La Tercera Opinion

Friday, April 27, 2012

Delincuencia y percepción: el negocio de la información

El Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, Heraldo Muñoz, aludió, en recientes declaraciones, a un informe sobre seguridad ciudadana que elabora su organismo a pedido de los países de la región. Y en mi artículo: “Para entender y enfrentar la criminalidad”, de febrero del 2011, analizo opiniones y experiencias de investigadores, psicoanalistas y educadores, de Uruguay y de otros países, sobre el tema de la criminalidad, que coinciden con las recientes declaraciones del Subsecretario General de las Naciones Unidas. Muñoz afirmó en sus declaraciones, que Uruguay y Chile son los países de más baja criminalidad, pero en los que la seguridad ciudadana es la que más preocupa.

Consideró, además, que hay una realidad de “percepción "condicionada por los medios de comunicación, por lo que se escucha y lo que sucede en otros lados". Y también aclaró que el problema de seguridad ciudadana existe, que no tiene soluciones simples, y requiere un enfoque integral y trabajo de más largo aliento. En mi artículo en cuestión, y bajo el título “Uruguay, y sus ventanas rotas”, haciendo referencia a la famosa teoría de las ventanas rotas de James Q. Wilson y George Kelling, yo opinaba que: “En Uruguay, tenemos aún demasiadas ventanas rotas que arreglar, y hoy, el mismo hecho de tener un gobierno socialista que intenta proteger los derechos de los más desposeídos, suele confundirse con un estado de tolerancia-cómplice, que desconcierta y desmoraliza a la población. Y crea ese estado de temor e indefensión al que la ex -ministra Tourné trataba de justificar calificándolo como “sensación térmica”, el cual no es otra cosa que la “percepción” generalizada del fracaso en las políticas de seguridad implementadas por las autoridades”.

Y más adelante, Muñoz puntualiza: “Uruguay y Chile son los países de más baja criminalidad, sin embargo en ambos la preocupación por la seguridad ciudadana es la primera. Entonces hay una paradoja entre los datos de la cantidad de crímenes y la percepción. Es decir, realidad y percepción no son lo mismo y lo que hay es incluso una diferencia dentro de los países en lo que las personas dicen que sienten respecto a la seguridad en su propia comunidad con respecto al país. Cuando se les pregunta ¿usted cómo percibe la seguridad en su barrio? la respuesta es en general de muy alta seguridad, pero cuando a las mismas personas se les consulta sobre la situación del país la ven muy negativa. Estamos mirando a estos datos, que más bien reflejan que hay una realidad de percepción condicionada por los medios de comunicación, por lo que se escucha y lo que sucede en otros lados que afecta enormemente como la gente responde a este problema. Esto no significa que no hay problema, que no hay que mejorarlo y en eso estamos”.

En otro de mis artículos: ¿Súper policías o “milicos” de tercera? (Septiembre, 2011) concluía, a su vez, en estas reflexiones que también son coincidentes con las declaraciones de Muñoz. “Dentro de este contexto, es paradójico observar como en una sociedad como la uruguaya, cuyos policías siempre han sido tratados despectivamente como “milicos” o ciudadanos de tercera, con presupuestos insuficientes y remuneraciones vergonzantes, muestre los más bajos niveles de homicidios a nivel mundial, y una muy alta eficiencia policial. Según datos del informe “Calidad de Vida: Más allá de los hechos” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), (11/05/2010) “Uruguay es el país de América Latina con menor tasa de homicidios de la región: 5 homicidios cada 100.000 habitantes, mientras que la de Latinoamérica es de 25,6; la de Suramérica es de 26, y la de Colombia, en el otro extremo, se sitúa en 79,7, mientras que la de Europa es de 8,9. A su vez, y he aquí la paradoja, Uruguay es el sitio donde más proporción de la población (62%) está disconforme y preocupada por la seguridad pública”.

¿Balas de plata.. o cucharas de lata?
Y al ser interrogado sobre cómo podría mejorarse esta problemática, Muñoz responde: “No vemos que haya una suerte de bala de plata que lo vaya a resolver todo. El enfoque tiene que ser integral, equilibrado, con mucho más trabajo en la prevención con las comunidades locales, con las reformas de la policía, de los sistemas penitenciarios, trabajando para crear empleo de manera que los jóvenes no entren en la vida del crimen, porque a las pandillas se les puede rescatar y hay que evitar que las cárceles sean universidades del delito. Hay que trabajar mucho más la cooperación internacional, porque enfrentamos el crimen trasnacional organizado y si uno ataca solo un país aunque lo haga muy bien, probablemente va a repercutir en el país vecino y eso lo vemos en Centroamérica. Esto no tiene soluciones simples, requiere trabajo más de largo aliento. “..lo concreto –finaliza Muñoz -es que los países latinoamericanos son los más desiguales de todas las regiones del mundo. De modo que somos los campeones de la desigualdad. Por otra parte, somos la región más violenta del mundo, la media de homicidios a nivel mundial es de 6,9 y en América Latina está muy por sobre el 20”.
Percepción, negocio, y medios de comunicación.

Ante la aclaración de Muñoz, “percepción condicionada por los medios de comunicación..”, no pude dejar de pensar - porque nos lo recordó el informativista de uno de los medios televisivos privados del país, en un evento durante el 2011 - que los medios de comunicación privados son empresas que para obtener el beneficio de los anunciantes se rigen por el rating, y el rating a su vez, se alimenta mayormente con las noticias de la violencia. ¡Vaya ironía –se me ocurrió pensar - que para que a unos pocos les vaya mejor, a otros muchos nos debe ir peor!

Es sintomático también, que la ex presidenta chilena Michellel Bachelet, durante el seminario internacional "Prevención de la violencia con cohesión social. Hacia un modelo integral de seguridad ciudadana", realizado en Uruguay el 8 de noviembre de 2011, y organizado por el Ministerio del Interior, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Diálogo Interamericano, opinó al respecto, puntualizando que los medios de comunicación son actores clave en esta problemática, y advirtiendo que "No se trata de no informar, sino de hacerlo con responsabilidad, porque sólo generar miedo no ayuda a nadie". Por algo lo diría..

Personalmente, pienso que los medios de comunicación privados del Uruguay, y principalmente los televisivos, tienen una gran deuda social con la nación. Sin el más mínimo rubor por los conceptos de Responsabilidad Social Empresarial -un hermoso tema con repercusión creciente en buena parte del mundo –juegan al irresponsable ejercicio de las mayores ganancias sin contraprestación social, aun sabiendo que con su enorme penetración en los hogares uruguayos, ayudan a crear matrices de opinión. Banalidades, sexo, violencia, son los componentes mayores de esos miles de mensajes diarios que dan a la población, a quien luego achacamos su baja formación. ¿Cuántos mensajes positivos, edificantes, motivantes, podríamos brindar para mejorar la convivencia, bajar la intolerancia, y reafirmar valores en la sociedad? Miles, sin duda. Pero ese no es su negocio. Su mayor merito, en cambio, es la anestesia intelectual, porque claro, no hay temor más intimidante que una población pensante. Por ello, delincuencia y percepción, son el mejor negocio de la información.

Argenta
Abril, 2012
Artículos mencionados:

Monday, April 02, 2012

EE.UU. y Europa: 20 años de crisis.

Egidio Luis Miotti es un economista argentino doctorado en Ciencias Económicas en la Universidad de París. Su tesis doctoral se centró en las crisis económicas, y es consultor de gobiernos y organizaciones. Vive en París, y desde allí disparó para la revista argentina Noticias (25/02/2012) sus conclusiones sobre la actual crisis mundial, y las razones y derivaciones por las cuales asegura que esta es una crisis “estructural” que va a durar 20 años.

Su análisis me parece muy interesante para quienes como yo, sin ser economista, buceamos desesperadamente en busca de respuestas frente al hecho consumado de esta impúdica estafa mundial, que ha sembrado las semillas de lo peor de la humanidad. Por ello intentaré compartir con ustedes parte de las conclusiones de este especialista, las cuales nos ayudan a entender los alcances del “quien es quien” en este nuevo panorama mundial.

Cuando se traban el sistema institucional político y el funcionamiento del sistema económico, es evidente que no existe ningún mecanismo en esa estructura que permita superar el bloqueo ni contar con herramientas económicas internas susceptibles de forzar una salida”- comienza explicando Miotti. “Tanto consumidores como inversores se encuentran paralizados. Este tipo de crisis estructurales marca el fin de una época, mientras que una simple crisis cíclica no define una fractura entre dos períodos. Es evidente que hoy estamos en una crisis estructural: el sistema institucional no encuentra soluciones alternativas y la única salida es cambiar el sistema institucional”.

En otro momento de la entrevista, Miotti sentencia: “Todas las políticas económicas se limitan hoy a que “no hay que perder la triple A”. El sistema financiero ejerce una dominación institucional. Eso demanda una modificación de las instituciones y lo que puede facilitar las cosas es que la crisis estructural obligue al cambio”. Y para ejemplificar estas afirmaciones acerca de como el sector financiero logra imponer sus objetivos, luego de recordar las experiencias ocurridas durante la crisis de 1923 para el Bundesbank (Banco Central Alemán) y la de 1930 para la FED (Reserva Federal de los Estados unidos), Miotti vuelve a nuestros días concluyendo: “Fíjese que los dos primeros ministros que fueron expulsados del poder (Giorgios Papandreu en Grecia y Silvio Berlusconi en Italia) fueron remplazados por dos dirigentes no elegidos, ambos ex funcionarios de Goldman Sachs, muy potables para los bancos”.*


A esta altura, la pregunta obligada que nos hacemos todos, llegó de parte del periodista: ¿Por qué el poder político acepta el hecho consumado de los mercados?

-“Porque estos países están endeudados y para refinanciarse deben acudir a los mercados, que son reticentes frente a gobiernos que no inspiran confianza”, responde Miotti.

Otra de las pistas que nos da el economista argentino, está referida a la perdida de influencia de los Estados Unidos como motor de la economía mundial. ¿Por qué?
-“Principalmente porque no tiene sistema productivo para soportar el volumen excesivo de sus importaciones. Por una parte, tiene un capital financiero y gente muy rica. Y por el otro, un sistema productivo que no alcanza para responder a sus necesidades, dado que deslocalizó gran parte de su sistema industrial. Ya no son una potencia industrial. La gran pregunta actual es cómo reindustrializar el país”.

Y más adelante, Miotti aclara aún mejor este nuevo paradigma mundial. “Antes de la crisis del ´30, la economía dominante de la época, Gran Bretaña, estaba en declinación, pero había otra de un tamaño enorme: la de Estados Unidos, que iba en camino de transformarse en motor mundial. Hoy la economía que se desindustrializó es la de los Estados Unidos, y el nuevo motor todavía no nació”.

Esta afirmación de Miotti nos lleva casi en cascada, a una pregunta generalizada: ¿Por qué no China? -“Todavía no – responde el economista –Puede ser un motor para la soja u otras materias primas”. ¿Y entonces? ¿Cuál es el problema, si tiene 1.300 millones de habitantes?

-“Tiene 1.300 millones de habitantes, pero en poder de compra equivale a 60 o 70 millones de personas” –aclara Miotti. “El tamaño de su economía es similar a la de Francia. Es muy pequeña. Domina el mercado de materias primas, pero no tira la economía mundial. Para eso debería tener salarios elevados y convertirse en importador neto, no en exportador neto como es ahora. Para que China pueda comenzar a comprar, el salario de un obrero chino no puede ser de 200 dólares por mes sino de 2.000 dólares”.

Pero cuidado: porque al analizar en definitiva el porqué de Miotti hace esa temeraria afirmación de que esta crisis va a durar 20 años, nos remite a un caso muy concreto:

-“Hay un ejemplo emblemático de un país que sufrió este tipo de parálisis: Japón. Medida entre 1953 y 2011, su economía tuvo una tasa de crecimiento promedio de 10% hasta la crisis de l973. A partir de ese momento creció a un promedio de 5% hasta 1985 y desde entonces su tasa de crecimiento es 0. En 1989 sufrió una tremenda crisis inmobiliaria, de la cual todavía no se repuso. Para completar ese cuadro dramático, el país tiene un endeudamiento equivalente al 220% del PIB. Japón está parado desde hace 20 años. Han ensayado todas las herramientas posibles y ninguna funcionó. El caso de Japón es solo un ejemplo para explicar como una economía desarrollada puede demorar 20 años o más en superar una crisis. No es una abyección decir que Europa y los Estados Unidos pueden necesitar 20 años para salir de este pozo”.

Y la pregunta más obligada, como también quizá la respuesta más arriesgada a toda esta endemoniada situación, también fue contestada por Miotti, en peligrosa coincidencia con otros especialistas que han manifestado su impotencia ante la necesidad de formular recetas profesionales que posibiliten soluciones antes de ese nefasto período de 20 años.

-“Hay algunos economistas, como Patrick Artus-director de Estudios de Natixis -que, sin ser marxista, apeló a las teorías de Marx para ver si ofrecen una forma de entender la actual situación” – aclara Miotti. “Según ellas, en los últimos años hubo una sobretasa de ganancia que no se distribuyó como salario, sino que generó un exceso de inversión financiera y probablemente un exceso de inversión de capital productivo. En términos marxistas, una crisis de sobreacumulación. Por lo tanto, se sale mediante la destrucción de capital”.

¿Y cómo se lo destruye? es la pregunta obligada del 99% de la humanidad:

-“Con una crisis financiera mayor que todavía no vimos, y con 20 años de recesión que destruyan inversión y capital productivo. Esa es la forma lenta; pero también hay una forma rápida: la guerra”. Y refirió que en uno de sus artículos en el The New York Times (10/11/2008) el Premio Nobel de Economía Paul Krugman recordó - en tono sarcástico -que se salió de la crisis del 29 con un “gigantesco programa de trabajadores públicos que se llamó Segunda Guerra Mundial”. Peligroso pensar en ello, ¿verdad?
Miotti con autoridades y técnicos argentinos.

Mi opinión: Se afirma que el costo de esta crisis ha sido, hasta ahora, de un 25% del PIB mundial, y que en los países desarrollados se destruyeron más de 20 millones de empleos. Parecería ser que las crisis inmobiliarias se han convertido en las últimas décadas en uno de los caminos más idóneos para que el sistema financiero se imponga por sobre el poder político, quitándole su autoridad legitimada por la elección democrática de los pueblos. Esto constituye un lamentable y bochornoso fracaso institucional que permite que el destino de las sociedades quede en manos de quienes –sin contar con la aprobación popular –son impuestos como gobiernos de facto, significando un golpe a la institucionalidad. En todo caso, mi reprobación no va contra las personas designadas –no soy yo quien para juzgarlas - sino contra los hechos consumados y quienes los permitieron. Y a éstos si, me permito juzgarlos.

Personalmente –como uruguayo y latinoamericano - esto me retrotrae a la jugada financiera que dio lugar, en la década de los ’80, a la famosa “década perdida de Latinoamérica”, con la tenebrosa “deuda externa” que amenazaba con convertirse en “deuda eterna”, sembrando la pobreza, el atraso y la pauperización, en nuestros pueblos latinoamericanos. Celebro que hoy –mientras Miotti y otros especialistas le auguran esos mismos 20 años de sufrimientos a los países desarrollados -no sólo la hemos derrotado, sino que somos referente mundial en el manejo de crisis financieras.

Como ser humano y pensante me resisto a creer, tanto en las recetas extremas y destructivas de Marx, como en el vergonzante fracaso que significaría otra guerra mundial. Sería simplemente, negarnos como humanidad. Aunque no dejo de preguntarme: ¿Pero y es que acaso con estos hechos, no nos estamos negando ya?

Como conclusión, me permito citar nuevamente a Henry Mintzberg, cuyos comentarios fueron publicados en mi artículo “Davos 2012; más despelote que soluciones”:

-“Muchos piensan que fue una crisis económica y que tiene que ser resuelta por economistas, pero ellos no pueden solucionar problemas de management, no los entienden, piensan que se trata de una cuestión de reservas o tasas de interés. Los economistas no arreglan la economía porque la economía está hecha del éxito de las empresas y si estas están enfermas, los economistas no pueden curarlas. El problema debe resolverse a nivel de las empresas, pero siguen dándole poder a los economistas”.

Claro; es difícil con “capitalistas estúpidos”, al decir de Stiglitz, empresas enfermas, según Mintzberg, y banqueros cómplices asumiendo de facto el management político, a falta de líderes eficientes.

Argenta
Abril, 2012

Nota: *Los remplazantes de Papandreu y Berlusconi, son Mario Monti (Presidente de la Comisión Trilateral Europea, miembro de la directiva del Grupo Bilderberg y ex asesor de Goldman Sachs) y Lucas Papademos (ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE).