este sentido vuelvo a destacar la  “Campaña por la no estigmatización de los barrios” emprendida por el Ministerio del Interior luego de los operativos de saturación en los barrios más conflictivos de la ciudad. Y destaco especialmente los conceptos expresados por el asesor en comunicación e integrante de la Unicom, Marcelo Barzelli, porque traspasan los límites de una campaña puntual, para permanecer en la conceptualización de la función policial.

El “Yo los defiendo” es un compromiso público que asume el policía –explica Barzelli - Muchos policías ven con agrado la campaña porque tiene un elemento inusual, que es poner la imagen del policía en primer plano, se sienten reivindicados. Ese es uno de los puntos de ruptura de esta campaña con lo que se podría haber pensado que era correcto para una campaña del MI. Ponemos al policía en primer plano, el policía asume un compromiso público. En estos días las jerarquías policiales les están trasmitiendo a todos sus subordinados eso: esta campaña, además de una reivindicación de la figura del policía como trabajador del Estado con una función, es un compromiso público que estamos asumiendo”.

Si; esa es la tarea de nuestros policías. Y yo los defiendo.

Argenta,                                                                                            Mayo, 2012