La Tercera Opinion

Wednesday, November 21, 2007

Tomando un café, con el Presidente.


La "Clase Media" también existe..

Si usted y yo, Presidente Chávez, tuviéramos la oportunidad de sentarnos a tomar un café –algo que a usted mucho le gusta y a mi también –me gustaría expresarle algunas preocupaciones que tenemos muchas de las personas que vivimos en este bellísimo país, llamado Venezuela. Antes que nada, le aclararía que no soy ni un “cachorro del imperio”, ni un “oligarca”, ni un “capitalista imperialista”, ni un enemigo de sus ideas ni mucho menos de sus mejores intenciones. En todo caso soy un tipo que me siento muy feliz siendo lo que ha sido mi familia toda la vida y lo máximo que he podido llegar a ser yo: simplemente un “clase media”.

La familia, no tiene precio. Y ¿sabe porqué me siento un tipo feliz, Sr. Presidente? Porque mas allá de los mínimos bienes materiales que tengo, tengo en Venezuela una esposa fuera de serie, y un hijo que sacó todo lo mejor de ella y algo de lo bueno mío. Lástima, Presidente, que usted no pueda sentir el calor de un hogar, sabiendo que tiene al lado una compañera que está para las buenas y las malas, y transmitiendo a su hijo esa sensación de “familia” que no se da tanto por los lazos sanguíneos, sino por los sentimientos de cariño, de comprensión, de tolerancia, de amor, de sacrificio personal muchas veces, para lograr la felicidad grupal. Esa sensación, Sr. Presidente, ¡vale toda una oligarquía y una monarquía juntas! Déjeme contarle además que soy uruguayo, que hace 16 años vivo en este hermoso país, que tengo excelentes amigos venezolanos, y que en mi “paisito” de nacimiento tengo otros tres hijos, grandes ya, que por ser como son, son el orgullo más grande que un hombre pueda sentir en su vida. Y me han dado tres nietos, en los cuales mirarme para asegurar como Neruda: “Confieso que he vivido”.. Pero perdón, no quiero hacer de esto un “Aló, Rodríguez Genta”; en realidad yo quería tomarme el atrevimiento de expresarle algunas preocupaciones que sentimos muchos de los “clase media” que vivimos en este país..¿Tomamos otro café, Presidente?

Le aclaro que yo nunca pensé que usted fuera un diablo, una mala persona, un tirano, un déspota, o tantas otras cosas que suelen decirse por ahí. ¿Qué razones tengo yo para pensar esas cosas de usted? No se las razones que puedan tener los demás, pero como los demás tampoco han demostrado ser ningunos “bebé de pecho”, en todo caso me reservo las “reservas” que pudieran llevarme a pensar mal de su persona. ¿Acaso un Presidente cuya primera consigna ha sido rescatar a su pueblo del hambre, la exclusión y la miseria y devolverles la dignidad robada, puede ser tan mala gente? No; no lo creo. Lo que si creo, y esto suele ocurrirnos a muchos cuando tenemos responsabilidades y presiones sociales –y cuánto mayores son más nos sentimos presionados –es que nos obstinamos en ver las cosas desde una convicción y una percepción demasiado personalistas, y nuestras percepciones y emociones suelen jugarnos malas pasadas.

Las dudas razonables del Socialismo..Por ejemplo: yo escribí en esta misma página, “La Tercera Opinión”, y con fecha 1º. de noviembre, un artículo titulado “Socialismo: unos van y otros vienen”, reflexionado sobre los enormes avances que está teniendo la China comunista, haciendo precisamente todo lo contrario a lo que usted está planteando en su Reforma Constitucional. Adoptando –luego de más de trece años de discusión –una legislación que promueve una apertura y un reconocimiento cada vez mayor hacia la propiedad privada; dictando expresamente medidas destinadas a sancionar la corrupción, los abusos e injerencia del Estado sobre las actividades privadas; permitiendo la entrada y competencia de la banca extranjera; promoviendo el mercado de valores, y otras realmente “revolucionarias”.

Y el 12 de noviembre, escuchando su exposición ante la prensa nacional e internacional explicando las bondades del Estado Socialista que usted propone, y su intención de conceder la gestión de las bombas de gasolina a las comunidades organizadas, no pude menos que recordar que en el año 2005 –y por haber implantado este sistema en su país -Fidel debió ordenar una campaña contra el robo y la corrupción en el mercado interno de combustibles, extrañado por el hecho de que el sector oficial gastaba enormes cantidades de barriles diarios de gasolina que nadie se explicaba. Y es que pese a su economía socialista estrictamente controlada, se asegura que en la isla existe un fuerte mercado negro de gasolina, hasta el punto de que su consumo interno de derivados llegó a 204 mil barriles al día en 2006, que es casi la mitad de lo que se consumió en Venezuela en el mismo período!

Frente a hechos como éstos y muchos más que podría relatarle, Sr. Presidente, es que surgen nuestras dudas. Usted nos quiere llevar a una experiencia socialista que ni usted mismo conoce, ni ha experimentado, ni mucho menos tiene referencias sobre sus resultados. Un Socialismo que tenemos que “crearlo”, que “inventarlo”-dice usted. Y por lo que vemos, las experiencias de estos países socialistas y aún otras –que me imagino también han tratado de crear, o inventar el suyo -no son demasiado alentadoras.

Para ello, nos invita a derrumbar todos aquellos cimientos sustentados en creencias, costumbres, principios y valores, los cuales bien o mal –quizá más mal que bien –pero han soportado unas creencias dentro de las cuales nos hemos formado. Se han formado nuestros abuelos, nuestros padres, y hasta ahora, nuestros hijos. Y lo que muchos percibimos, entonces, es que usted quiere utilizarnos para librar su guerra contra el imperio; "el más genocida, asesino y sanguinario de todos los imperios que ha habido sobre la faz de la tierra", dijo refiriéndose a los EE.UU. al finalizar la cumbre del MERCOSUR en Río de Janeiro en enero de este año. Y esto también nos confunde, porque percibimos que su particular odio hacia el Sr. Bush y lo que él representa –sumado a su particular estilo del manejo de la diplomacia -están personalizando decisiones que condicionan el futuro de la nación. En este aspecto, Presidente, al tratar de imponernos su modelo socialista como pensamiento único, usted se pone en la misma posición del odiado Sr. Bush: “quien no este conmigo está contra mi”.. "Quien no esta con nosotros, está en el eje del mal..” ¡Cuánta estupidez!

¿Transformar los pobres en guerrilleros? Usted también afirmó que: “la guerra de las ideas hay que darla todos los días”. Bueno, si; en eso estamos de acuerdo. ¡Eso es hablar como un estadista! Pero lo de formar batallones y escuadrones y comandos armados y darles fusiles a la gente que vive en los cerros para que le hagan ¡pum! a los gringos, etc. etc. ¿a usted le parece que es un mensaje serio para un pueblo sufrido que merece respeto, atención, solidaridad y mejores condiciones de vida? Pedirles que “estén dispuestos a dar su vida y abandonar los bienes materiales por construir un partido socialista que promulgue la ideología bolivariana de un nuevo modelo económico de propiedad social”, como expresó en su “Aló Presidente” 276. ¿Acaso pretende transformarlos en guerrilleros?

¿Qué bienes van a abandonar, Presidente, si no tienen ni pocetas? ¿Porqué no les habla más bien de un gran compromiso nacional con los empresarios privados para sacarlos de esas pésimas condiciones de vida, y ayudarlos a construir sus viviendas dignas, incorporándoles ideas –no sólo sobre sus derechos sino también sobre sus deberes - para que puedan y sepan crear unas familias sanas en torno a valores sociales que los defiendan contra las drogas, la delincuencia, los abusos sexuales y tanta promiscuidad? En lugar de esto, usted insiste en el mensaje guerrerista: Yo necesito hombres y mujeres dispuestos a dar su vida por impulsar la revolución socialista". Bueno, puede que usted los necesite para eso, pero ¿se ha preguntado si es eso lo que ellos necesitan para ser felices?

La “Clase media” también existe. Yo desearía que en este país que tanto quiero, al igual que en mi Uruguay querido, todos fuéramos “clase media en positivo”; un slogan que alguien de su gobierno inventó mientras “incluían” en nuestros espacios públicos, aceras, salidas del metro, plazas, parque y lugares de tránsito y esparcimiento, miles y miles de vendedores informales, pero trataban de hacernos ver que también existimos. Si, existimos Presidente; y no sólo existimos sino que en realidad, más allá de los malos capitalistas, y los malos socialistas, y los torpes políticos, somos la “clase media siempre castigada” la que hemos aportado lo mejor que en estos países se ha construido! Y también la que ha llevado la peor parte. ¿Es que acaso usted rechaza a los “clase media” que hemos trabajado muy duro para tener un techo confortable bajo el cual criar a nuestros hijos y darles una educación que –aunque cara y mala –es la mejor herencia para asegurarles un futuro que ellos mismos deberán y podrán construirse, si les dejamos las herramientas?

Yo le he oído decir que usted no tiene casa propia ni le interesa tenerla, ni tampoco vehículo porque tampoco lo necesita; está bien, se lo respeto, pero entienda que no es esa la idea de la mayoría de la gente que quiere progresar en la vida y darle a los suyos una mínima seguridad para el mañana. Yo no quiero que mis hijos vivan en la selva ni que me los dejen en la calle por no tener para pagar un alquiler. Yo por mis hijos si, Sr. Presidente, agarro un arma y pierdo la razón. No por una revolución; no soy un guerrillero.

El absurdo de las armas. Y fíjese que todos los presidentes de ideas avanzadas que están hoy gobernando sus países, no lo han logrado con las armas en la mano, sino “dando la guerra de las ideas todos los días”. Usted mismo es un ejemplo de esta manifestación: cuando quiso tomar el poder por las armas, fracasó. Y los Tupamaros en Uruguay, igual. Pero cuando decidieron cambiar las armas por las ideas, y presentarles a sus pueblos una opción seria dentro de la institucionalidad, el pueblo los aceptó! Las ideas, Presidente, las propuestas, valen mucho más que 100.000 fusiles Kalashnikov, o los misiles y las bombas del retrógrado Señor Bush. Los gobiernos que han caído últimamente en nuestra región, Sr. Presidente, no han caído por falta de armas, ¿verdad que no? Nadie desarmó sus Fuerzas Armadas o los superó en armamento. Han caído por el voto popular, porque fracasaron en sus ideas: porque no tenían ya nada para aportar. ¿Y acaso usted cree que los graves fracasos de su oposición han estado en no tener armas para combatirlo?

No; han estado en no saber proponer mejores opciones. Y desde ya me atrevo a asegurarle que por más que puedan recolectar algunos generales y coroneles más para su saco, mientras no se ganen la voluntad de ese pueblo mayoritario que al fin ha sido tocado por los beneficios mínimos que se le han negado por décadas, no van a avanzar demasiado. Pero también me temo que si a su vez usted sigue insistiendo en tener un séquito millonario de soldaditos armados para defender su revolución -hasta de los abusos que todo modelo genera - tampoco va a avanzar demasiado. Si usted tiene tanta fe en el pueblo como dice tenerla, Sr. Presidente, ¿que temores puede tener de ese pueblo, si es él quien va a decidir a quien quiere en el poder? ¿Para que tantas armas, entonces? No quiero creer que usted se tomó en serio eso de enviar venezolanos a defender una confrontación con Irán?!

El error de la exclusión. Usted tuvo la virtud, y eso hay que reconocérselo, de identificar y construir opciones para las clases más necesitadas. Y eso es justicia, nadie lo puede negar. Pero cometió el error de no saber construir puentes para unirlas con la clase media. Y son las clases medias quienes dinamizan, transforman, y modernizan una sociedad. Entonces, pretendió aislarse con “sus pobres” radicalizando el discurso, fomentando la división y con ello el resentimiento, la intolerancia, y la violencia. Su discurso, además de agresivo es ofensivo, Sr. Presidente, y no le hace ningún bien a una sociedad que ya viene de muchos años de violencia. Hace unos días, un profesor de mi hijo que tiene 12 años, mientras me felicitaba por haber sido elegido Presidente de la Asociación de Padres y Representantes del Colegio Francia, me hacía ver que nuestros hijos son hijos de la intolerancia y la violencia de la última década, en la cual nacieron.

Usted nos esta excluyendo a nosotros y a nuestros hijos para incluir a otros, cuando debería tratar de incluirnos a todos para que no hubiera los “unos” y los” otros”. ¡Y nos negamos por igual a excluir, que a ser excluidos! Teniendo tanto por lo cual trabajar juntos, Presidente, es estúpido estar divididos por no poner la voluntad suficiente para entendernos. Por ello, antes de decidir unilateralmente convocar a construir un modelo socialista del cual no tenemos ninguna referencia aleccionadora, yo lo invito a una gran consulta nacional acerca del modelo de convivencia, producción, y trabajo, que desean los venezolanos. Y de paso, a buscar juntos las verdaderas soluciones a los gravísimos problemas –como el de la seguridad personal –que sigue cercenando la vida de miles de padres, madres, e hijos venezolanos, sin distinción política, económica o social. La muerte de un solo venezolano digno, Sr. Presidente, debería ocupar los días y las noches de todo aquel que se precie de ser hijo de esta nación. Y más, de quien se precie de ser su Presidente. A decir verdad, yo no veo una verdadera “voluntad política” para enfrentar este problema por parte de su gobierno. Y como ya lo he dicho en otras oportunidades, este no es un problema “policial”, es un problema de “gerencia”; y el principal gerente de este país es usted. Para esto -y por mi parte ya he presentado algunas ideas -yo estoy a la orden Sr. Presidente. No, no se preocupe Presidente; este café lo pago yo. El próximo es suyo..

Argenta
Noviembre, 2007
Conste que a mi también me gusta mucho esa frase de Artigas con la que usted le respondió a Zapatero: “Con la verdad, ni ofendo ni temo”.

Monday, November 12, 2007

Una Cumbre a la altura de una Cumbre..

“Ni quedarnos con “empachitos” en el buche, ni transformarlos en vómito permanente y sin sentido”.


Ni tan mal estuvo Chávez ni tan mal estuvo Ortega, en esta XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado. Para mi, una de las más auspiciosas de todas ellas. Creo que tanto mi buen amigo y compatriota Enrique Iglesias, a cargo de la Secretaria Iberoamericana, como José Luis Rodríguez Zapatero en representación del Gobierno español, como el propio Rey Juan Carlos a quien esta vez se le escapó más el “Bocón” que el “Borbón”, y toda la comunidad Iberoamericana, deben sentirse más que reconfortados por una cumbre que sin duda marcó caminos, más allá de los estilos, para identificar de una vez por todas “quienes somos”, “dónde estamos”, “a donde vamos” (o por lo menos a dónde queremos ir) y si de verdad “nos integramos”. Todo ello aderezado con la proverbial simpatía y especial carisma de la Presidenta Michelle Bachelet; una gran anfitriona!

Y es que quizá lo más sabroso y nutritivo de esta Cumbre, está precisamente en lo que para algunos puedan haber sido las notas disonantes –o como titularon tontamente algunos medios –“altercado ensombrece cumbre”..o “monumental bronca en la cumbre”, etc. etc.
Porque, perdón, pregunto yo; ¿para quien son estas cumbres? ¿Para el deleite y la infaltable manipulación de la prensa buscando titulares vendedores? ¿Para el permanente ejercicio de la verborragia buscando aplausos entre las empatías asistentes? ¿O para realmente atender, analizar, desnudar y comprometerse con las necesidades mas que postergadas de nuestros pueblos? Lo que había que decir se dijo y es muy bueno que se haya dicho. Y es muy bueno que el mundo todo se entere de que al manifestar y debatir lo que nos ha separado, estamos dejando atrás el pasado, y preparando la fortaleza del futuro que construiremos juntos. Terapia grupal, lo llamarían algunos…¿y por qué no, si da resultados?

Una de las ideas a recoger de esta Cumbre fue, sin duda, la de haber destinado un espacio para que los presidentes pudieran debatir y analizar sus diferencias fuera de la “diplomacia de micrófonos”, que convierten en poco serio, aquello que si lo es. Creo que es bueno que nos vayamos olvidando de las tradicionales Cumbres para el periodismo, y pensemos de verdad en las Cumbres para el beneficio de nuestros pueblos.

Cada quien defiende su rebaño…

Las diferencias ocurren, en todo caso, porque al fín y al cabo cada quien defiende su rebaño. Y esto queda claro en las posteriores declaraciones de el portavoz parlamentario socialista Diego López Garrido, al expresar: "El jefe del Estado y el presidente del Gobierno unidos, sin fisuras, han demostrado una vez más como se defienden los intereses de España y los españoles (...) incluyendo a quienes como el ex presidente del Gobierno Aznar no se comporta precisamente de esa forma cuando va a al extranjero".

Ok; si aceptamos que José Luis y el Rey Juan Carlos defendía los intereses de España y los españoles, porqué no aceptamos que Chávez y Ortega defendían los intereses latinoamericanos cuando denunciaron las sucias tramoyas de la empresa Iberia que llevó a la ruina a la venezolana Viasa, o al apoyo del Gobierno español en la figura del Sr. Aznar cuando el golpe de Estado de 2002 en Venezuela? ¿O porqué no aceptamos las atendibles reclamaciones de Daniel Ortega en contra de las prácticas no necesariamente solidarias de la empresa Unión FENOSA en Nicaragua, o cuando proponía crear una Organización de países Iberoamericanos dejando afuera a su socio de la actual OEA, los Estados Unidos, recordando que La Haya condenó a EEUU en 1986 por su intervención a favor de estos "contras" (1980), un ejército clandestino que luchó contra el Gobierno sandinista? ¿Y acaso no fueron estos mismos “socios” quienes metieron descaradamente sus manos en el derrocamiento y asesinato del constitucionalmente electo Presidente Allende? ¿Era tan disparatada la propuesta de Ortega cuando todos sabemos que estamos “durmiendo con el enemigo” que se hace pasar por amigo?

El Rey Juan Carlos y Chávez: como debe ser!
Claro que cada quien defiende sus intereses; pero lo que es muy saludable a estas alturas en que las relaciones con la gran España están en un magnífico punto de encuentro para entendernos, reconocernos y potenciarnos como la gran comunidad Iberoamericana que somos, es ni quedarnos con estos “empachitos” en el buche, ni transformarlos en vómito permanente y sin sentido. Hacer lo que hay que hacer –dijo Rodríguez Zapatero –con honestidad y seriedad; y ese debe ser nuestro lema común.

Yo le recordaría al inteligente y buen Presidente Rodríguez Zapatero -sin ánimo de excusar las descalificaciones groseras que en otros artículos he criticado al Presidente Venezolano -que así como el fulano Aznar fue elegido democráticamente por su pueblo, también lo fue el Presidente Chávez, y por mayor cantidad de veces. Por lo cual nada ni nadie habilitan al pobre y triste personaje Aznar –que entre otras cosas le mintió vergonzosamente a ese pueblo que lo eligió –para andar hablando pistoladas cada vez que le brindan un espacio para descalificar al Presidente Venezolano o a cualquier otro, pretendiendo ganarse cuotas de credibilidad entre lo más rancio de la derecha mundial, entre ella, su socio y compinche el Sr. Bush. Aznar es un triste personaje de la política española.

Por otro parte, y con todo el respeto, la estima y el cariño que me merecen tanto José Luis Rodríguez Zapatero como el magnífico pueblo español, les recordaría que el Rey Juan Carlos es “su Rey”, más no el nuestro. En todo caso, recordar también que tanto el jefe de Estado como el jefe de Gobierno de España, estaban ahí como representantes del pueblo español y no como representantes del Señor Aznar. Y finalmente, algo que ha reconocido parte de la opinión española: que el Rey no tiene autoridad para hacer callar a un presidente dentro de su propio país, ni menos para hacerlo con otro -Iberoamericano -fuera de su trono. Como afirma el diario israelí Maariv la reacción del monarca fue "no demasiado real".

Lo positivo de la Cumbre

1500 millones de dólares destinará España para financiar al Fondo Iberoamericano del Agua Potable, que espera cumplir uno de los Objetivos del Milenio de la ONU contra la pobreza, además de la transferencia tecnológica para el aprovechamiento de los recursos hídricos y la posibilidad de reducir a la mitad en el 2015 la cantidad de personas sin acceso al agua potable en la región. Eso si es un aporte “real”.

También lo es el convenio multilateral de seguridad social, el cual garantizará los derechos sociales de millones de trabajadores que trabajan fuera de sus países de origen, con el objetivo de que reciban pensiones "justas y adecuadas", impulsando el desarrollo de sistemas de protección social integrados, con cobertura universal, para beneficiar a los pueblos de la región "sin barreras ni exclusiones". Y el programa de Red de Bancos de Leche Humana para que los niños nacidos prematuros puedan superar los riesgos asociados. Como también los acuerdos para facilitar la movilidad de estudiantes de pos-grado y la igualdad de género, y adoptar la Carta Iberoamericana de Gobierno Electrónico para consolidar la modernización de la gestión pública y combatir la corrupción. ¡Todos son aportes!

Para Enrique Iglesias –alguien que sabe bastante de cumbres - la reunión que concluyó en Santiago de Chile es "la cumbre con mejor cosecha" en su experiencia. Y yo me atrevo a afirmar que sin esos “altercados” o “monumentales broncas” que según el sensacionalismo de la prensa “ensombrecen la cumbre”, la cumbre hubiera terminado ensombrecida, gris, triste y vacía, al no contar con los necesarios sinceramientos - requisito indispensable para avanzar siguiendo el ejemplo, por que no - sin complejos, pero con voluntad de inteligentes aprendices, de la mano de quienes tienen hoy tanto para enseñarnos, como nosotros tuvimos ayer para alimentarlos. Más que la historia común de luchas y sufrimientos a recordar, los desafíos implícitos en estas Cumbres deben ser el motivo de un abrazo iberoamericano que selle el compromiso indeclinable, de un futuro promisorio para celebrar.

Bienvenidas estas Cumbres y bienvenidas las diferencias que nos enriquecen, porque nadie puede pretender que seamos clones de nadie ni soldaditos de plomo a la orden de ningún monarca. Ya estamos grandes. Al que no le guste escuchar como dirimimos nuestras diferencias en estas Cumbres –que también para eso son –o pretendan asistir a ellas para recoger los chismes en los magazines, pues se equivocan de lugar. ¡Es nuestra manera de hacer Cumbres para atender las necesidades de nuestros pueblos! Y si alguno más allá, presidente, rey o lo que sea, piensa hacer de estos “empachitos” un motivo de rupturas o retaliaciones diplomáticas, es porque simplemente, no esta maduro para estas Cumbres..!

Argenta Noviembre, 2007

Tuesday, November 06, 2007

El General ya tiene quien lo insulte..


“Traidor, solo es aquel que traiciona su conciencia”. (Argenta)


¿Acaso los escépticos de siempre no le dieron la importancia debida? ¿Acaso no supieron -o no quisieron -leer y descifrar el contenido? ¿Acaso creyeron que fue sólo un saludo a la bandera para retirarse en paz con Dios y con el diablo? ¿Acaso quisieron, una vez más, juzgar con el mismo rasero a todos los integrantes –hombres dignos, profesionales al fin –de la Fuerza Armada Nacional? Para mi, ¡fue uno de los mejores discursos que he escuchado en muchos años de mi vida!

En esta misma página, y con fecha 1º. de agosto, 2007, escribí un artículo titulado “El General fuera de su laberinto”(Análisis de un discurso mayor), trayendo a reflexión los “enriquecedores conceptos” contenidos en el discurso del General Raúl Isaías Baduel, Ex -Ministro de Defensa de la República Bolivariana de Venezuela, al traspasar su cargo. No sólo creo que fue un discurso mayor: me atrevo a afirmar que es uno de los mejores discursos que he escuchado en mi vida. ¡Y les aseguro que he escuchado unos cuantos!

Cuando lo conceptualicé como Análisis de un discurso mayor y me referí a sus enriquecedores conceptos, no tenía ninguna intención de congraciarme con el General Baduel, sino establecer un especial reconocimiento a quien habiendo sido uno de los hombres que más estuvo comprometido con los momentos difíciles de la Revolución del Presidente Chávez, y aún con su permanencia en el poder, tuvo la valentía de dejarle lo que algunos catalogaron como una “crítica velada” y otros como “un consejo de camarada”. Afirmaba también que “su respetada trayectoria profesional y su estricto apego a la Institucionalidad, le confieren la suficiente credibilidad como para ser analizado por todos los sectores del país, incluido, por supuesto, el propio mandatario nacional”.

Sabía, me imaginaba, y lo deseaba, que no todo iba a terminar ahí. El General Baduel fue muy claro y explícito en su discurso al afirmar cosas como ésta: “En el orden político, nuestro modelo de socialismo debe ser profundamente democrático. Debe dilucidar de una vez por todas que un régimen de producción socialista no es incompatible con un sistema político profundamente democrático, con contrapesos y división de poderes. En este aspecto considero que sí deberíamos apartarnos de la ortodoxia marxista que considera que la democracia con división de poderes es solamente un instrumento de dominación burguesa”... “No podemos permitir que nuestro sistema se transforme en un Capitalismo de Estado, donde sea el Estado el único dueño de los grandes medios de producción. Un país puede cometer el error de nominalmente llamarse socialista y en realidad practicar un capitalismo de Estado”.

Al finalizar mi articulo, en el cual también incluía una foto de Heinz Dieterich presentando su libro “Chavez y el Socialismo del Siglo XXI”, el cual no por casualidad el propio Baduel prologó, no dejaba sin embargo de expresar una preocupación ante el peligroso sesgo politizado que se estaba dando a las Fuerzas Armadas de la nación: “Si en algo nos sentimos tentados a extenderle un reclamo al General Baduel tras su enriquecedor discurso –decía - sería recordarle -desde nuestro punto de vista -que la FAN no puede permitirse el actuar como un grupo guerrillero. No creo que el andar gritando a cuatro vientos “Socialismo, Patria o Muerte. Venceremos” sea la consigna más idónea para la participación activa en el desarrollo nacional. No lo concibo como un ejercicio dentro de las tres misiones fundamentales”. Posteriormente, el mismo Dieterich señalaría algunos errores graves del proceso.

Pero lejos ya de los laberintos del poder, el amigo de noches y fatigas –el “hermano de toda la vida” al decir del Presidente al retomar el puesto constitucional de la mano de Baduel -vuelve a encender las alarmas de la reflexión, para el amigo y hermano que se volvió sordo y ciego y no acepta llamados de la razón ni del corazón. Precisamente ahora, cuando la nación toda se retuerce frente a una propuesta de reforma de la Constitución que amenaza con borrar de un plumazo todo aquello en lo cual han creído y que tanto les ha costado conservar a los venezolanos, como son su derecho a pensar, a disentir, a expresarse y decidir, a trabajar en lo que les guste y con quien les convenga, el ex ministro de la Defensa y general retirado hizo oír su voz en contra del proyecto de cambios a la Carta Magna impulsado por el jefe de Estado.

En rueda de prensa, esta vez, Raúl Isaías Baduel afirmó que "de aprobarse la reforma constitucional se estaría consumando en la práctica un golpe de Estado" en Venezuela. "En el siglo XVIII no existían las constituciones –sentenció - porque lo que habían eran monarcas absolutos y autoritarios que tenían todo el poder. Las constituciones nacen, precisamente, para limitar el poder de los gobiernos y proteger al ciudadano del ejercicio abusivo de éste, así como garantizarle al pueblo sus derechos y libertades y establecerle sus deberes". Subrayó, además, que las constituciones deben limitar y controlar el poder; "no deben hacer lo contrario. Cualquier Constitución que desregule y le quite límites al poder debe ser vista con sospecha o el proyecto de reforma en cuestión". Curiosamente, y como lo describo en mi articulo anterior “Socialismo: unos van y otros vienen”, es lo que están tratando de corregir recientemente en su legislación, nada menos que los Chinos!

Y contrariamente a lo que plantea su amigo el Presidente, el ex responsable de la Defensa Nacional manifestó su rechazo a la reforma constitucional, asegurando que a través de su aprobación sólo se le está quitando poder al pueblo, y que las modificaciones del texto legal son un conjunto de propuestas regresivas en relación con la Constitución aprobada en 1999. Hizo un llamado a los venezolanos a informarse sobre la misma y a defender sus derechos, "no dejen que les quiten el poder" –enfatizó - y a los miembros de la Fuerza Armada Nacional a estar alerta al contenido de los artículos aprobados hasta el momento por la Asamblea Nacional. Y es que el General que ayer estuvo dispuesto a utilizar las armas ante los excesos de quienes atentaban contra el amigo que representaba la Constitución –ahora está dispuesto a utilizar sus derechos ciudadanos para defender la Constitución ante los excesos que representa su amigo.

Sin duda, el General Baduel recibirá también su cuota de descalificaciones presidenciales. Que le tocará esta vez: ¿Traidor? ¿Pendejo? ¿Hipócrita? ¿Fariseo? Espero que no le de por llamarlo “marico”.. Los hombres del Presidente –y también las mujeres –ya comenzaron la lluvia de improperios contra el General. No han aprendido nada de los errores de la oposición; simplemente caen en su mismo juego: agredir, descalificar, insultar, en un momento histórico para la nación en donde hay tanto para proponer, para analizar, para corregir, para aportar, para debatir, para construir –de una vez por todas –esa patria grande, inclusiva, tolerante, digna y hermosa, que los venezolanos se merecen! El Presidente debería comprender en algún momento, que por alguna razón, cada vez le están quedando menos amigos. Y sobre todo amigos de “calidad” que importan más que los de “cantidad”..

Argenta noviembre, 2007

Thursday, November 01, 2007

Socialismo: unos van y otros vienen..

Las contradicciones del Socialismo.

No deja de ser paradójico, que mientras la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela vive horas frenéticas tras la aprobación en tiempo récord de casi 70 artículos mas 15 disposiciones transitorias para reformar la Constitución Nacional, recortando espacios a la iniciativa privada en los medios de producción, a la sociedad civil en la forma de elegir sus autoridades comunales, eliminando el derecho al debido proceso en casos de extrema conmoción, e implantando expresa y constitucionalmente un Estado Socialista de pensamiento único que regirá los destinos de la nación, los países más comunistas del mundo estén haciendo todo lo contrario.

¿Por ejemplo? China. Precisamente en este mismo mes de octubre, fue entregado para su segunda lectura, al Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (APN) -máximo órgano legislativo - el borrador de la Ley de Obligatoriedad Administrativa; la primera normativa de China con la cual se regula la actuación del gobierno para prevenir los abusos de poder.Contra los excesos del poder.

El borrador de ley establece, por ejemplo, que los gobiernos no podrán aplicar medidas de obligado cumplimiento que no estén contempladas en la ley, y entre ellas las restricciones a la libertad individual, la confiscación de propiedades, el bloqueo de cuentas bancarias y la entrada en edificios privados por la fuerza, así como acciones subsiguientes como la aplicación de sanciones económicas, la subasta de las propiedades confiscadas o la transferencia de fondos bancarios.

Asimismo, y para enfrentar la abusiva incursión gubernamental en la propiedad privada y los controles ilegales de los libros de cuentas de las empresas – a lo cual la población china ha dado grandes muestras de rechazo - el borrador de ley estipula que el cuerpo gubernamental debe mostrar la base legal de sus acciones con antelación. En caso contrario –aclara -la parte implicada tiene derecho a rechazar estas actuaciones. También se indica que las medidas de obligado cumplimiento no podrán ser empleadas si otras medidas como la persuasión pueden contribuir a lograr los fines deseados; prohíbe el embargo y decomiso de propiedades que no estén implicadas en ilegalidades, y establece que las restricciones a la libertad personal deben ser eliminadas una vez sean logrados los objetivos administrativos perseguidos.

Un vuelco enorme, sin duda, para la sociedad más poblada del mundo, sumida en una férrea e histórica dictadura comunista y en la cual –aún así- no han faltado el abuso, la corrupción, las enormes desigualdades sociales, la exclusión, la pobreza, y la marginación.Protección a la propiedad privada.

Pero este no es el primer paso hacia una apertura económica de la pujante nación asiática que está asombrando al mundo con crecimientos anuales de dos dígitos. El 5 de marzo de este mismo año, la Asamblea Nacional Popular de China (ANP) aprobó por un amplio margen la ley más discutida de su historia – llevaba 13 años debatiéndose – y que reconoce por primera vez la propiedad privada, equiparando su protección a la de la pública y la colectiva.

Entre sus 247 artículos especificados en 40 páginas, la ley establece, que "todo tipo de propiedad, desde la estatal a la colectiva, individual o de otro tipo, está protegida por la ley y nadie puede atentar contra ella". "Es un avance –se afirma -para proteger que los bienes legales no sean invadidos, y asegurar que todos los bienes son iguales, sin importar si son estatales, privados o colectivos". Según la versión oficial, la ley pretende, por un lado, proteger al sector privado, que aporta ya cerca de la mitad de la riqueza nacional, y por el otro acabar con las frecuentes y protestadas expropiaciones en el medio rural, convertidas en un peligroso factor de inestabilidad para el país.

Apertura a la banca extranjera.


Y por si esto no fuera suficiente, en abril del 2007 cuatro bancos extranjeros: HSBC, Citibank, Standard Chartered Bank y Bank of East Asia comenzaron a operar oficialmente en China, permitiendo por primera vez en su historia que bancos foráneos compitan con bancos chinos en igualdad de oportunidades. Con esta medida –aprobada en diciembre pasado - el país asiático abre su sector financiero a la inversión extranjera, cumpliendo con los compromisos hechos ante la Organización Mundial del Comercio, a la que se unió en 2001.

¿Quo Vadis China?

Ya en noviembre de 2005, según previsiones del Ministerio de Comercio publicadas en la prensa local, China alertaba que superaría a Alemania y se convertiría en el segundo mayor país del mundo en volumen de comercio exterior en el año 2008. El viceministro de Comercio, Gao Hucheng, predijo en un discurso ante la Universidad de Pekín, que si el comercio exterior de China sigue creciendo a un ritmo del 15 por ciento anual, el gigante asiático superará a Alemania en tres años, y que en algún momento -entre el 2015 y el 2020 -China podría superar incluso a Estados Unidos.
En la actualidad, China se sitúa ya a la cabeza en la exportación mundial de 172 tipos de productos, siendo también el principal productor de tractores y contenedores (un 80 por ciento del total mundial), de relojes y radiocasetes (un 60 por ciento del total). En el sector automotriz, las matriculaciones de todo tipo de vehículos en China ascendieron a 7,22 millones de unidades durante el pasado año, lo que supone un aumento del 25,1% en relación con 2005, y situando a China como el segundo mercado automovilístico mundial, sólo superado por Estados Unidos.

Otro dato interesante es que en 2006, según la Asociación de Lácteos de China publicados en junio, 2007, este país superó a Rusia y Pakistán como tercer productor de lácteos del mundo, situándose detrás de la India y Estados Unidos. Tanto la producción industrial como los ingresos por ventas de las principales empresas lácteas chinas fueron en 2006 siete veces superiores a los de 1998, y las productoras se duplicaron en los últimos siete años. El consumo medio de productos lácteos se incrementó en un 76,7 % superior al de 2000.




¿Quo Vadis Venezuela?

Sin ánimo de desmerecer los avances registrados en el crecimiento de la economía Venezolana en los últimos años -y bajo el actual sistema democrático -resulta paradójico observar cómo mientras el nuevo modelo intenta insertarse de lleno en una economía de concepción cerradamente socialista, negando y minimizando en gran medida la participación privada en los procesos productivos, estatizando bienes y servicios, supervisando las cuentas bancarias de los ciudadanos y concentrando poderes y atribuciones en todos los órdenes de la actividad nacional, China parecería haber pasado por esta etapa, e intenta ahora abrirse y relacionarse con la inversión privada, para avanzar en sus ambiciosos planes de desarrollo.

Quizá la similitud de China con otros países sudamericanos también socialistas, es que –a diferencia de Venezuela –no poseen una renta petrolera vitalicia y en aumento que les permita sustentar sus cambios sociales sin la participación de la inversión privada, la cual, como dijimos, aporta ya cerca de la mitad de la riqueza nacional del país asiático. La gran interrogante a este dilema sigue siendo la misma: ¿serían viables las reformas propuestas por el Gobierno Venezolano si tuviera que enfrentarlas en las mismas condiciones y con las mismas limitaciones que estos países?

La República Popular China tiene una larga historia en reformas, siempre dentro del predominante concepto comunista, sin haber podido encontrar la fórmula mágica –al decir del General Baduel - para distribuir riqueza sin primero producirla. La pregunta entonces, de cara al futuro, es para los venezolanos todos, incluido el propio Presidente: ¿serían viables esta reforma y esta nueva concepción socialista si en lugar de contar con el chorro petrolero, Venezuela debiera financiarla con el esfuerzo de todos los venezolanos? A la luz de la experiencia China, vale la pena pensarlo.
Argenta
octubre, 2007