La Tercera Opinion

Monday, September 29, 2008

Entre genes y “genios” financieros..!



Si aquel 1º. de diciembre de 1955, alguien le hubiese dicho a James Blake, el chofer del ómnibus que hizo bajar del vehículo y arrestar a Rosa Park por negarse a dejar su asiento a un hombre blanco, que cincuenta y tres años después un hombre del mismo color que Rosa iba a ser proclamado para la presidencia de su país, sin duda se hubiera echado a reír a carcajadas. Menos mal que Blake no llegó al 2008; el impacto hubiera sido demasiado fuerte al comprobar que millones de norteamericanos –incluso aquellos mas blanquitos y de ojos azules que han sido el icono de la política norteamericana desde entonces -ahora aseguran que solo Barak Obama es el hombre capaz de curar al país de todos sus males.

Rosa Park
Bueno, no debería extrañarnos cuando hoy, a través de la decodificación del genoma humano, anunciada en el año 2001, se ha comprobado que incluso tres personas tan distintas como Bush, Barak Obama, y el fallecido Einstein, tienen la misma cantidad de genes (30.000). Y que además, esa misma cantidad de genes la tiene también un simple ratón común. Lo cual no es suficiente para explicar por qué Einstein resultó un genio, Bush una vergüenza humana, y Obama una gran esperanza para gobernar el país del norte. Como tampoco es suficiente para explicar por qué los Estados Unidos siguen cayendo en el mayor desprestigio mundial a través de sus aberrantes prácticas financieras, destinadas a producir una creciente insatisfacción entre la comunidad de naciones y al empobrecimiento de sus propios ciudadanos.

¿Cómo se explica entonces esto? Mark Gilbert, un columnista especializado en Finanzas de Bloomberg News nos da su explicación: “La comunidad financiera, por codicia, estupidez y soberbia, ha ensuciado su propio terreno. La era de munificentes condiciones para ganar dinero -reglamentaciones moderadas, flujos de información cada día más rápidos, crédito libremente disponible, acceso sin precedente a inversores globales y compradores enriquecidos por el petróleo que adquieren cualquier cosa que rinda más que cero- está terminando con una enorme explosión, no con un quejido”. ¿Y entonces? – “Los agentes inmobiliarios –prosigue Gilbert -tasaron las casas a niveles ficticios. Los prestamistas otorgaron hipotecas a personas que no podían pagarlas. Los banqueros crearon instrumentos monstruosos que no podían evaluar. Los operadores inventaron precios que no podían justificar. Y los inversores compraron títulos valores que no entendían”. ¿Quizá podrían argumentar que todo se hizo en aras de la satisfacción al cliente..?

La historia sin fin..

Lo increíble –por no decir asombroso -es la impunidad con que se ha manejado este tipo de situaciones, considerando que la reputación de estos “agentes del desastre” ya había sido manchada pocos años atrás por las debacles de Enron Corp., WorldCom Inc., Parmalat Finanziaria, el estallido de la burbuja de las punto.com, y una lista de calificadoras, auditoras y consultoras, todas sumidas en el mismo estiércol. Y lo que es peor, sumiendo en el mismo estiércol a millones de familias trabajadoras, e integrantes de la generación estadounidense de posguerra, que ven sus ahorros para el retiro simplemente confiscados por una sucia jugarreta del mercado de especuladores. ¡Millones de personas que compraron sus viviendas con las turbias hipotecas de alto riesgo ya han perdido sus casas o las perderán pronto!


Frente a estos hechos, la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acordaron una costosa operación de rescate financiero de 85.000 millones de dólares para salvar a la gigante de los seguros AIG (American International Group) Contando con 103.000 empleados y más de 1 billón de dólares de activo, AIG fue considerada “demasiado grande para dejarla quebrar”.Y esto ocurre justo después de la repentina bancarrota de Lehman Brothers, el banco de inversión de 158 años de antigüedad; la angustiosa venta de Merrill Lynch a Bank of America; el rescate financiero de Fannie Mae y Freddie Mac; la quiebra del banco minorista IndyMac; y la compra de Bear Stearns por parte de JPMorgan Chase, que cuenta con garantía del gobierno federal. La excusa para esto, es que según los reguladores, una quiebra sin control podría provocar una inestabilidad financiera global.

Pero Amy Goodman, de DEMOCRACY NOW, que acaba de ser galardonada con un Premio Nobel Alternativo, en Suecia, recogió las opiniones de Nomi Prins, alguien que estuvo al frente del grupo de analistas europeos de Bear Stearns, y también trabajó para Lehman Brothers, quien expresó: “AIG no operaba solamente como una empresa de seguros. Funcionaba como un banco de inversiones especulativas, de inversiones de alto riesgo, igual que Bear Stearns, igual que Lehman Brothers, así como también funcionará Bank of America/Merrill Lynch. Así que tenemos una situación en la que el gobierno de Estados Unidos asume el riesgo de unos instrumentos financieros que apenas comienza a entender.”

Desnudando el juego..
Y esta misma especialista desnudó el juego, aclarando que “Se trata de tomar deuda en exceso, de abusar del apalancamiento y pedir dinero prestado para ir por más riesgo y volver a pedir más dinero, una y otra vez, de 25 a 30 veces el monto de capital propio...Tenían que necesariamente darle respaldo a los préstamos que estaban tomando –afirma Prins –pero.. “No había transparencia para la Reserva Federal, para la Comisión de Valores, para el Departamento del Tesoro o para cualquiera que se hubiera tomado la molestia de analizar la catástrofe que se estaba gestando, de modo que cuando alguna de las piezas cayera, ya fueran las hipotecas de alto riesgo o los créditos con garantías combinadas, todo estaría bajo una montaña gigantesca de préstamos entrelazados de manera incestuosa, y eso es lo que está derrumbando a todo el sistema bancario”.

Pero espere…aún hay más; a esta larga y vergonzosa lista acaba de sumarse el Washington Mutual Inc., el mayor banco comercial de Estados Unidos y el mayor colapso en la historia de un banco estadounidense, quien fue cerrado por el Gobierno norteamericano, y sus activos bancarios fueron vendidos a ¿será casualidad? JPMorgan Chase & Co. por 1,900 millones de dólares! Si, el mismo JPMorgan que cuatro meses atrás adquirió el colapsado banco de inversión Bear Stearns a precio de ganga a través de una transacción financiada por el gobierno. Y esto pone fin a los “exactos 119 años de independencia” del Washington Mutual, creado el 25 de septiembre de 1889, “para ofrecer a sus accionistas un vehículo seguro y rentable para invertir y prestar”, de acuerdo a su sitio web. El Washington Mutual tiene alrededor de 307,000 millones de dólares en activos y 188,000 millones de dólares en depósitos, según los reguladores. ¡Sin duda un buen negocio para el JPMorgan Chase!

Pero espere.. espere.. que aún hay, y habrá más! Porque ya la orgía invitó a Europa, y se informa que el banco Fortis - que concentra su actividad en Bélgica, Holanda y Luxemburgo - y que tiene grandes pérdidas por la crisis hipotecaria, será nacionalizado en parte. Para ello, el primer ministro belga Yves Leterme, anunció que los tres países (Bélgica, Holanda y Luxemburgo) entrarán en el capital del banco con una aportación de 11.200 millones de euros destinados a salvarlo de la quiebra. Y el Fortis no es el único de los europeos en problemas, puesto que según aseguró el diario Financial Times Deutschland, también el Hypo Real Estate (HRE), un banco alemán especializado en las hipotecas inmobiliarias, está al borde de la quiebra. Mientras que en Londres, el gobierno británico anunció que nacionalizará el banco Bradford & Bingley (B&B) y discute la venta de sus activos y sucursales, por el efecto que causó en la institución la crisis financiera.
George Bush
El reclamo popular.

John Sweeney, presidente nacional de la federación sindical AFL-CIO. afirmaba durante una manifestación:
"Queremos que los dólares de nuestros impuestos se utilicen para dar una mano a millones de trabajadores que viven en la calle y no como dádiva a una banda privilegiada de ejecutivos con altos salarios".
Los manifestantes portaban carteles que decían "No a los cheques en blanco para Wall Street" y "Las pensiones ganadas con sudor no están disponibles". También coreaban reiterados llamamientos al Gobierno para que gaste dinero en educación, en la salud y viviendas sin restricción y como quiera, de la misma manera que está proponiendo hacerlo en Wall Street.

Todo ello como resultado de los 30.000 genes del Sr. Bush, y la igual cantidad de cada uno de los genios financieros de Wall Street, y el país más desarrollado del mundo!.

Argenta septiembre, 2008