La Tercera Opinion

Friday, August 28, 2009

La trompeta de Martín.

Por un país con muchos niños trompetistas!

Hace pocos días, estando de visita en casa de mi hermana, en Uruguay, y mientras compartía con ella unas reflexiones en torno al polémico y actual tema de la inseguridad personal, un hecho desconocido por mi dentro del ámbito familiar, llamó poderosamente mi atención. En otra sala de la casa, mi sobrino Martín entretenía con su característica paciencia a los dos nietos de mi hermana, sus sobrinos mellizos de cuatro años de edad, Joaquín y Federica, quienes eligen pasar en su casa de viernes a sábado, luego del colegio. De pronto, fui interrumpido por la agradable melodía de una trompeta que interpretaba el viejo tema de los Beatles “Yesterday”. Mi asombro fue adivinado por mi hermana ante mi mirada de interrogación. –“Es la trompeta de Martín –me explicó sonriendo –a los chicos les encanta y Joaquín (el varón de cuatro años) siente fascinación por aprender a tocarla”.

Joaquín con la trompeta de Martín.

Mi atención se vio doblemente sacudida ya que, por un lado no sabía que Martín dominara un instrumento tan hermoso pero difícil como la trompeta, y no recordaba tampoco que nadie me comentara que estaba tomando clases particulares al respecto. Pero mi hermana me iluminó la oscuridad. “No, no tomó clases particulares –me aclaró –simplemente lo aprendió durante el período escolar, ya que hay una Escuela Infantil de Iniciación Musical que durante cuatro años les da formación gratuita en música y conocimientos culturales sobre arte, letras y otros temas. Al principio –continuó mi hermana - como a todo chico le costó decidirse e identificar el instrumento que más le gustara aprender; pero lo fui motivando, sin presionarlo, a que asistiera a unas clases de prueba ya que la música es una hermosa forma de expresarse y relacionarse con las demás personas. Y después de unas primeras sesiones, y gracias al excelente profesor, Juan Fuchs, que lo animó mucho, le tomó el gusto a la trompeta, y hasta llegó a tocar en el Teatro Solís con una orquesta”. Recién retornado al país, después de dieciocho años viviendo en Venezuela, desconocía que dentro de los planes oficiales de enseñanza se fomentara algo tan motivador como trascendente en la formación de un niño.

“Pero no es solo eso – continuó mi hermana, quien fue maestra y Directora de una escuela pública hace unos pocos años –¡no te imaginas los hermosos coros y orquestas juveniles que existen en los planteles escolares uruguayos!” Me quedé pensando: la trompeta motivó a Martín y Martín motiva hoy a Joaquín. No pude menos que recordar los éxitos del Maestro Abreu y la Orquesta Sinfónica Juvenil venezolana, que ha recorrido invitada especialmente, todo el mundo, y sigue creciendo transformada ahora en sistema, en su obra de reclutar y formar niños en situación o con probabilidades de riesgo, en músicos de excelencia que constituyen un orgullo para su país.
Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela
Otra vida, otras experiencias..
Y recordé a su vez mis vivencias en Venezuela; las innumerables reuniones en las cuales participé como representante vecinal, en Comisiones especiales con autoridades gubernamentales, municipales y policiales, buscando y aportando ideas, reflexiones y soluciones, para el mayor flagelo que azota hoy la sociedad venezolana: la delincuencia. El tema de la adolescencia y su enorme incidencia dentro de la problemática social delictiva venezolana, dado el muy alto porcentaje joven de su población, es conmovedor, y a su vez, aterrador. Son más de 13.000 homicidios anuales los que enlutan los hogares venezolanos, la mayoría de ellos producidos y sufridos, por jóvenes que no llegan a la mayoría de edad. Ni en las más encarnizadas guerras del oriente medio, se llega a estas cifras! La precariedad económica y social de los miles de ranchos venezolanos, son el espejo de la exclusión y el caldo de cultivo para la frustración, el resentimiento, y la violencia. Estos chicos, al no tener una trompeta, empuñan una pistola.

Y en ellos concentramos pues la mayor parte de nuestra atención, convencidos de la necesidad de establecer urgentes e indispensables políticas de prevención. Con la ayuda de docentes, psicólogos, penalistas, sacerdotes y especialistas, concluimos en que el deporte, la música, la lectura, el entretenimiento sano y constructivo en espacios adecuados, y los programas de formación con inclusión de valores, constituyen los vasos comunicantes con aquellos quienes, por acentuadas carencias y vacíos familiares, resultan prisioneros del resentimiento, y pasto del “pecado de la envidia”.

El “pecado de la envidia”.
En un interesante programa que vi por esos días en el canal History Chanel, se extraían valiosas reflexiones para comprender y explicar el comportamiento social de los “antisociales”. Las investigaciones abordaban conclusiones polémicas como éstas: “Creamos personas competitivas que sean consumistas, a través del “pecado de la envidia” –explican los investigadores – y éste se transforma así en el promotor de no menos de las dos terceras partes del consumo, y por tanto de la misma economía del país. Pero no prevemos el costo social de estos actos. Sin él, quizá no hubiera habido progreso –concluye - y posiblemente con él, tampoco nunca haya paz”. O sea, el “pecado de la envidia” muy desarrollado en nuestras sociedades, y particularmente exacerbado entre quienes tienen menos oportunidades de tener y “competir” con los demás, se transforma entonces en un dinamizador de la economía, del progreso, y de la modernidad, pero también en el más peligroso enemigo de la propia humanidad.

Martin, Joaquín, y la trompeta.
En Uruguay se discute en estos momentos la baja en la edad para la imputabilidad de los menores y aumentar la pena de la reclusión al doble de lo establecido. Objetivamos con ello la edad, como punto de partida para la cura de una enfermedad social que –al igual que el tan promocionado tema de las gripes originadas por los virus de la “influenza” –extiende su influencia propagando sus nefastas consecuencias al resto de la sociedad. Nos centramos en los años de vida; ¿12, 14, 16, 18?, para imputar penalidades, pero no en los años “vividos” para identificar el cómo y el por qué, estableciendo causas y responsabilidades. A estos infantes atrevidos, desestructurados socialmente, y que ya a su corta edad coquetean con los hábitos de la delincuencia, en Uruguay los llamamos “trompetas”. Desestimamos así la influencia de los factores sociales que originan y propagan esa enfermedad. La gran pregunta para mi, es la siguiente: desde el momento en que reconocemos que son “niños”, o sea que ni siquiera han ingresado al estado mental suficiente para comprender y menos aun compartir, deberes, principios y valores, que fijan conductas de convivencia adoptadas –pero no siempre respetadas -por los adultos de la sociedad, ¿de quién es la verdadera responsabilidad? De quien es la responsabilidad por inducirles hábitos y excesos de consumo que conllevan al “pecado de la envidia”, en un ámbito familiar y social pauperizado?

Por ello, más allá de pensar en la edad para recluirlos y hacerles pagar una pena mayor, ¿no sería más conveniente, pensando en el ejemplo del Maestro Abreu y su Orquesta Juvenil, y de Martín y su trompeta, replicar la iniciativa del exitoso Plan Ceibal entregando esta vez, a cada niño una trompeta..? Y muchos profesores, claro, para enseñarles a tocarla.. Quizá sería la forma de contar en el futuro con más trompetistas que “trompetas”!
Argenta,
Agosto, 2009

Wednesday, August 26, 2009

Marginalidad y delincuencia: ¿el huevo o la gallina?

Estados impotentes y códigos diferentes.
En mi artículo anterior “Niños de hoy, delincuentes del mañana”, prometí analizar más en profundidad unas declaraciones del Dr. Ignacio de Posadas, ex -Ministro de Economía y Finanzas del gobierno del Dr. Luis Alberto Lacalle, formuladas en un extenso reportaje que le hiciera el diario El País de Montevideo, en junio de 2009. Quiero aclarar, antes que nada, que no me inspira ningún tipo de antagonismo político partidario, o personal, contra el Dr. De Posadas, como tampoco pretendo arrogarme acreditaciones suficientes para descalificar sus opiniones. En todo caso, si bien es comprensible que el Dr. de Posadas, como partidario del sector opositor al gobierno actual exprese críticas demasiado contaminadas por la rivalidad política, entiendo que el tema –por su enorme gravitación nacional -trasciende pruritos, revanchismos y posiciones excluyentes. Frecuentemente, los radicalismos nos hacen caer en nuestras propias trampas. Y creo que el Dr. de Posadas, a lo largo del reportaje, cae en las suyas. Lo cual puede ser grave, a la hora de definir políticas nacionales de gran relevancia social, como las de la criminalidad y la delincuencia.






















Ante una pregunta referida a los cuestionamientos efectuados al actual gobierno por la implantación de planes de desarrollo social sin exigencias de contraprestaciones, el Dr. de Posadas afirma: “Creer que la marginalidad y la delincuencia se explican básicamente por razones económicas ha sido muy típico de una parte de la izquierda muy fiel a la concepción materialista marxista. Esa comprensión parcial del ser humano, que llevó en última instancia a la implosión de los regímenes del socialismo real, puede hacer pensar que una persona tenga posibilidades de salir de una situación de indigencia con ese tipo de planes”. Y se me ocurre que esto nos lleva a un replanteo del tipo ¿quien nació primero, el huevo o la gallina? Es curioso, por decir lo menos, este planteo del Ex -Ministro de Economía que pretende desconocer que han sido básicamente las políticas de exclusión y pobreza, como antesala de la marginación, las que han llevado a la implosión de regímenes socialistas que hace tanto tiempo han estado galanteando con nuestra región. Creo también que resulta muy cómodo evadir las responsabilidades inherentes, tras el tecnicismo implícito en negar que la marginalidad y la delincuencia se expliquen básicamente por razones económicas, atribuyendo este concepto a la concepción materialista marxista..

Estados impotentes..

Creo que nuestros pueblos latinoamericanos han sido enormemente pacientes, como abnegados, esperando una elemental redistribución social de los beneficios –y no sólo de las pérdidas –de un sistema gobernado por dirigentes egoístas y miopes, que no quisieron ver más allá de sus narices. Yo le preguntaría entonces, cuáles son las razones que decidieron a los pueblos de Venezuela, Bolivia y Nicaragua, a adentrarse –después de muchos años de rechazo – en las turbulentas aguas de un socialismo radical, no teniendo otra opción que elegir a un presidente autoritario y aventurero como Chávez, a un tan poco preparado como posiblemente bien intencionado indígena como Morales, y a un doblemente fracasado guerrillero y gobernante como Ortega? A estos pueblos los empujaron, violenta e inmisericordemente, a caer en los brazos del socialismo, cuando no en los del propio comunismo, por la necesidad de salir de una situación de indigencia con ese tipo de planes, ya que no había otros. Tuvieron suerte Chile, Uruguay y Brasil, también obligados por modelos políticos desgastados y sin respuestas, al aventurarse en experiencias socialistas que pudieran demostrar que es posible construir un modelo de convivencia sin violencia, respetando la inclusión, sin exclusión. ¡Y lo han logrado!














Luego de reconocer que a diferencia de décadas atrás cuando aún funcionaban en los cinturones de miseria de Montevideo núcleos familiares que formaban en valores a sus miembros, hoy no existen prácticamente familias constituidas, de Posadas afirma: “A raíz de una de las manifestaciones más extremas del fenómeno de la marginalidad que es la delincuencia, el país se está dando cuenta que hay una realidad que está creciendo como una bomba. Ante la falta actual de esa estructura básica en las etapas iniciales del ser humano, es un error gravísimo creer que esa carencia de valores se va a suplir más adelante con planes asistenciales del Estado. Al encuentro de eso es inútil ir con subsidios como otorga el Mides”.

Aquí, de Posadas – influido por su necesidad de descalificar al gobierno -pretende deliberadamente confundir los distintos planes sociales del gobierno, capitalizando el descontento de ciertos sectores con aquel que, por estar dirigido precisamente a los más carenciados, no exige mayores contraprestaciones. Por lo menos reconoce que una de las manifestaciones de la marginalidad es la delincuencia, aunque olvida, deliberadamente, otros exitosos planes y emprendimientos destinados a la inclusión social a través de la educación y la salud, por ejemplo, como el Plan Ceibal, las Aulas Comunitarias, y varios otros. Sin embargo, ante la pregunta directa del periodista acerca de si él propone eliminarlos, responde: “No se pueden cortar esos subsidios porque sería crear un enfrentamiento muy violento con los sectores marginados, que de por sí se sienten excluidos socialmente. Habrá que buscar la forma de estructurar un plan totalmente diferente en base a intercambios de trabajo que signifiquen realmente un principio de transformación”. Pero se olvida de que es eso precisamente lo que propone el actual gobierno a través del Plan Equidad, luego de transitado el Plan de Emergencia, que es, sin duda, el mayor articulador de todos!

Códigos diferentes..

Pero lo que me preocupa aún más de las afirmaciones del Ex –Ministro de Economía es cuando afirma que: “El Estado uruguayo no está capacitado para encarar esos proyectos con razonables expectativas de éxito porque no tiene los valores ni la empatía ni los móviles necesarios para poder lidiar con situaciones humanas de gran sufrimiento y muy complejas de quienes se manejan con códigos totalmente diferentes y muy arraigados. Esa labor debe ser realizada por quienes tienen otras motivaciones y cuentan con experiencia en ese tipo de situaciones”. ¡Vaya! esto sí que es toda una novedad! Pienso que un estado que no tenga ni los valores, ni la empatía ni los móviles (¡¡??!!) para poder decodificar los códigos de quienes viven en situaciones humanas muy complejas y de gran sufrimiento, y no pueda enfrentar los más acuciantes problemas y las más graves carencias de la sociedad, debería bajar la cortina y poner al país en subasta pública!

Estas afirmaciones no hacen más que recordarnos, una vez más, porqué han fracasado las políticas sociales tipo “parche” que se han enquistado en nuestras sociedades. Me imagino que el Dr. de Posadas debe ser de los que aún creen que las propias fuerzas del mercado serán suficientes para mantener el crecimiento y el desarrollo con equidad, justicia y DIGNIDAD! Algo que hoy, dadas sus nefastas experiencias recientes, hasta los propios inventores de la pólvora, los EE.UU., tienen bajo serios cuestionamientos. El tema es grave, sin duda, pues si esta es aún la posición dominante en hombres que, además de haber ostentado cargos de altísima responsabilidad en gobiernos anteriores, pueden volver a ocuparlos en el futuro, la sociedad uruguaya deberá volver a replantearse serios cuestionamientos que ya creía superados. Aunque la pregunta ahora sea ¿de donde nace el pollo, del huevo o de la gallina?

Argenta, Agosto, 2009

Thursday, August 20, 2009

Niños de hoy, delincuentes del mañana.

Represión o prevención; he ahí el dilema..

Distintos enfoques para un mismo tema.


El Gobierno de Brasil anunció, a mitad del año 2007, un Plan de más de US 3.000 millones para luchar contra la violencia en ciudades y vecindarios que figuran entre los más peligrosos del mundo. "La mayoría de los problemas en Brasil pueden ser solucionados con mayores oportunidades para los jóvenes”, señaló el Presidente Lula. Por ello, a través del nuevo “Programa Nacional de Seguridad Pública con Ciudadanía”, Brasil prevé programas de entrenamiento laboral y ayuda financiera para jóvenes vulnerables en barrios marginales, así como hacer frente al problema de los policías mal pagados y corruptos, ofreciendo cursos de entrenamiento y ayudas de vivienda para quienes trabajen en las zonas de mayor peligro, y reformar el sistema carcelario, aquejado por el hacinamiento y la presencia de pandillas, con instalaciones educativas especiales. En Centroamérica, a su vez, a pesar del apoyo norteamericano a través del FBI y el Departamento de Estado a países como Guatemala, Honduras y El Salvador, la represión no ha mostrado resultados para resolver el problema de las pandillas mara. Tanto es así que el nuevo plan, apoyado por Estados Unidos, es la prevención. Ahora, la finalidad del plan regional va más allá de coordinar a los cuerpos policiales de cada país. Es dar una respuesta a la pregunta “qué se debe hacer para evitar que un niño que nació hoy, siga los pasos de los pandilleros de su comunidad”. Y eso supone un cambio radical a los esfuerzos anteriores. Es la prevención pues, la que cuenta.

Un ejemplo más que interesante, en este aspecto, nos lo da la ciudad de Medellín, en Colombia - la cual siendo hasta ayer considerada entre las dos mas peligrosas del mundo con 350 homicidios por cada 100.000 habitantes, –a tan solo tres años del inicio de su Programa “Medellín, la más educada”, Una forma de Planificación, de Gerencia, y de Inclusión, logró bajar estas escalofriantes cifras a tan sólo 36 por cada 100.000 habitantes! Quienes hemos tenido la oportunidad de ver el excelente trabajo integral realizado por las autoridades de Medellín, en cuanto a la intervención de espacios para crear en ellos bibliotecas, instalaciones deportivas y centros de entretenimiento y formación; la planificación y transformación de barrios, dotándolos de espacios de recreación, acondicionando viviendas y mejorando los elementales servicios de transporte, saneamiento, iluminación y agua potable, no podemos menos que admirar los logros de un modelo fundamentado en rescatar la calidad de vida de los habitantes. Una forma diametralmente distinta de enfrentar la delincuencia, erradicando la violencia, y priorizando la dignidad del ser humano a través del concepto de “una ciudad amiga”.

El proyecto urbanístico "Medellín la más educada" ha sido premiado con el City to City Barcelona FAD Award, otorgado por la asociación para el Fomento de las Artes y del Diseño (FAD). Foto de archivo en la que se ve una cabina del Metrocable de Medellín, un sistema de teleférico masivo que salva enormes desniveles, y que se ha convertido en una solución viable para conectar los barrios marginales ubicados en laderas de montaña con los centros urbanos de las ciudades latinoamericanas.

















Otra vez, la teoría de “las ventanas rotas”.

En un extremo opuesto, se han revelado en estos días a través de un artículo del Washington Post, datos oficiales que indican que la tasa de delitos violentos en EE.UU. ha decrecido significativamente este año en las principales ciudades del país. Y no se trata esta vez sólo de Nueva York, y el controvertido pero exitoso modelo de "mano dura" aplicado por el ex alcalde Giuliani, secundado por William Bratton. El fenómeno se ha producido en varias ciudades con profusos historiales de violencia y delincuencia. Muchos se cuestionan entonces –revolviendo la controversia que vincula al delito con la pobreza -cómo es posible que un país logre tasas de abatimiento del delito y la delincuencia tan ostensibles, en momentos en que atraviesa la peor crisis económica en un siglo. Entre otros factores, las autoridades señalan como clave un cambio de enfoque en la actividad policial. Por un lado, una apuesta fuerte a la presencia de policías en las calles, en una relación más cercana con los barrios y comunidades a las que deben proteger. Pero asimismo, la revisión de delitos considerados "de ingreso" al camino criminal, como el robo de autos, cuyos autores, generalmente por ser primarios solían quedar impunes ante la prioridad policial en perseguir crímenes más violentos. Los jerarcas policiales aclaran que al apuntar sobre este tipo de delito, se desestimula el ingreso de muchos jóvenes en la progresiva senda del crimen. Recordemos que este concepto fue aportado a los planes de Bratton por quienes crearon la “teoría de las ventanas rotas”: o sea erradicar los llamados “delitos menores” o los de “ingreso” al camino criminal, (borrachos, rapiñeros, robacarros, etc.) como forma de desestimular el ingreso de los jóvenes a estados mayores de delincuencia, y trasladando hacia los ciudadanos mayor sensación de seguridad. Sin duda, ello constituye una visión muy acertada de prevención a través de la disuasión. Otro factor, es un aumento sensible en la tasa de éxito en las investigaciones de homicidios, que en Washington llega al 70%, y no menos importante el impulso y la ejecutividad de los procesos penales. Analizando estos distintos enfoques, y atendiendo a las características diversas de cada país, podemos apreciar los principales aspectos en los cuales cada quien más ha centrado su atención, destacándose la creciente tendencia hacia la prevención, más que a la represión.

Comisaria Seccional 12 de Santa Lucía calificada por el LATU
Uruguay: lo bueno, lo malo, y lo que hace falta.

En Uruguay, son tantas las críticas como las propuestas, en materia de enfrentar la delincuencia y mejorar la seguridad personal. Y dentro de este gran macro-tema social, toma preponderante importancia la incidencia de los niños y adolescentes infractores. No son tantas las críticas ciudadanas hacia el sistema policial, más allá de algún señalamiento intencionado contra alguna autoridad nacional. Y más bien se observan iniciativas muy loables a nivel institucional, como la certificación de “calidad” otorgada por el LATU, reconociendo la eficiente gestión de las dependencias policiales, en la inter-relación con la comunidad. También es destacable el éxito en la investigación y esclarecimiento de casos de homicidios y delitos mayores. No es tampoco el procesamiento de “mayores” el que muestra debilidades y falencias, confundiendo a la sociedad. Ni faltan excelentes programas que facilitan, reconocen, y estimulan la “Rehabilitación de adictos y reclusos en Uruguay”. En todo caso, parte del conflicto se ubica en el tratamiento penal y el sistema reclusorio hacia los menores de edad.

Algunos de los problemas que se discuten son comunes con otros países, otros, son propios: hacinamiento y deterioro carcelario; necesidad de reforma del código penal con disminución de la edad de imputabilidad y agravamiento de las penas para los menores; falta de personal capacitado para atender la reclusión y reeducación de menores infractores; existencia de hogares carenciados económica y socialmente, con deterioro y pérdida de valores familiares; fracaso institucional en la reclusión y custodia de menores infractores, entre otros. A mi entender, este último punto constituye el espejo mayor del fracaso gubernamental en el tema, y la fuente de una generalizada percepción de impotencia y temor. Las reiteradas fugas y reincidencias de menores infractores del INAU, multiplican tanto la cantidad de delitos, como la sensación de aumento de la delincuencia. Esto conlleva a que –según algunas autoridades -exista más delincuencia, aunque no necesariamente más delincuentes. Y ello también forma parte de la teoría de las ventanas rotas.

Propuestas y reflexiones.

Algunas propuestas –más efectistas que efectivas - apuntan hacia la creación de nuevos cuerpos represivos, como una Guardia Nacional, lo cual tampoco ha dado resultado en otros países. También se plantea la creación de un Instituto Nacional de Rehabilitación Adolescente en forma totalmente separada del INAU, y dependiente de un futuro Ministerio de la Familia (hoy Ministerio de Desarrollo Social), dotándolo de medidas más eficientes de detención para evitar las fugas, además de medidas concretas de rehabilitación para intentar recuperar a los adolescentes infractores. Otro planteo pasa por involucrar la responsabilidad de los padres, quienes, al ser llamados por el juez, tendrían que enfrentar la acusación por omisión de los deberes inherentes a la patria potestad. Pero la mayor parte del debate lo han secuestrado las ponencias a favor y en contra de la baja de la edad de imputabilidad y el agravamiento de las penas para los menores.

Para el abogado penalista Diego Camaño, que integra el Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay (Ielsur), agravar la pena no sirve para resolver la delincuencia. Camaño apuntó que debe mejorarse la respuesta del Estado para los jóvenes internados, en lo relativo a la gestión y los medios: "Si mejora eso, ya se avanza bastante" indicó. El catedrático Miguel Langón, a su vez, quien apoya la baja en la edad de imputabilidad, coincidió en que debe haber "seriedad" en el manejo de los menores recluidos para que no se fuguen y se mantengan en la situación "que el juez los puso". "Hoy se considera discriminatorio hablar de delincuencia juvenil, eso es jugar con las palabras –afirmó - El tema es ser efectivos: que esos menores no ofendan a la sociedad, pero se recuperen". Por su parte, Guillermo Payseé, uno de los cuatro defensores de oficio de menores infractores, quien defiende a más de 600 adolescentes por año (unos 3.000 en cinco años) puso el dedo en la llaga advirtiendo sobre otro aspecto colateral, pero no menor, que incide en el tema. Afirma no creer que sirva de algo agravar las penas o bajar la edad de imputabilidad, y pregunta si hay una visión estudiada de futuro o se trata de "talenteos políticos antes de una elección, para juntar votos con todos los que están asustados frente a los delitos de los adolescentes".

Sin duda, estos tres especialistas nos dan luces sobre el tema. Camaño y Langón, advierten sobre la necesidad de mejorar la respuesta del Estado para los jóvenes internados, y en la imprescindible “seriedad “en el manejo de los menores para que cumplan los dictámenes judiciales. Langón, a su vez, resume los dos aspectos más resaltantes de la polémica: “que esos menores no ofendan a la sociedad, pero se recuperen". Y finalmente Payseé, cuya enorme experiencia en la defensoría de oficio que atiende el 95% de los menores infractores, no debe ser desestimada, alerta sobre la siempre nociva amenaza de la politización del tema. Por mi parte, sin menospreciar las propuestas de los diferentes sectores de la actividad política, creo en la urgente necesidad de que tanto las autoridades nacionales, como los dirigentes políticos sin distinción, den un mensaje coherente, claro y contundente, a la sociedad uruguaya en general, acerca de la gravedad y trascendencia de este flagelo que amenaza la convivencia nacional, y sobre la necesidad de rescatar la autoridad, asumiendo los valores y la responsabilidad compartida por todos los sectores de la población.

En este aspecto, observo factores más que preocupantes, cuando un ex -Ministro de Economía de un partido opositor al actual gobierno, y disputándose nuevamente las preferencias electorales para la próxima elección, llegara a declarar en un extenso reportaje de mediados de junio de 2009, que “El Estado uruguayo no está capacitado para encarar esos proyectos con razonables expectativas de éxito porque no tiene los valores ni la empatía ni los móviles necesarios para poder lidiar con situaciones humanas de gran sufrimiento y muy complejas de quienes se manejan con códigos totalmente diferentes y muy arraigados. Esa labor debe ser realizada por quienes tienen otras motivaciones y cuentan con experiencia en ese tipo de situaciones”. Me pregunto entonces si la sociedad uruguaya enfrenta aún a los “anti-Cristo” que reniegan de las más sagradas creencias de la humanidad..! Y de los valores de la gobernabilidad! Pero ello será motivo de otro análisis en profundidad.

Argenta, Agosto, 2009

Monday, August 03, 2009

Las trampas del pensamiento negativo.


Este pequeño país en el cual nací, y al cual he retornado luego de 18 años, me sigue asombrando con las noticias positivas que en los últimos tiempos, tanto me impresionan a mí, como también a la comunidad internacional. Todo lo contrario a lo que le ocurre al Director y redactor responsable del periódico El País, Martín Aguirre Regules, quien, sintiéndose extasiado por haber tenido el privilegio de pasar una semana como invitado oficial recorriendo Corea del Sur, exclama en un artículo publicado en El País del 24 de julio de 2009, que ,”llegar a Asia para un uruguayo es como recibir una patada en la boca del estomago. Sobre todo para el complaciente "Gorzy" que todos llevamos (reprimido) dentro -dice. "Sí, ese que sigue creyendo que como el Uruguay no hay, que siente que todavía somos los campeones morales del mundo, y mira con absurdo sentido de superioridad lo que sucede en el resto del planeta, fuera de Europa o Estados Unidos".

Reconozco que, llegado hace apenas dos meses al país, no identifico al personaje Gorzy al cual se refiere el articulista, a no ser el Gorzy que he visto en el programa “Buscadores” del canal oficial. En todo caso, diré que aunque no caigo en esos extremos de creer que somos campeones morales del mundo, etc. etc., si comparto con el fulano Gorzy un inmenso respeto y reconocimiento por el Uruguay que me presentan hoy, aquellos que se quedaron lo suficiente, e hicieron lo suficiente, como para enorgullecernos del país que tenemos. Al referirse a esa patada que recibió en la boca del estómago, Martín Aguirre aclara que: “La cosa es cómo explicar al uruguayo promedio el contraste que uno encuentra entre aquel lejano primer mundo y nuestra pauperizada realidad cotidiana”.

Bandera de Corea del Sur, detallada
Y mientras el articulista se maravilla describiendo las patadas que han permitido a Corea con sus 50 millones de habitantes transformarse en 40 años en el 15º país más rico, yo sigo descubriendo los excelentes emprendimientos que están transformando a aquel viejo Uruguay, prisionero de sus vetustos paradigmas políticos, económicos, sociales y productivos, que dejé recién comenzada la década de los 90, en este nuevo Uruguay Natural, Productivo, Tecnológico, Emprendedor, e Inclusivo, que acapara la atención de los medios, los inversores foráneos, y los organismos internacionales. Recordemos que Uruguay tampoco tiene petróleo, ni las valiosas riquezas naturales que así como han enriquecido a algunas naciones hermanas, también han empobrecido a otras! En su lugar, tiene emprendedores; una riqueza no menor.

Emprendimientos y Emprendedores.

Sin proponerme levantar las banderas extremistas del cómo Uruguay no hay, que Aguirre le achaca al tal Gorzy, reconozco que los dieciocho años en los cuales he vivido otras realidades tan contrastantes como a su vez enriquecedoras, dentro de los procesos políticos, económicos y sociales de nuestra Latinoamérica, me han ayudado a reevaluar mis creencias, mis convicciones, mis valores, y a reposicionar mi identidad y la del propio Uruguay. A lo largo de varios artículos en este blog desde el año 2006, y basados en información aportada por la prensa nacional e internacional, he seguido desde Venezuela el desarrollo de aquellos temas que a muchos nos seguían preocupando, pero de los cuales, por suerte, algunos se fueron ocupando.. Locos? Soñadores? Emprendedores? No siempre es fácil adjetivar la iniciativa humana.. Ni prever los alcances de su voluntad creativa. Por ello, sin entrar en el facilismo de las comparaciones -porque creo que el hacerlo seriamente llevaría a un análisis mucho más complejo que el que visceralmente realiza Aguirre –y sin desconocer en absoluto los impresionantes avances de la nación coreana, me permito resaltar algunos eventos de esta lenta, pero firme y prometedora transformación uruguaya.

Las computadoras del Plan Ceibal
Que me dijeran diez años atrás, que Uruguay iba a transformarse en uno de los primeros exportadores de caviar del mundo, o entre los tres primeros exportadores de software, cuyos desarrolladores se codean hoy con lo más representativo de Silicon Valley; que iba a exportar soluciones y productos montando cientos de oficinas en las naciones más desarrolladas del mundo, es algo que yo mismo no me lo hubiera creído. Tampoco me hubiera creído que sería el primer país del mundo en implementar el tan promocionado y ambicioso plan “Una Computadora por niño”, del norteamericano Negroponte, habiendo entregado ya mediante el Plan Ceibal cerca de 200.000 computadoras en forma gratuita a los escolares uruguayos. O que en el Uruguay de hoy, hasta los ómnibus del transporte público disponen de internet..! Quizá es oportuno recordar, para dar una idea de los alcances de esta transformación tecnológica experimentada por los uruguayos, que según las recientes conclusiones del cuarto Índice de Tecnología Latina del sitio de Internet Latin Business Chronicle, el cual mide el nivel tecnológico entre 20 países, Uruguay ha reemplazado a Chile como el país con mejor nivel tecnológico en América Latina. O que recientemente, la Internet Society, (ISOC) con sede en Suecia, la organización que nuclea las 150 principales organizaciones vinculadas a la web: desde las empresas tecnológicas más relevantes, como por ejemplo Microsoft y Google, hasta las universidades más prestigiosas en el área de la investigación y desarrollo de las nuevas tecnologías, acaba de designar como presidente a un uruguayo: Raúl Echeberría

En todo caso, para dimensionar en profundidad y variedad otros exitosos emprendimientos uruguayos, mis amigas de Endeavor, Carmen Correa y Luciana Lapachián, me entregaron, recién llegado al país, un muy profesional catálogo descriptivo del quien es quien y quien hace que, dentro de una lista de emprendedores que están cambiando el presente y el futuro del nuevo Uruguay, dentro y fuera de fronteras. No ha sido poca la participación de Endeavor en su tarea de buscar, identificar, formar, capacitar y dar apoyo para el éxito de actividades tan disímiles, que abarcan desde la tecnología del software y los servicios, la textil, la agropecuaria, la biotecnológica, la alimenticia, servicios de seguridad, contenidos en animación y audiovisuales para el mercado mundial, diseño y comercialización de prendas de vestir y accesorios, y otras muchas que no respetan limitaciones ni fronteras. Sus logros, algunos de los cuales he reseñado en este blog, son dignos de admiración. Sólo el sector de las TIC, está exportando ya más de U$S 218 millones, y se espera que para el 2010 se llegue a los US$ 500.

Hace unas pocas noches, cenando con mi amigo Ramón Erro, de Barraca Erro, firma ubicada en Dolores y quienes sorprendieron al exportar en los cinco primeros meses del año, y en plena crisis global, 140% más en cereales que en 2008, superando incluso a importantes multinacionales, me contaba no solo de los éxitos empresariales obtenidos por su grupo, sino de los tremendos avances logrados por el sector agrícola uruguayo en la productividad de sus tierras, a través del manejo de nuevas variedades de semillas y prácticas de laboreo, aplicación de nuevas técnicas, máquinas y equipos, y productos que han marcado un antes y un después en la agricultura uruguaya. Los Erro, a quienes conocí en la “década perdida” de los 80, con gran voluntad pero muy pocos recursos, son otro ejemplo de los emprendedores que han apostado al país.

Manuel Lussich, Presdente de la ARU
Gobernabilidad con seriedad.

Si algo le hacía falta a nuestra región, para desmitificar las malas praxis –tanto de los modelos neoliberales ahogados en su propia miopía –como de las ideologías radicales, autoritarias, y excluyentes que solo han logrado redistribuir la pobreza, era una experiencia que mostrara una forma distinta de relacionamiento y participación entre los dirigentes políticos, los empresarios, los trabajadores, y aun los más excluidos de la sociedad nacional, sin olvidar la responsabilidad inherente, frente a la comunidad internacional. Y creo que también en esto, el relacionamiento uruguayo está dando ejemplos de madurez y seriedad. Al respecto, y a nivel interno, Manuel Lussich, Presidente de la Asociación Rural del Uruguay se refirió recientemente a la relación de los productores con las autoridades del gobierno, reconociendo que existen diferencias, pero en muchas cosas trabajan juntos. "Vamos a seguir así. Es la línea de ni oficialistas, ni opositores", mencionando que "por suerte no tenemos la necesidad de intervenir en política, no porque nos parezca mal, sino porque hay un buen dialogo". Sin duda, una reflexión inteligente del representante gremial.

Richard Pulgar, senador de EE.UU.
Y para aquellos que aseguran que Uruguay no ha tenido una política de relacionamiento exterior acorde con los nuevos desafíos mundiales, y al margen de los excesos autoritarios siempre latentes en nuestra región, baste recordar que recientemente la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Senadores del Congreso de Estados Unidos está estudiando conceder a Uruguay ventajas arancelarias sobre distintos productos, sin fijar o determinar nada a cambio. "Uruguay es una nación amiga, un verdadero socio en el Cono Sur de los Estados Unidos", ha reiterado el influyente senador Richard Lugar en declaraciones formuladas tanto en Montevideo como en la ciudad de Washington.
Conclusiones.
Por todo ello, me resisto a aceptar la imagen del derrotismo que nos plantea Martín Aguirre cuando afirma refiriéndose a los surcoreanos “..mientras que ellos con un país tanto más chico, y complejo, han logrado en 40 años llegar al tope de los países más ricos, nosotros que supimos ser líderes en el mundo en muchas cosas, parecemos resignados a ser furgón de cola de una región que es furgón de cola del mundo. ¿Nos tendremos que resignar?”

En estos días ha circulado por la internet un artículo publicado en la revista científica Science, en el cual se afirma que “tratar de reprimir un pensamiento aumenta las posibilidades de que éste regrese”. Es un impulso muy frecuente. "Y el hecho de que venga a nuestras mentes lo peor, en ciertas circunstancias, puede incrementar las posibilidades de que pase" explica el autor del trabajo Daniel M. Wegner, psicólogo de la Universidad de Harvard. Por otra parte, "Hay cierto alivio en que pase lo peor, para no tener que seguir preocupándonos más", finaliza Wegner. Será que Martín Aguirre al tratar de reprimir sus pensamientos negativos sobre nuestro país, aumenta las posibilidades de que éstos regresen..? O es que prefiere aceptar que pasa lo peor para no tener que preocuparse en analizar que quizá está pasando lo mejor?
Argenta
Agosto, 2009