La Tercera Opinion

Wednesday, January 19, 2011

Disparen sobre la Giffords..!

Sarah Palin, la nueva Musa del Tea Party, marcó el circuito de Gabrielle Giffords y de otros 19 candidatos demócratas con la "mira" de un fusil, sobre cada uno de los estados en donde deberían hacer desaparecer a sus opositores, durante la campaña de las elecciones legislativas de medio término. Los nombres se mostraban en un mapa de Estados Unidos plagado de mirillas de rifle que señalaban sus respectivos distritos congresionales y se exhortaba a “eliminar a los 20” (“Take Back the 20”) identificados en una lista publicada en el Washington Post, como los congresistas demócratas elegidos en el 2008, a quienes señalaba como “objetivos a abatir” por haber votado a favor de la reforma de salud del Presidente Obama. El lema del mapa era: "Hemos diagnosticado el problema ayúdanos a prescribir la solución”.















Pero como le faltaba el “toque” característico de los republicanos, la campaña fue complementada con los "spots" publicitarios del contrincante de Gabrielle Giffords, Jesse Kelly, un exsargento de marina, también favorito del Tea Party, quien con un M16 en la mano invitaba a sus electores mediante un aviso en la Internet en los siguientes términos:“Demos en el blanco para la victoria en noviembre. Ayuda a sacar a Gabrielle Giffords del cargo. Dispara el cargador completo de un M16 automático con Jesse Kelly”. Y eso fue exactamente lo que hizo Jared Loughner, un joven de tendencia fuertemente derechista, quien utilizando una pistola comprada en un comercio local mató a seis personas, incluyendo a una niña de 9 años y al juez federal John Roll, e hirió a otras 12, acertándole un tiro en la cabeza a Giffords.

















Tras el atentado contra Gabrielle Giffords, el 8 de enero del 2011, cuando encabezaba un acto político en su distrito electoral, ubicado entre la ciudad de Tucson y la frontera con México, en el estado de Arizona, la agencia de noticias española EFE titulaba sugestivamente su primer despacho: “El Tea Party en la mira tras masacre en Arizona”. La información aclaraba que, aunque el tiroteo aparentemente fue preparado y ejecutado por un atacante solitario, muchos factores apuntan al lenguaje inflamatorio y la violencia introducidos en el debate político por el movimiento Tea Party y su líder, la ex candidata republicana a la vicepresidencia y ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, como promotores del hecho”. Al fin y al cabo –agrego yo -no era novedad ver a la Palin en innumerables fotografías, con un rifle en la mano..

Con “bolas” o con balas..

La ex-gobernadora de Alaska y compañera de la fórmula presidencial fracasada de Mc Cain venía echando leña al fuego, al asegurar en su momento ante la Fox News su apoyo a la actual gobernadora, también de su partido, con expresiones tan ordinarias como ésta: "Jan Brewer tiene los cojones que nuestro presidente no tiene para ver por todos los estadounidenses, no sólo por los de Arizona, en su deseo de asegurar la frontera y permitir a la migración legal, ayudar a construir este país”. Pero los supuestos “cojones” de Jan Brewer, fueron puestos a prueba al promover una oprobiosa ley anti inmigración racista y discriminatoria como ninguna, la cual conmocionó al país y casi le echó un boicot de su estado encima, obligándola a modificarla y siendo rechazada posteriormente por la Juez Federal Susan Bolton en la Novena Corte de Apelaciones de San Francisco, California.









Y es que el Tea Party también perdió el 22 de diciembre la batalla por el escaño de Alaska en el Senado, después de que el Tribunal Supremo del estado declarara válida la reelección de la senadora republicana Lisa Murkowski, con la que competía uno de los miembros del movimiento, también republicano, Joe Miller. El voto a favor de Murkowski, que la convirtió en la primera senadora de Estados Unidos elegida por votos escritos en más de medio siglo, supuso un duro revés para Palin y para el Tea Party, que logró arañar algunos asientos en el Senado, pero no ha tenido éxito en varias de sus carreras más ambiciosas.

El Tea Party. (¿Tal para cual?)

El nombre Tea Party recuerda la protesta de los colonos anglo-americanos residentes en la ciudad de Boston que, en 1773 se rebelaron contra la imposición por el gobierno británico de aplicar nuevos impuestos a las colonias. Con el lanzamiento por la borda de un cargamento de sacos de té –artículo al que le había sido aplicada la inicua imposición tributaria- y que transportara un barco anclado en ese puerto, comenzó un movimiento de protestas contra el proceder abusivo de la corona británica con sus colonias en Norteamérica, lo cual culminó con la independencia de trece de ellas, que a la postre conformaron los Estados Unidos.. Nada mejor pues pudieron encontrar los republicanos del 2010, para levantar sus banderas en defensa de la vergonzosa negativa de los más ricos a pagar impuestos, que revivir y manipular este histórico evento.

Y es que este movimiento ultra conservador que revivió en torno a la figura de la Palin, se había propuesto durante la campaña electoral para los citados comicios parciales “hacer de sus filas un poderoso bloque que ninguna maquinaria liberal pudiera superar”. Su discurso, dirigido a fijar posición respecto a ambos partidos del sistema político de Estados Unidos, manipulaba con afirmaciones como ésta: “Barack Obama ha mentido al pueblo una y otra vez. Se niega a admitir que no está calificado para ser Presidente y ha destruido a todos y a todo en su camino, incluyendo su propio partido. Ciudadanos leales han sido aplastados por el binomio demócrata de Obama y Pelosi; en tanto los republicanos se baten en el dilema existencial de ser verdaderamente conservadores o dejar de serlo”. En realidad –y de acuerdo a sus últimas y desastrosas experiencias de gobierno -pienso que los republicanos viven el dilema existencial de “ser o no ser” de cara a los graves problemas que vive el país, independientemente del dudoso mérito que pueda haber en ser conservadores o no.

Por qué la Giffords?

La hoja de servicios a sus electores de la representante federal Gabrielle Giffords explica los motivos por los que ha sido electa en tres ocasiones consecutivas, así como los móviles del atroz ataque del que fue víctima. Como legisladora, la Giffords ha defendido la ley sobre el seguro de salud y se ha opuesto a las tasas impositivas que afectan abusivamente a los humildes y benefician a los más pudientes. Ha apoyado proyectos alternativos sustentables de energía y defendido el derecho al aborto. En cuanto al tema migratorio, tema sensible por sus efectos en la seguridad nacional, se ha inclinado por iniciativas que aporten soluciones adecuadas, atendiendo los problemas que afectan a los indocumentados dentro de las fronteras estadounidenses.

En todo caso, al decir de Manuel E. Yepe en un artículo para Argenpress info., “el atentado criminal contra la joven congresista Gabrielle Giffords la incorpora a la larga lista de líderes ejecutados en Estados Unidos por haber pretendido desmarcarse de un sistema que invita al egoísmo y al odio en rechazo a la solidaridad humana”. Ella es ahora otro símbolo y otra advertencia, contra la barbarie que alimenta al fascismo republicano.

Argenta
Enero, 2011

Saturday, January 15, 2011

Midiendo la felicidad: Muera el PIB, viva la FIB..


La última lección de la primera década..

El 21 de octubre del 2010, casi finalizando la primera década de este Nuevo Siglo, el primer ministro de Bután, Jigme Yoser Thinley, clausuró en Madrid el “I Congreso de la Felicidad” organizado por Coca-Cola.. Jigme Thinley es un político butanés que ocupa el cargo de Primer Ministro desde el 9 de abril de 2008. Fue nombrado por el joven Rey Jigme Keshar Namgyal Wangchuck (28 años) tras la victoria electoral de su Partido Paz y Prosperidad de Butan, en las primeras elecciones democráticas en el país, consiguiendo 45 de los 47 escaños en la Asamblea Nacional de Bután. Durante el Congreso en Madrid, Jigme Thinley, ataviado con el traje tradicional butanés, y quien sin duda era la estrella del evento, explicó ante un expectante y variopinto auditorio compuesto por ejecutivos, psicólogos y algún que otro monje, cómo funciona el novedoso concepto de “felicidad nacional bruta” (FNB), concluyendo: “Mi misión es que la gente pueda perseguir la felicidad”.



















Primer Ministro Jigme Thinley





Bután: No más PIB, Si a la FIB (Felicidad Interior Bruta)

Y es que el caso de Bután, que ha logrado últimamente atraer la atención mundial por desafiar el concepto de medir el desarrollo de los países según los parámetros del PIB (Producto Interno Bruto) introduciendo a su vez su modelo basado en el FIB (Felicidad Interna Bruta) - una nueva manera de medir los resultados según la satisfacción producida en los habitante - ha tomado cuerpo en países como el Reino Unido y Francia. Bután es una pequeña nación ubicada al sur de Asia, al oriente de la cordillera del Himalaya, entre la India y China, con un territorio del tamaño de Francia y una población que escasamente alcanza a 700 mil personas, organizadas básicamente en comunidades agrícolas y pastoriles, y una sólida cultura budista. Logró su independencia en 1949, siendo reconocida por Naciones Unidas como nación soberana en 1971, bajo la dirección de su tercer monarca Jigme Dorji Wangchuck, y ha emprendido en las últimas décadas un modelo de desarrollo con profundo sentido humano, que por lo novedoso está siendo observado con interés por los estudiosos de la economía.

Según nos cuenta en AméricaEconomía (05/11/2010), el rector de la Universidad Metropolitana de Venezuela, Ingeniero Químico José Ignacio Moreno León, hasta hace pocas décadas Bután era una nación pobre y aislada, y en la actualidad representa la democracia más nueva del mundo, gracias al impulso de su cuarto rey, Jigme Singye Wangchuck. Educado en el Reino Unido, Jigme inició su reinado en 1974 con apenas 18 años de edad, hasta convertirse, tras la repentina muerte de su padre, en el último soberano del sistema monárquico de ese país. El joven monarca despertó la curiosidad mundial cuando, al momento de su coronación, pronunció un novedoso discurso signado por una frase que encendió las alarmas entre los estudiosos del desarrollo: "La felicidad interior bruta (FIB) es mucho más importante que el producto interno bruto (PIB)". Detrás de ella, se encuentran las tesis y prácticas de gobierno que por sus resultados han suscitado interesantes debates y reflexiones en premios Nobel como Joseph E. Stiglitz y Amartya Sen, en economistas de renombre como Jeffrey Sachs, y entre estadistas como Nicolás Sarkozy, Gordon Brown, y David Cameron.
Jigme Singye Wangchuck y su hijo Jigme Keshar Wangchuck
Precisamente este último, actual primer ministro del Reino Unido, sumándose a una iniciativa compartida con Francia según la cual proyectan calibrar la satisfacción y el bienestar general sobre la base de que el dinero no es todo en la vida, afirmó recientemente recogiendo los conceptos de Singye Wangchuck: "Ha llegado la hora de que admitamos que hay más cosas en la vida que el dinero y ha llegado la hora de que nos centremos no sólo en el producto interior bruto (PIB), sino en una felicidad general". Y por más que la medida comienza a evaluarse en medio de una dura crisis europea, Cameron pedirá a la Oficina Nacional de Estadísticas que incorpore nuevas preguntas a su sondeo habitual en los hogares británicos, para conocer el nivel de bienestar de sus integrantes, según publicó hace días The Guardian.

El dinero no hace la felicidad..
Es que el creativo enfoque Butanés se basa en el concepto de que el desarrollo de la sociedad no debe valorarse sólo en función del crecimiento económico, sino en la medida que éste conduzca o no a la felicidad de su población, lo cual se sustenta en los cuatro pilares que soportan su modelo de “Felicidad Interior Bruta” (FIB): desarrollo socio-económico sostenible y equitativo, preservación y promoción de la cultura, conservación del medioambiente, y buen gobierno. En Bután miden la felicidad con arreglo a un panel de 72 variables agrupadas en nueve apartados: renta per cápita, salud, acceso a la educación, bienestar emocional y psicológico, diversidad cultural, empleo del tiempo, capacidad de la comunidad para sobreponerse a situaciones límite, vitalidad de la sociedad y calidad de gobierno.

En contraposición, si bien el PIB (Producto Interno Bruto) recoge, a grosso modo, los bienes y servicios que produce un país, siendo el indicador más internacional, cada vez es mayor el número de teóricos que lo cuestionan como termómetro de progreso de nivel de bienestar, pues no valora las desigualdades, no descuenta los costos del crecimiento económico en el medio ambiente y la calidad de vida de las personas, y es ciego a elementos como la cultura y salud. Confirmando esta tendencia, Aniol Esteban, jefe de economía ambiental de la New Economics Foundation (NEF), nos da su interesante versión: "El PIB como compás que guía a una nación ha quedado obsoleto. Y cuando un país ya no es una economía emergente, cuando ya ha alcanzado cierto nivel de desarrollo económico, hay que empezar a valorar más datos: renta por habitante, desigualdades sociales, algún ratio que mida los recursos naturales gastados en generar producción para ver si somos cada vez más eficientes... Se ha instalado la idea de que, si el PIB va bien, todo va bien, y en un país desarrollado hay que ir a crecimientos más cualitativos", explica.



El éxito de Bután.

Y es que bajo su modelo, ya para 2007 Bután era la segunda economía con más rápido crecimiento en el mundo, con una tasa real de 8.8%, una tasa de desempleo de 2.7%, un sistema de educación gratuita y en inglés; habiendo reducido sensiblemente en los últimos diez años la tasa de mortalidad y mortalidad infantil, y logrado un notable incremento con las expectativas de vida al nacer, que para el 2000 era de 52 años y en 2008 superaba los 65 años. Las estadísticas señalan que más del 97% de su población se reportaba como feliz y muy feliz; ubicándose en las estadísticas mundiales en el octavo país más feliz entre los 178 estudiados, sólo por detrás de Dinamarca, Suiza, Austria, Islandia, Bahamas, Finlandia y Suecia; todo ello a pesar de su bajo ingreso per cápita que no supera los US$5.500. Por ello, en julio de 2006 se aprobó en Bután una carta magna que establece en su artículo 9.2 que "El Estado se esforzará en promover las condiciones que permitan la consecución de la felicidad interior bruta".
Joseph Stiglitz
Y también por ello Francia, quien ha cuestionado "la religión del número", en palabras de su presidente Nicolas Sarkozy, ha planteado un cambio en los indicadores económicos, tras haber encargado en febrero del 2008 a una Comisión de notables encabezada por Joseph Stiglitz un informe sobre el progreso económico social, para estudiar la creación de un índice de desarrollo basado en el concepto de felicidad. Parecería haberse aceptado entonces que las viejas teorías que consideraban al crecimiento económico como el sinónimo perfecto del bienestar de un país, al igual que la manida interrogante acerca de si el dinero produce la felicidad, han encontrado nuevas respuestas y nuevas implicaciones prácticas.

Bienvenida pues la experiencia de Bután y su joven monarca Jigme Keshar Wangchuck, que vienen a traernos nuevas luces y esperanzas en momentos en que el mundo se retuerce en medio de ideologías y modelos fracasados, cuyo fracaso ha estado precisamente, en confundir números con sentimientos, e ideologías con felicidad.

Argenta
Enero, 2010
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