Uruguay, un refugio seguro ante una confrontación mundial.
Según un artículo de El Cronista, de Colombia, basado en una consulta al chat GPT de Inteligencia Artificial, sobre “qué países, teniendo en consideración su geografía, recursos y posición estratégica, estarían mejor posicionados para sobrevivir a una tercera guerra mundial”, esto respondió la IA.
Chat
GPT: “Uruguay sería uno de los dos únicos países latinoamericanos que
sobrevivirían a una guerra mundial”. Como resultado de este ejercicio, de
índole especulativo y sujeto a discusión, y ponderando variables como distancia
a teatros de conflicto, capacidad alimentaria, hídrica, matriz energética,
e instituciones, el Chat GPT, señala a Uruguay y
Chile como los dos países con mejores probabilidades relativas de
continuidad. El argumento central para llegar a esa conclusión combina baja
relevancia como objetivo militar, buena disponibilidad de agua y
alimentos, redes eléctricas con fuerte componente hidro/renovable y posición
geográfica alejada de los principales focos.
En Chile,
la barrera de los Andes, la extensa costa del Pacífico Sur y la menor
densidad poblacional del sur patagónico, facilitan corredores de abastecimiento
y refugio; su matriz energética incorpora hidro, solar y eólica. A su vez,
Chat GPT destaca a Uruguay por la estabilidad institucional, baja
población, agua dulce y fuerte peso de energías renovables,
además de un perfil internacional prudente.
El
modelo elaborado para esta hipotética situación descarta a naciones
con alta exposición a nodos estratégicos globales o con grandes polos
industriales/energéticos que podrían convertirse en objetivos, como por
ejemplo México, que comparte frontera y cadenas críticas con EE.UU.; Brasil,
concentra infraestructura sensible; Colombia y Perú,
que están próximos a rutas marítimas clave del Pacífico. También se
consideró a Argentina, con recursos y territorio vasto; pero sin embargo,
su tamaño, activos energéticos y puertos atlánticos podrían elevar
la probabilidad de impacto en un conflicto mayor. El Cronista reitera
que se trata de una simulación orientativa hecha con ChatGPT, útil
para debatir escenarios, no para predecir el futuro.
Sin
embargo, hechos y decisiones recientes, parecerían confirmar esas percepciones.
Por ejemplo, según el medio La Nación/ GDA, de Argentina, el magnate
tecnológico Peter Thiel, reconocido por fundar la plataforma PayPal,
junto a Elon Musk, concretó una millonaria inversión inmobiliaria en
Uruguay al adquirir cinco lotes en el exclusivo complejo
residencial y hotelero Fasano Las Piedras, en Punta del Este. La operación
demandó un desembolso cercano a los US$ 10 millones para el
desarrollo de una vivienda de alta gama que priorizará la seguridad y la
autosuficiencia. Según
fuentes del sector inmobiliario, otros empresarios del rubro que
habrían apostado por el real estate uruguayo son Paolo
Ardoino, CEO de Tether, una criptomoneda estable, cuyo valor está vinculado
al dólar estadounidense; y Pierpaolo Barbieri, el empresario
argentino fundador y CEO de la fintech Ualá y director ejecutivo de
Greenmantle, firma de asesoría económica y geopolítica.
La
compra de Thiel de cinco lotes en Uruguay no es su primera adquisición
en Sudamérica, sino que esta noticia se da semanas después de que se
conoció que el empresario -quien fue socio de Elon Musk- es propietario
de una casa en la ciudad de Buenos Aires, específicamente en Barrio Parque, por
la que pagó US$ 12 millones. La información sobre la compra se supo a pocos
días de la llegada de Thiel al país y horas antes de una reunión que mantuvo
con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. Esta información está
corroborada por el medio informativo The New York Times, “El multimillonario
tecnológico Peter Thiel encuentra un nuevo refugio: Argentina”. Se ha dicho -prosigue el
artículo en cuestión -que la llegada del empresario al país sudamericano
está motivado, en parte, por su preocupación por el futuro de Estados Unidos, y
en particular de California, donde una iniciativa en la boleta electoral de
noviembre podría derivar en un importante impuesto a los multimillonarios, y
por compartir ideología con el presidente Javier Milei”.
¡Lo
curioso es que Peter Thiel, este multimillonario tecnológico germano-estadounidense,
de derecha, donante de Donald Trump, admirador de Milei, administrador de
fondos de inversión de riesgo, quiera huir de su amigo Trump, y convivir con su
amigo Milei, ante la posibilidad de que le toquen un solo dólar! Para esta
gente es “Todo o nada”, y no hay intermedios ni concesiones. Y por las dudas (y las posibles deudas) de
esta aventura, se compró un pedacito de este hermoso Uruguay, como refugio
seguro ante un despelote mundial originado, más que nadie por su admirado y
apoyado Donald Trump, un enfermo mental que ya ha jodido a buena parte del
mundo.
¡Bienvenido
Peter; pero algo tendrás que aportar! Porque dispararle a los impuestos a tu riqueza,
para vivir entre los pocos países que puedan sobrevivir a una confrontación
mundial, disfrutando de nuestras riquezas,
el costo es muy alto. ¡Quizá deberíamos cobrarte -por lo menos – la mitad de tu
fortuna! Pero no lo haremos. Tendrás que
pagar alguna contribución inmobiliaria y no mucho más. Por tan poca inversión, ¡Te
sacaste la lotería!


