La Tercera Opinion

Tuesday, November 18, 2008

“Es el Producto Interno..¡Bruto!”


El Grupo de los 20, contra el terrorismo financiero..

El G-20, o Grupo de los 20, que preside actualmente Brasil, fue creado en 1999 tras la crisis asiática como un espacio de encuentro de los ministros de economía de países desarrollados y en desarrollo. En este sentido, la Cumbre de noviembre de 2008 llevada a cabo en Wáshington con motivo de la crisis financiera internacional, fue la primera reunión de este grupo, a nivel de jefes de Estado y de Gobierno. Durante esta Cumbre, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, exponiendo la posición de Argentina señaló ante los demás jefes de Estado que "estamos no solo ante un problema financiero, sino frente a un fin de modelo económico y político que pregonaba la falta de controles como concepto".

Ganar fortunas, sin producir nada.

Pero el presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva, fue más allá afirmando, por ejemplo, que el G8 formado por las siete economías más ricas del mundo más Rusia, "no tiene más razón de ser" -y que- "Es necesario tomar en cuenta a las economías emergentes en el mundo globalizado de hoy". El presidente brasileño se manifestó optimista al afirmar que hace seis meses atrás nunca habría imaginado que el G-20 iba a ser el grupo designado "para definir de forma colectiva la reforma de la economía mundial". Pero Lula agregó algo más para condimentar esta ensalada de desaciertos mundiales, al criticar los fundamentos del mercado financiero, “gracias al cual -advirtió -se pueden obtener fortunas sin producir nada”. Y pienso que Lula apuntó a la génesis de esta nueva forma de terrorismo, montada una vez más, desde el país que fuera alguna vez ejemplo del mundo industrializado y desarrollado, y hoy ejemplo de la corrupción y las malas praxis financieras.

George W. Bush
Lo paradójico de todo esto, es que esta Cumbre fue organizada por el decadente gobernante norteamericano, quien utilizó al Grupo de los 20 para lavar su cara y mostrarse como el gran arquitecto del salvataje financiero mundial afirmando en su cinismo que: “Hay que hacer el mercado financiero mas eficiente”, y que "está deseando" trabajar con sus pares sobre la nueva arquitectura financiera internacional. "Vamos a revisar de nuevo las normas sobre la regulación del mercado y el fraude" –afirmaba - como si no hubiera tenido tiempo de revisarlas después de los vergonzosos escándalos de Enron, Worldcom, Arthur Andersen y otros, muy vinculados a su entorno. El mismo gobernante que logró el portento de que el gasto público de los Estados Unidos, impulsado por los costos delirantes de la guerra en Irak y Afganistán, sumado a la vergonzosa debacle de las hipotecas de alto riesgo, desembocara en ese déficit de casi 500.000 millones de dólares que alcanza al 3% del producto interno bruto (PIB)

En lugar de la famosa frase que uno de los asesores de Clinton utilizara para priorizar los temas de su campaña “Es la economía, ¡estúpido!” podríamos más bien afirmar hoy “¡Es el Producto interno, ¡bruto!” para recordar que es el conjunto de bienes y servicios producidos por su gente el que determina la verdadera riqueza de una nación, y el que constituye el real sustento de su economía. Estados Unidos, de la mano de este inescrupuloso presidente, prefirió jugar a la ruleta rusa con dinero ajeno, haciendo un templo de Wall Street y privilegiando la especulación financiera por sobre el trabajo duro y honesto de quienes hicieron grande y poderosa a la nación norteña.

Economía "virtual" versus economía "real"

Como ejemplo de todo esto, mientras una vez más las calificadoras de riesgo vendían su alma al mejor postor, avalando papeles que decretaban el desempleo masivo, la pérdida de sus hogares, y la miseria para millones de ciudadanos, una de las automotrices más emblemáticas de los Estados Unidos, la General Motors, está a punto de declarase en bancarrota. Nada menos que una de las empresas insignia del status norteamericano y que durante los últimos años ha ejecutado sistemáticamente cierres de plantas y despidos de miles de empleados, llegando incluso a vender el 51% de la compañía en noviembre de 2006, amenaza ahora con dejar en la calle a 250.000 de sus trabajadores, más la pérdida de 4 a 5 millones de empleos indirectos tan sólo en su país de origen. Con la depreciación en sus acciones de hasta 90.3% en los últimos 12 meses y un endeudamiento de más de 50.000 millones de dólares, General Motors no aprendió las lecciones impartidas por el norteamericano Edwards Deming, y que fueron y son el éxito de sus competidoras japonesas, Toyota y Honda. Los fabricantes japoneses, fieles al concepto de la mayor productividad aprendido de Deming, ofrecen vehículos con precios competitivos y reconocida calidad, lo cual les ha permitido ganarse la percepción favorable del consumidor norteamericano y adueñarse de su preferencia, por su mayor calidad, mayor eficiencia en consumo de combustible y mejor diseño.

Así, mientras GM anuncia ahora su posible quiebra obligando al nuevo Presidente de los Estados Unidos y a los principales congresistas a preocuparse por su salud, Toyota informaba a principios del 2007 estar planeando la construcción de cinco nuevas plantas en Estados Unidos durante los próximos 10 años, invirtiendo 5.000 millones de dólares y creando unos 10.000 puestos de trabajo. ¿Contradictorio? En todo caso resulta increíble, que mientras la comunidad internacional se preocupa por conseguir fondos para ayudar a millones de familias que quedarán sin techo y sin trabajo, una empresa comercial que factura millones de dólares en varios países del planeta, también pida ayuda al gobierno para cubrir los desaciertos de su gestión!

Si algo debería haber quedado claro para el mundo entero luego de esta crisis de los fraudes y las mentiras, basada en una economía de símbolos al decir de Peter Drucker, es que no puede concebirse una economía “real” sujeta a los espasmos y resfríos especulativos -recordemos que durante mucho tiempo se aseguró que si Greenspan se resfriaba el mundo todo se constipaba - olvidándose de que son esos commodity que produce y transforma el ser humano, los que alimentan, calzan, visten, abrigan, y transportan a la humanidad.
Ni puede a su vez concebirse una economía sustentada únicamente en la riqueza que el Estado puede obtener de sus recursos naturales, despreciando el aporte de lo que sus habitantes producen con el agregado de su creatividad, de su esfuerzo y su habilidad transformadora. Porque es éste, más allá del valor de sus materias primas, el mayor componente del PIB de una nación, y el que determina su verdadera riqueza.

En todo caso, tres cosas importantes pueden rescatarse de este ataque del “terrorismo financiero” y de los resultados de esta Cumbre de los 20, más allá de las resoluciones adoptadas: en primer lugar, el hecho de que ahora los países emergentes tendrán la oportunidad de hacer oír su voz junto a los desarrollados en el tratamiento y decisión de aquellos temas trascendentes para la comunidad internacional. Lula, lo resumió así: “Pienso que las medidas que tomamos, por unanimidad, fueron extremadamente importantes para que podamos controlar el sistema financiero y evitar que continúe la práctica del casino". En segundo término, el hecho no menos importante –e histórico podríamos agregar -del reconocimiento unánime de que en esta oportunidad los países menos desarrollados estaban mucho mejor preparados para soportar este nuevo embate de los abusos de los desarrollados. Mientras se anuncia que Estados Unidos, Alemania y Japón han entrado en recesión, y el crecimiento en España y Francia esta cayendo, se reconoce que en esta oportunidad, nuestras economías están más preparadas que las de ellos.

Finalmente, una razón obvia para haber convocado a los países en desarrollo es que, mientras las naciones desarrolladas caen en la recesión, serán precisamente aquellos los únicos que crecerán en 2009. Y es que “es el Producto interno...¡bruto!” más allá de las especulaciones y las manipulaciones de quienes buscan obtener fortunas sin producir nada, quien deberá equilibrar los desajustes de esta nueva forma de terrorismo del cual nunca advirtió el Sr. Bush: el “terrorismo financiero” que él mismo cobijó.

Argenta Noviembre, 2008

Saturday, November 08, 2008

¿Qué resultó peor: el "11-S" o George Bush..?

¿Quien fue el idiota que abrió la lata..?

El escritor uruguayo Carlos Maggi afirmó en un artículo del diario El País de fecha 13 de octubre de 2008, que “El mal que ha esparcido el señor George W. Bush en su país y en el mundo entero, se parece al momento en el cual Nerón quemó Roma”. En el mismo artículo, y para graficar en forma humorística su sabio análisis sobre la crisis financiera estadounidense, Maggi acude a una excelente parodia: “Una vez un hombre abrió una lata de sardinas y estaban podridas. Reclamó contra el vendedor; el vendedor había comprado en Singapur; eran sardinas importadas de Grecia, pero de origen español. Cuando la reclamación llegó a Vigo, el primer vendedor contestó: ¿Quién fue el idiota que abrió la lata?” Hasta ese momento todos habíamos ganado y nadie había perdido –ejemplifica Maggi - ¿Quién quiso ejecutar al primer deudor hipotecario y comprobó que era insolvente y que el precio de su casita no cubría lo adeudado?”. ¡Brillante comparación!

Lo que Bush les “legó” a los norteamericanos.
Al finalizar el año 2008, el gobierno de Estados Unidos dejará a su sucesor y al pueblo norteamericano un legado difícil de olvidar: un déficit presupuestario de casi 500.000 millones de dólares, ocho años después de haber recibido de Bill Clinton un superávit de 127.000 millones, lo cual constituyó también una marca histórica en la nación. El gasto público, impulsado por los costos delirantes de la guerra en Irak y Afganistán, sumado a la vergonzosa debacle de las hipotecas de alto riesgo, desemboca en ese déficit que ya es el doble del existente en 2007 y alcanza al 3% del producto bruto interno. Lidiar con los impactos de la actual crisis a nivel interno y externo, restaurar la moral de la población y el índice de confianza de los consumidores -el indicador por excelencia del estado de ánimo de los estadounidenses, hoy ubicado en el nivel más bajo de su historia -reparar la maltrecha "autoridad moral" de Estados Unidos con el resto del mundo, manejar el deterioro producido por las guerras mentirosas de Irak y Afganistán y reconstruir el a todas luces fracasado proceso de paz de Annapolis entre israelíes y palestinos, son, entre otras cosas, una herencia familiar demasiado pesada para cualquier nación.













Lo que Bush les “negó” a los norteamericanos.

Todo ello, sin mencionar lo que George W. Bush le ha negado al pueblo norteamericano en materia de servicios de salud, seguridad, derechos esenciales como la vivienda, y pare usted de contar, en aras de priorizar el insaciable y fracasado gasto militar y favorecer a las grandes corporaciones petroleras y especuladores disfrazados de empresarios. Lisa Donner, directora del programa contra la pobreza del Centro para el Progreso Norteamericano, aseguró al diario argentino La Nación que desde el año 2000, en que Bush fue electo por primera vez, y el 2007, el ingreso medio norteamericano ha caído 324 dólares, la población con cobertura médica bajó un 17%, y la pobreza creció en un 18%. Mientras, la guerra en Irak, que lleva ya más de cinco años, le costó la vida a más de 4.000 soldados estadounidenses y 600 mil millones de dólares a los contribuyentes. Nunca se descubrieron vínculos de Saddam Hussein con el "11-S" ni indicios de armas químicas de destrucción masiva, y Osama Bin Laden, el hombre que burló y a su vez enriqueció al “Clan Bush” en estos años de gobierno, sigue tan libre como los estafadores de Wall Street.

El diario The New York Times lo define aún mejor: "Estados Unidos está maltrecho y a la deriva después de ocho años del fallido liderazgo del presidente Bush". Las cifras dan razón a esa afirmación y las actitudes de los candidatos presidenciales también. El republicano John McCain, por más que apareció en alguna foto abrazado con su "correligionario", hizo lo imposible para que no lo contamine la “peste” que representa este Gobierno para sus fines electorales, insistiendo en que está en contra del presidente tanto en las posiciones sobre el cambio climático como en las violaciones a los derechos humanos en Guantánamo, y en las torturas en Abu Ghraib. Pero no pudo lograrlo. Barack Obama abordó decididamente el tema en uno de los debates: "Hay que preguntarse cómo quedó la autoridad moral de EE.UU. en el mundo luego de estos últimos ocho años".Y el presidente del Council on Foreign Relations, Richard Haass se lo contestó en la revista Newsweek "La capacidad del país de decirle a otros lo que deben hacer, o persuadirlos mediante el ejemplo, está muy disminuida".
Eliot Spitzer
Un artículo esclarecedor.

¿Recuerdan ustedes el publicitado affaire protagonizado por el gobernador del estado de Nueva York Eliot Spitzer con una prostituta de lujo, lo cual derivó en su dimisión al cargo? Pues parecería ser que su destrucción política no estuvo tan relacionada con los estándares morales de la administración Bush, sino que Spitzer había llegado a responsabilizar en forma insistente a la administración Bush por la llamada “crisis sub-prime” del mercado financiero hipotecario. El 5 de octubre de 2008 el informativo digital Argenpress. info publicó bajo el título “Por qué destruyeron al Gobernador de Nueva York Eliot Spitzer” un esclarecedor artículo de F. William Engdahl, traducido por Ernesto Carmona desde el título original “Bush’s Real Problem with Eliot Spitzer”. En su artículo, F. William Engdahl advierte que "en la evaluación de los escándalos espectaculares alrededor de figuras públicas prominentes, lo más importante consiste en preguntar quién y por qué pudo desear eliminar a esa persona". La sincronización de los hechos, sugiere que Spitzer fue el blanco probable de una operación de la Casa Blanca y de Wall Street para silenciar a uno de los críticos más peligrosos y locuaces de su conducción de la crisis del mercado financiero.

Y es que a mediados de febrero, Spitzer atestiguó ante el Subcomité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de EEUU, y más tarde ese día, en una entrevista nacional por CNBC TV, culpó de frente a la administración Bush de crear un ambiente propicio para los prestamistas rapaces. Y el 14 de febrero, The Washington Post publicó un editorial de Spitzer titulado: “El socio de los prestamistas rapaces en el crimen: Cómo la administración Bush bloqueó los caminos para que los estados concurrieran a auxiliar a los consumidores”. En el editorial acusó: "La administración Bush no sólo no hace nada para proteger a los consumidores de viviendas, sino que además se embarcó en una agresiva campaña sin precedentes para impedir que los estados protejan a sus residentes contra los mismos problemas a los cuales el gobierno federal evade tapándose los ojos". En ese mismo editorial, explicó que "La administración Bush logró esta hazaña manipulando una oscura agencia federal llamada Oficina del Contralor del Circulante (Office of the Comptroller of the Currency, OCC), que existe desde los tiempos de la guerra civil, con la misión asegurar la validez fiscal de los bancos nacionales. Pero hace algunos años, por primera vez en toda su historia, la OCC fue utilizada como herramienta contra los consumidores”.

“La OCC también promulgó nuevas reglas para evitar que los estados hicieran cumplir cualquiera de sus propias leyes de protección al consumidor contra los bancos nacionales”, afirma Spitzer. El editorial concluye: "Cuando la historia cuenta el episodio de la crisis de los “préstamos sub-prime” y relate de nuevo sus efectos devastadores sobre las vidas de tantísimos inocentes dueños de una casa, la administración Bush no será favorablemente juzgada..., será juzgada como gustoso cómplice de los prestamistas, quienes llegaron demasiado lejos en su búsqueda de ganancias. La administración fue tan complaciente, en efecto, que utilizó el poder del gobierno federal en un asalto sin precedentes a las legislaturas de los estados, así como contra los abogados generales de los estados y quienquiera que estuviera en el lado de consumidores". Si bien el editorial apareció al día siguiente de la malograda aventura de Spitzer con la prostituta en el hotel Mayflower, muchos en Washington creen que con ese artículo, el político demócrata firmó su certificado de defunción política.

El 4 de marzo de 2008 Spitzer propuso, además, la legislación que habría impuesto penas al fraude hipotecario y a los préstamos depredadores. “Causalmente” siendo elegido gobernador en 2006 derrotando a un republicano con casi el 70 por ciento de los votos, no ha sido acusado de ningún crimen. Pero la Asamblea de Republicanos de Nueva York anunció inmediatamente planes para acusar a Spitzer o para someterlo al escarnio público si llegaba a rechazar la dimisión. Cierto es que la prostitución es ilegal en la mayoría de los estados de EEUU; pero no es usual acusar a los clientes de prostitutas, ni hacer públicos sus nombres mientras exista un proceso. Por ello, el que alguien me cuente que el Sr. George W. Bush y su clan no estaban enterados a principios del 2000 de los fraudes de Enron, Worldcom, Arthur Andersen, y la larga lista, hasta llegar hoy a esta burda crisis de las “sub-prime”, realmente me causa mucha risa.. Y ante la afirmación inicial del escritor uruguayo Carlos Maggi, me pregunto: ¿Qué resultó peor para los estadounidenses: el “11-S” o el Sr. Bush..?

Argenta Noviembre, 2008

Thursday, November 06, 2008

EL MILAGRO DE LOS ANDES: Liderazgo efectivo en medio del caos.


Durante la ExpoManagement 2008 realizada los días 27 y 28 de octubre en la Rural del Prado, Buenos Aires, la cual contó con la presencia de importantes ponentes como Joseph Stiglitz, Kevin Roberts, Jimmy Wales, Muhammad Yunus, Terry Jones, Claudio Fernández Aráoz y Michael Porter, uno en especial concitó la admiración de más de 2500 ejecutivos y empresarios asistentes, algunos acompañados de sus esposas e hijos: el uruguayo Fernando Parrado, sobreviviente junto con 15 compañeros más, de la recordada tragedia de los Andes. Si algo dejó en claro Fernando, a través de su exposición, es que el liderazgo, más allá del ámbito empresarial, es un tema de vida o muerte...

Fernando Parrado
Desde el relato de su trágica experiencia personal: “El milagro de los Andes: Liderazgo efectivo en medio del caos”, Parrado mantuvo en suspenso a chicos y grandes por igual, dando sus impresiones sobre como superar las crisis enfrentando el liderazgo, y resaltando la importancia que significó el trabajo en equipo durante ese trágico episodio. “Durante estos dos días –aclaró –ustedes tuvieron el privilegio de escuchar a líderes y pensadores que hablaron de estrategia, planificación, toma de decisiones. En aquel momento, nuestras decisiones estaban marcadas por una realidad insoslayable: eran de vida o muerte”. Al explicar cómo fueron naciendo los líderes entre sus compañeros -mayoritariamente muchachos integrantes del equipo de rugby uruguayo Old Christians - durante aquellos 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida, recordó que primero fue el capitán del equipo quien mantuvo en alto el espíritu colectivo. Más tarde, sin embargo, al escuchar en una radio la noticia del cese de la búsqueda, el ánimo del capitán se desplomó, y fue cuando entraron en acción los estudiantes de medicina. Fueron ellos, a partir de allí, quienes asumieron el liderazgo, comenzando por curar y atender a los heridos.

Cuando la situación se tornó más crítica, el propio Parrado mostró su perfil de líder, asumiendo que si debía morir lo haría intentando salvarse, mas no esperando la muerte. Fue así como decidió organizarse para emprender el cruce de las montañas en busca de ayuda. “Cruzar los Andes nos llevó 10 días porque habíamos fallado en el cálculo de nuestra ubicación –aclaró – y lo hicimos en jeans y con ropa común, a alturas que han llevado a la muerte a andinistas con los mejores equipos”. Treinta y seis años después de aquella odisea a 4000 metros de altura, en la que perdió a buena parte de sus amigos, a su madre y a su hermana, se preguntó “¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?” -Y se respondió: “Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, y porque nos conocíamos desde mucho antes”.

Pero también dejó sentado que “En la vida, el factor suerte es fundamental”, justificando su afirmación: -“Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo, no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos. De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo. De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño. Así, los menos shockeados empezamos a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní, al punto de comer un grano por horas cada uno. Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba que no llegaba el rescate. Y decidimos aguantar”.

Durante una hora y media, en medio de un silencio sepulcral, Fernando fue narrando el desenlace acompañando su exposición con videos e imágenes de la montaña, desde los momentos más íntimos cargados de anécdotas y recuerdos que lo marcaron de por vida, hasta las peripecias de la supervivencia y la convivencia, allí donde era imposible vivir y convivir.

“Pero días después el líder se desmoronó” -continuó relatando –“la radio trajo la noticia de que había concluido el rescate. ¿Cómo hubieran reaccionado ustedes? “, desafió a la audiencia. “El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo... Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura a -14 grados, sin agua ni comida, a esperar quién muere primero..” ( El silencio congeló a los presentes..) “Ahí me di cuenta –sentenció -de que al universo no le importa qué nos pasa. Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre; por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones. En la noche, 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos: -¿Qué estás pensando? -Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos. Hicimos un pacto entre nosotros; era la única opción. Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana”.

Decenas de chicos llevados por sus padres, escuchaban boquiabiertos desde la primera fila. Parrado utilizó entonces, conceptos comunes del mundo empresarial. –“Hubo planificación, estrategia, desarrollo. Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos a todos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo, hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando; nos debilitaba, se nos acababa la comida. Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados. Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar…y entonces, sobrevino el momento más inesperado”.

“Esta no es la historia que vine a contar” – advirtió – Y reveló que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre y sin su hermana; sin sus amigos de la infancia, y con su padre nuevamente en pareja. “¿Crisis? –increpó -¿De qué crisis me hablan? ¿Estrés? ¿Qué estrés? Estrés es estar muerto a 6.000 metros de altura sin agua ni comida”. Y recordó en especial un diálogo que tuvo con su padre, quien le aconsejó: "Mirá para adelante; andá tras esa chica que te gustaba; tené una vida, trabajá. Luchaste tanto por tener tu vida, ahora vivila. Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado”.

Fernando Parrado cerró su exposición, reflexionando: “Todo lo que ocurrió en la montaña fue un verdadero milagro. El año pasado fui con toda mi familia a poner una cruz en el lugar del accidente. Mis hijas me dijeron “Papá: queremos ir, porque ahí es donde nacimos nosotras”. Y tienen razón, porque de no salir de allí, ellas nunca hubieran existido”. Y enfatizó en esta reflexión: “Las empresas son importantes, el trabajo lo es; pero lo verdaderamente valioso está en casa, después de trabajar: la familia. No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana”.
Para finalizar, mostró un video con imágenes de su vida y su familia, y saludó a los asistentes con una recomendación: “Trabajen mucho e intenten superarse; pero nunca se olviden de la familia y de hacer las cosas que quieren, porque cualquier día, podemos dejar de estar en este mundo”.
Se retiró en medio de una interminable ovación, que lo despidió de pie.

Argenta Noviembre, 2008

Nota del autor: Para quienes vivíamos en Uruguay, en aquellos años, la tragedia de los Andes fue uno de los hechos más dolorosos que sacudió a nuestra sociedad.

Wednesday, November 05, 2008

Policías con certificación de “Calidad”.

Una experiencia exitosa de gestión policial.

No; no estaba tan loco cuando en el año 2001, hablando en nombre de las comunidades organizadas del Municipio Sucre, en el cual vivo, y con motivo de la celebración del Día del Policía en Venezuela, insistía en la necesidad de aplicar un modelo de Calidad Total a la gestión de los cuerpos Policiales de Caracas. Eran los tiempos, también, de la contratación por parte de la Alcaldía Metropolitana del “Superpolicía” William Bratton, quien venía cargado de una aureola de éxito luego de haber logrado resultados sorprendentes en el combate a la delincuencia en Nueva York, bajo la gestión del Alcalde Giuliani. Bratton comenzó por abajo, por el Metro de Nueva York, convertido en una madriguera de indigentes, drogadictos, asesinos, y todo tipo de seres indeseables para la sociedad. En Caracas, ese tema lo teníamos resuelto; el Metro de Caracas sigue siendo un ejemplo mundial en la gestión del transporte subterráneo por comodidad, rapidez, confort y seguridad. El problema de Caracas, estaba y está en las calles.. Y en las autoridades del gobierno.

William Bratton en el Metro de Caracas
Bratton se basaba –para explicar el comportamiento social de los ciudadanos -en la “Teoría de la Ventana Rota” de George Kelling y esgrimía el argumento de la Tolerancia Cero para monitorear y sancionar los excesos en los funcionarios policiales. Pero coincidía con nuestro planteo –plasmado en un informe elevado al Alcalde del Municipio Sucre –de una necesaria y estrecha colaboración entre la policía y las comunidades organizadas. Un sentido de “pertenencia” entre unos y otros para una efectiva relación “ganar –ganar”. En aquella alocución del mes de julio del 2001 y en otras presentaciones posteriores, yo enfatizaba en que al igual que en el método de la Calidad Total de Edwards Deming, de nada sirve poner inspectores al final de la línea de producción cuando ya el mal está hecho –lo que equivaldría a mandar a los policías defectuosos al Departamento de Asuntos internos cuando ya cometieron el delito –en lugar de trabajar en el control de las variables que nos asegure formar “ciudadanos” de “calidad” para obtener luego “funcionarios” de calidad. Pero el gobierno venezolano nunca quiso escuchar a Bratton. Ni tampoco a mi. Pese a los excelentes resultados obtenidos con el Plan de Seguridad planteado al Alcalde, durante los dos años siguientes, la confrontación política, la mezquindad de ideas y los pases de factura a los más altos niveles, echaron por tierra con una experiencia por demás productiva y enriquecedora.

Uruguay certifica la “Calidad” Policial..
Increíblemente, y como para darme la razón cuando aseguraba que no estaba tan loco al plantear estas ideas en Caracas, fue a 8.000 kilómetros de distancia y en mi propio país, Uruguay, donde en febrero del 2006 comenzó un proceso de cambio basado en estas premisas. Y se hizo partiendo desde una Comisaría que no tenía consigo los mejores antecedentes: la Seccional 2ª. del pueblo Santa Lucía, ubicado en el Departamento de Canelones, pegado a la Capital del país. Hay quienes aseguran, incluso, que tenía los peores antecedentes. Pero en noviembre del año pasado (2007) recibió la calificación ISO 9001, un reconocimiento que tan solo ostentan entre tres y cuatro fuerzas policiales en el mundo. Ahora, se habla de exportar esta experiencia a todas las del país.

¿Cómo pudo lograrse este milagro? "Cuando llegué aquí esto era una tapera mejorada -recuerda el comisario Marcos Aranda, actual titular de la unidad -había constantes reclamos de la gente, la comisaría se llevaba muy mal con la gente y tenía muy mala comunicación con el Poder Judicial". Al nombrar un nuevo comisario, y mientras se renovaba el personal, se remodeló la vieja casona dotando al edificio con un color respetuoso del pasado colonial; se mejoró el hall de ingreso y se modernizó el pequeño mostrador para atención al público, atendido por una agente policial. Estas modestas modificaciones comenzaron a cambiar las percepciones a los ojos de la población local. Santa Lucía es una ciudad de 20.500 habitantes y con un entorno rural compuesto por granjas, tambos y viñedos. Su nombre está asociado con la fiesta del río que lleva el mismo nombre, y produce un evento que congrega a miles de personas cada año.

Vista de la Comisaría de Santa Lucía
La jurisdicción policial total es muy vasta y la comisaría tiene apenas una dotación de 56 efectivos que trabajan en cuatro turnos. En relación con la población: un policía cada 700 habitantes, y con respecto a la superficie de la jurisdicción: un policía cada 4 kilómetros cuadrados. Para obtener la certificación ISO 9001, del LATU (Laboratorio Tecnológico del Uruguay) en calidad de gestión, la unidad fue auditada en base al cumplimiento de nueve ítems: gestión de denuncias, atención al público, patrullaje, bienes a disposición de la Justicia, relacionamiento con el Poder Judicial, planificación de seguridad en eventos, tratamiento a detenidos, mejoras edilicias y capacitación del personal. Estos rubros fueron objeto de un monitoreo constante antes de la obtención del certificado. Ahora son seguidos por la Oficina de Calidad de Gestión de la Jefatura, a cargo de dos oficiales formados por el LATU para la tarea.

"Estamos trabajando desde 2005 como si esto fuera una empresa privada", dice con convicción el jefe de Policía de Canelones, Sergio Guarteche. A juicio del jerarca policial, los criterios que habitualmente manejan las empresas privadas para aumentar su eficiencia, su productividad y calidad de gestión son enteramente aplicables en la Policía. "La empresa apuesta a las ganancias y mejorar su productividad, nosotros apostamos a la ganancia de prestigio en la sociedad, ese es nuestro capital", sintetiza. Curiosamente, lo mismo que afirmábamos cuando presentamos nuestro Plan de Seguridad al Alcalde del Municipio Sucre, en Caracas. La experiencia con la comisaría de Santa Lucía, en Uruguay, marca el mismo objetivo propuesto para toda la fuerza policial. "Hay que capacitar y concientizar al personal de que hay que cambiar esta realidad, y lo que estamos haciendo nos demuestra que vamos por el camino correcto” -afirma Guarteche –“Hay un reconocimiento muy grande de la sociedad; a mí me llegan constantemente cartas, llamadas, gente que me cruzo por la calle, pero también de los representantes de Primaria, Secundaria, la Intendencia, el Poder Judicial, las instituciones privadas".
El Comisario Guarteche y parte del Grupo de Gestión de Calidad
Refiriéndose al contexto social del departamento de Canelones, aclara que la participación de menores en hechos delictivos es constante. "Tenemos niños, no hablo de adolescentes sino de niños, con hasta 30 rapiñas consumadas. Lo que vemos es que no hay planes de contención, muchas veces esos menores delinquen, los llevamos a la Justicia y la Justicia los devuelve a los padres. Pero nunca se establece la responsabilidad de esos adultos, creo que ahí hay mucho por hacer", indica el funcionario. Una situación similar a la venezolana, en la cual la mayoría de los delincuentes más violentos, son niños de entre 12 y 15 años de edad.

Ampliando la dimensión del cambio, el funcionario uruguayo agrega: "La Policía tenía una visión de fuerza represiva y nosotros la cambiamos por una Policía integrada". Para ello, la Jefatura de Canelones desarrolló dos programas que cuentan con fuerte demanda del público; por un lado, el cuerpo de Policía Comunitaria, cuyos efectivos trabajan en las distintas jurisdicciones en una suerte de puerta a puerta con los vecinos en forma cotidiana, y por el otro, las "Escuelas de Seguridad Ciudadana", un programa de talleres con la participación de policías, pero también de psicólogos, sociólogos, médicos. Los talleres van desde cursos sobre violencia doméstica, mediación con los jóvenes, cursos sobre drogas y adicciones, medidas de auto cuidado, entre otros temas. Uno de los salones del antiguo edificio de la Jefatura fue acondicionado como sala de capacitación del personal, y allí toman cursos, entre otros, los integrantes de la Policía Comunitaria. Esta iniciativa forma parte del denominado Esquema Integral de Seguridad Ciudadana que impulsa el Ministerio del Interior.

Julio del año 2001 en Caracas: proponíamos cambios en la gestión policial
"Estamos muy satisfechos de lo que logramos con la Policía Comunitaria. El último desfile que se hizo por el 18 de mayo, hicimos que los integrantes de la Policía Comunitaria desfilaran de la mano con escolares porque era eso lo que queríamos mostrar: el policía integrado con la sociedad", dice el jefe policial. "Descubrimos que abriéndonos a la gente, mostrándoles nuestras fortalezas y debilidades, podemos entendernos mucho mejor y apoyarnos mutuamente".

Sin duda, el cambio de paradigmas implementado en la pequeña Comisaría de Santa Lucía, en Uruguay –de enorme similitud con nuestra propuesta para el Municipio Sucre de Caracas - y la genial iniciativa de evaluar, monitorear y certificar la gestión policial a través del LATU, muestran un ejemplo a seguir en un mundo donde sobra la delincuencia y faltan las buenas ideas..! Lástima que en Venezuela, en donde hoy la delincuencia ha tomado características alarmantes, no se tomen en cuenta las buenas iniciativas que en forma por demás “honoraria”, hemos aportado quienes sufrimos los embates de este flagelo que denigra los valores de la nación.

Argenta Noviembre, 2008

Fuente uruguaya: Diario El País: Renzo Rosello (Producción: Patricia Mango)