La Tercera Opinion

Wednesday, October 19, 2011

Steve Jobs y Uruguay : entre ceibos y manzanas..

El 8 de octubre de 2011, en una excelente entrega especial para El Observador, de Uruguay, Eduardo Blasina tituló su artículo sobre Steve Jobs: “El ceibo puede dar manzanas”. En él, y luego de reflexionar sobre la necesidad de revalorizar el concepto de” revolucionario” según la lógica de este siglo, Blasina sugiere la conveniencia de que a los niños y adolescentes de Uruguay les llegue la historia de Steve Jobs. Que al comenzar y terminar los cursos se les haga conocer el célebre discurso de Steve frente a los estudiantes de la Universidad de Stanford. “Si el Plan Ceibal ha de prosperar –dice Blasina - será porque con el paso de los años esos niños se convertirán en jóvenes informatizados y podrán seguir en la medida de sus posibilidades, el camino del fundador de Apple. Que conozcan su biografía; que entiendan que todo se puede cuando se le pone amor y pasión”. ¡Y me parece una brillante y más que necesaria sugerencia!

Porque ese, en realidad, es el sueño a largo plazo que iluminó a los creadores del Plan Ceibal, ese hermoso ejemplo que ha dado Uruguay al mundo entero!
El presidente Vázquez entrega computadoras del Plan Ceibal.

¿Y qué mejor herramienta comunicacional -.entre otras - agrego yo, que utilizar las mismas ceibalitas del Plan ceibal para hacer llegar este mensaje? Si; este es un hermoso y enriquecedor mensaje: “Todos -afirma Blasina –hasta el más desfavorecido, tenemos la oportunidad de transitar por el espacio breve de la vida, disfrutando de seguir un rumbo que apasione y que ayude al colectivo a superar las limitaciones de su presente”. O sea, agrego yo, un motivo para vivir y también para morir, con la convicción y la satisfacción de que aun cuando no logremos el reconocimiento público ni la fortuna de Steve Jobs –que no eran tampoco sus motivaciones iniciales - podamos decir, al igual que Neruda: “Confieso que he vivido..” y al mirar a nuestro alrededor podamos afirmar: “y me siento feliz de que en algo he contribuido”.

Steve Jobs y Bill Gates.
Steve Jobs, el ejemplo a replicar.

Esta nueva generación de emprendedores que han dado vida a este nuevo mundo de la informática, como Steve Jobs, Bill Gates, Sergey Brin y Larry Page, o Mark Zuckerberg, constituyen el soplo refrescante y necesario, frente al facilismo tramposo, la mezquindad y el egoísmo, con que otros hombres y otros nombres al frente de empresas legendarias, han enlodado el prestigio de su país y avergonzado al mundo entero. Son el ejemplo real de que el mundo reconoce y premia siempre el talento innovador, la actitud emprendedora, y el esfuerzo creador. De que la honestidad paga más dividendos que la corrupción, y que la convicción es el mejor sustento para ayudar a nuestro colectivo a vencer las limitaciones del presente, y para ayudar a hacer un país mejor.

En agosto del 2008, con motivo de la entrega de la computadora 100.000 a un alumno de una escuela del interior del país, el Presidente del LATU, Miguel Brechner manifestaba en un reportaje: “En un Uruguay de futuro, tener achicada la brecha digital y más niños mejor educados, que conocen computación y sean capaces de trabajar en esa área, va a mejorar la calidad del empleo. De eso no me caben dudas”. Mientras, a su vez, el Presidente Tabaré Vázquez aseguraba: “De 2007 en adelante, el útil escolar fundamental que van a tener nuestros niños va a ser esta computadora, y es deber del Estado tratar de dar a los niños y sobre todo a los que más necesitan, igual oportunidad de contar con elementos de aprendizaje para lograr su desarrollo en la vida”.

¿Qué mejor mensaje y qué mejor ejemplo para esos chicos de las zonas carenciadas del Uruguay y del mundo entero, que reforzarles la idea de que el mayor éxito y prosperidad en sus vidas no están condicionados por las dificultades de hoy, sino por sus actitudes y sus convicciones proyectadas al futuro?. Y que las limitaciones de hoy son tan sólo el primer paso y el primer reto, para templar el acero de sus voluntades ante la implacable batalla de los desafíos.


El formidable mensaje de Steve Jobs.

Hasta en la hora de aceptar su propia muerte, Steve quiso aprovechar la oportunidad para legarnos un concepto innovador y –más que nada esperanzador - hablándoles a esos muchachos de la Universidad de Stanford que lo escuchaban con admiración. Esto es parte de su discurso.

Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo –todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso –todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente aquello que es realmente importante. Recordar que van a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir a su corazón.

Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es muy cierto.

Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencien su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.
Steve Jobs en dos mordidas..
Un conmovedor tributo del estudiante de la Escuela de Diseño de la Universidad Politécnica de Hong Kong, Jonathan Mak, de 19 años, a quien se le ocurrió la idea de incorporar la silueta de Steve Jobs en el mordisco del logo de Apple, simbolizando su presencia en el corazón de la compañía, se convirtió en un éxito en Internet por su simbolismo, trayéndole además una avalancha de "merchandising" conmemorativo. El diseño se extendió como la pólvora por el ciberespacio, plasmado en cientos de miles de comentarios e incluso en las chapas conmemorativas y camisetas que se venden en eBay mostrando la imagen. Incluso el actor Ashton Kutcher ha utilizado el logo como foto de su perfil de Twitter.

No va a ser tan fácil olvidarte, Steve. Pero bueno: ¿no era eso lo que tú querías?

Argenta Octubre, 2011.

Tuesday, October 18, 2011

Steve Jobs marcó la diferencia.

Sin más genes que un ratón.
Sorprendentemente, las investigaciones confirmadas a comienzos de este nuevo siglo sobre el código genético completo de los seres humanos, a lo cual algunos llaman el libro de la vida, nos muestran que todos los seres humanos –aún los más encumbrados -tenemos la misma cantidad de genes: 30.000. Lo curioso es que los ratones también. Y que la diferencia entre unos y otros y cada uno de nosotros es apenas del 0.001 por ciento, debido a que de los 3.000 millones de letras que tenemos dentro de cada célula, solamente codifica el tres por ciento. Absolutamente mínima, ¿verdad?

Pero hay seres humanos que se las han ingeniado para potenciar esa diferencia. Y Steve Jobs fue, sin duda, uno de ellos. Comenzando porque su propia existencia estuvo marcada, desde los inicios, por una anomalía muy particular, al ser el producto de una relación entre dos jóvenes estudiantes universitarios: un padre inmigrante sirio y una estudiante norteamericana de ascendencia suiza y alemana, y derivando en el hecho de que su madre decidiera darlo en adopción a una pareja de clase media (Paul y Clara Jobs (Hagopian) de origen armenio, con el condicionante de que el niño tuviera una preparación universitaria. Lo cual más allá de la buena intención de su madre biológica y la mejor predisposición de sus padres adoptivos, Steve manejó a su real entender, asistiendo solo a aquellos cursos que él consideraba de su mayor conveniencia. Al parecer, las motivaciones económicas que orienta el sistema hacia el éxito personal, acumulando títulos y colgando diplomas, no encendieron sus neuronas.


Millonario, despedido, y reconocido.
Pero analicemos más allá hasta dónde, y cómo, Steve fue capaz de marcar su diferencia, pese a los obstáculos y las dificultades. Como resultado de su interés por la electrónica, se unió al Hewlett-Packard Explorer Club, donde ingenieros de Hewlett-Packard –otra empresa creada en un garaje -mostraban a los jóvenes sus nuevos productos. Y fue allí donde vio su primera computadora, a la edad de 12 años, comprendiendo de inmediato que él quería ser parte de aquel mundo. Posteriormente, asistiendo a charlas de Hewlett –Packard, y dado su evidente interés, William le ofreció realizar unas prácticas de verano en su empresa. Sería entonces contratado como empleado temporal conociendo allí a Steve Wozniak, con quien en 1976, a los 20 años de edad, funda Apple Inc., nacida en el garaje de su casa.

También sería, por un buen tiempo, su presidente ejecutivo. Aupado por sus primeros éxitos, la Apple II y el Macintosh, Steve adquirió gran relevancia pública, siendo portada de Time, en 1981. Contaba con 26 años cuando ya era millonario gracias a la exitosa salida a bolsa de la compañía a finales del año anterior. Curiosamente, luego de graves problemas con la cúpula directiva de la Apple Computer que él fundó, hasta el punto de ser despedido en 1985 - precisamente por un socio estratégico que él mismo seleccionó - ese mismo año recibía la Medalla Nacional de Tecnología, de manos del presidente Ronald Reagan. Iniciaría entonces un período que él mismo describiría más tarde como el más creativo de su vida. Con muy poco dinero Fundó NeXT Computer, logrando que muy pronto el multimillonario Ross Perot hiciera una importante inversión en su empresa, y cinco años más tarde produjo las primeras terminales informáticas NeXT. A finales de los años 80, su visión lo llevó a comprar y transformar una empresa adquirida a Lucas film, en Pixar, la cual revolucionó la industria de la animación con el lanzamiento de la película para niños Toy Story. La integración de esta compañía en Disney, en 2006, lo convertiría en el mayor accionista individual de este gigante del entretenimiento.

Cuando Steve Jobs volvió a Apple, en 1997, la supervivencia de la empresa estaba seriamente comprometida, por lo cual procedió a transformar radicalmente aquella fábrica de ordenadores que se estaba quedando obsoleta, orientándola en una dirección nueva y muy exitosa. Hay pocos ejemplos en el mundo, de un cambio de paradigmas tan acertado.

El legado de Steve Jobs.
Cuando apenas hace 10 años se presentó el iPod, el revolucionario dispositivo para escuchar música en formato mp3, nadie se imaginaba que se venderían más de 300 millones en todo el mundo. Menos Apple que hasta ese momento era una compañía más bien “de culto” orientada a diseñar productos de calidad para publicistas y artistas. Actualmente sus computadoras Mac son utilizadas por 60 millones de personas en todo el mundo. Con el iPod vino iTunes, que revolucionó el negocio de la venta de música online. Hoy es la tienda número 1 de compras en línea en el mundo con más de 16.000 millones de canciones bajadas. Luego llegó el iPhone, que ya va por su cuarta generación y según los expertos, en breve será el teléfono inteligente más vendido de la historia. Sólo en un trimestre se venden 20 millones de unidades en todo el mundo. Las MacBook Pro y la MacBook Air son las computadoras portátiles que más se venden en Estados Unidos; en cinco años, Mac está llegando a 60 millones de usuarios. Hay más de medio millón de aplicaciones en la App Store de Apple, 140.000 de las cuales están hechas para el iPad. Se llevan bajadas más de 18.000 millones de aplicaciones, a razón de más de 1.000 millones por mes.

Steve Jobs convirtió a Apple en un gigante de US$ 350.000 millones. En el año de su muerte, a sus 56 años de edad, su fortuna se valoraba en 8.300 millones de dólares, y ocupaba el puesto 110 en la lista de grandes fortunas de la revista Forbes. Quizá nadie mejor que Steve hizo suyo aquel gran concepto innovador de Sony: “Cree productos y servicios que puedan parecer extraños para los consumidores. No se limite a dar a los consumidores lo que desean en el presente; cree deseos de productos nuevos, servicios nuevos, cosas que tal vez nunca han imaginado que sean posibles”.

El legado empresarial de Steve Jobs en su infinita capacidad de creación e innovación se caracteriza por dejarnos una diversidad de productos de amplia aplicación, satisfaciendo desde las necesidades más sofisticadas hasta las de más masiva aceptación. Pero su mayor legado personal, es el ejemplo de tenacidad, convicción, ansias de superación y actitud hacia la vida y las ganas de vivirla –al decir de Santa Teresa de Jesús – “de tal suerte, que viva quede en la muerte”.

No todo fue romántico –reconoce en su famoso discurso ante los estudiantes de Stanford, rememorando su propia época de estudiante universitario -No tenía dormitorio, dormía en el piso de los dormitorios de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos en la noche para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayor parte de las cosas con que tropecé siguiendo mi curiosidad e intuición resultaron ser inestimables posteriormente”. Pero Steve venció al romanticismo de la misma forma que a las dificultades y las limitaciones. Se me da por pensar ¿por qué no? que la muerte se lo llevó, porque en vida no podía vencerlo..

Argenta
Octubre, 2011

Thursday, October 13, 2011

Bicentenario del Uruguay.

La fiesta inolvidable en Montevideo.

El esfuerzo fue colosal. Por todo lo que comprometía a la capital uruguaya como escenario de máxima visibilidad a nivel nacional e internacional, por la magnitud de la convocatoria popular, y el desafío implícito en los aspectos de seguridad, sin menoscabar el sano esparcimiento y la máxima inclusión social. Pero valió la pena. "Bien hecho": fue la opinión de expertos en el tema y organizadores del evento, refiriéndose lo que fue, en términos generales, la fiesta del Bicentenario en el Centro de Montevideo."Montevideo demostró que podía vestirse de fiesta y no lo demostró un gobierno, sino los ciudadanos yendo de un lado para el otro. Ese era nuestro objetivo y se cumplió", destacó Gabriel Calderón, director teatral e integrante de la comisión organizadora de los festejos del Bicentenario. "Además, el Bicentenario fue una oportunidad para demostrar a todos los montevideanos que se puede hacer un festejo grande, en simultáneo, en el Centro de Montevideo, con los servicios y la seguridad adecuada". Concepto que fue compartido por organizadores y productores de eventos.


En Plaza Independencia se transmitía en vivo y en directo por los cuatro canales abiertos el show del grupo de arte escénico catalán La Fura dels Baus, con un despliegue de 500 personas, entre artistas nacionales, técnicos catalanes y el equipo de bomberos, seguridad y manejo de grúas. Para este espectáculo trabajó una delegación de 15 personas del elenco catalán, junto a 300 artistas, técnicos y músicos uruguayos: 100 voluntarios, 50 contratados y 150 miembros de las dos comparsas. Además trabajaron 150 personas en rubros técnicos. El carnaval, los tamboriles y el tango fueron las primeras manifestaciones en las que se interesó el director dentro de los tópicos de la cultura uruguaya para conformar el guión.


"Ellos hicieron una investigación, analizaron la cultura nuestra, propusieron un guión, pero nos pidieron que les hiciéramos devoluciones en algunos puntos. Estaban muy cuidadosos de no dejar una visión muy extranjera y obviar algunas particularidades del país. Nosotros estuvimos en cuestiones operativas, técnicas, pero no de contenido", explicó Calderón sobre el show desplegado en la Plaza Independencia. "Nos plantearon, por ejemplo, si era correcto o no bailar el tango La Cumparsita sobre la fachada del edificio de la Presidencia o era inviable. Si podían decir unas palabras de Artigas y quién podía hacerlo. Ahí le ofrecimos a Rubén Yáñez, que había sido el mítico actor de la versión de Artigas, General del pueblo en el teatro El Galpón. Esas fueron nuestras sugerencias".

"Fuimos atendiendo lo que el director de La Fura iba pidiendo -agregó Calderón -Nos dijo también que él había estado investigando sobre Uruguay y había cinco mujeres payadoras en el mundo y una de ellas era uruguaya y que la quería conseguir. Nosotros nos enteramos por ellos. Y finalmente gustó y fue la payadora que terminó llevando el hilo conductor de todo el espectáculo". Mariela Acevedo, la payadora de Las Piedras fue una de las protagonistas.Un gran show de luces en el cielo duró unos 15 minutos. La seguridad también cerró con un balance positivo: solo hubo 12 detenidos. "Fue un gran desafío que involucró a muchísimo personal", dijo a El País el coordinador ejecutivo de la Jefatura de Policía, Miguel Iraola, quien evaluó como muy positivo el desarrollo del evento.


Gilberto Gil. El exministro de Cultura de Brasil - y prócer de la música de aquel país - Gilberto Gil, quien actuó en el escenario de la Avenida Libertador, fue muy ovacionado. "Creo que está renaciendo Uruguay", manifestó pocos minutos antes de su presentación y dialogando con El País sobre el pasado, el presente y el futuro de Uruguay.

"Primero les agradezco a los uruguayos por la invitación para ser parte de una conmemoración tan importante. Yo creo que Uruguay está aprovechando la celebración para hacer del recuerdo histórico un momento para confraternizar con los países vecinos y por eso nos invitan. Brasil es parte de la historia de Uruguay así como Uruguay es parte de la historia de Brasil, entonces es natural que vengan argentinos, chilenos, brasileños, peruanos y paraguayos a esta celebración, porque son partículas muy importantes de la historia de este país. Además, la música es una manifestación muy viva y muy cálida de los sentimientos de la gente".

Preguntado sobre las diferencias entre el Uruguay de sus primeros recuerdos y el actual, Gil respondió: "Recuerdo que cuando era niño Uruguay tenía un rol muy importante en Sudamérica. Se constituia como un centro financiero muy importante más allá de la producción ganadera. En Brasil le llamábamos la Suiza de Sudamérica por su sistema financiero. Después, con el desarrollo de la industria y todo el cambio de la economía mundial, como es un país muy chiquitito, hubo un tiempo de dificultades muy grandes, además la política, los regímenes dictatoriales y todos los procesos... Ahora Uruguay respira de nuevo una buena posibilidad, con las nuevas tecnologías y los servicios reemplazando a la vieja economía basada en la industria. Creo que Uruguay está renaciendo", finalizó.

Jorge Drexler. "Me siento orgulloso de ser de este país, lo digo de corazón", dijo Jorge Drexler, ganador de un Oscar en el 2005 por su música para la película "Diarios de Motocicleta", y el Premio Goya, otorgado en febrero de 2011 por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España , por la Mejor Canción Original para la banda sonora de la película "Lope". Miles de personas todavía lo aplaudían a rabiar mientras el cantautor corría hacia la carpa de los artistas sobre la calle Santiago de Chile. "Si hay algo que quiero rescatar por encima de lo demás es el Plan Ceibal, esa es mi postal del Bicentenario. Yo vengo de países del primer mundo en los que no existe nada parecido, donde la enseñanza pública no tiene el papel que tiene aquí, en mi país. Eso es lo que me llevo", dijo a El País mientras corría hacia los camarines.


Críticas de un expresidente. Quien se despachó en comentarios críticos sobre el evento fue el expresidente de la República e integrante de la Comisión de Honor del Bicentenario, Dr. Julio María Sanguinetti, quien a través de un editorial de Correo de los Viernes, órgano oficial del Foro Batllista, expresó que la celebración fue "divertida y popular", pero "no austera ni humilde como había prometido el presidente", José Mujica. "Lo bueno es que la muchachada se divirtió. Lo malo es que de histórica no tuvo nada, porque Artigas no apareció por ningún lado. Ni en las escuelas, ni en los liceos, ni en los actos, ni en una programación adecuada de televisión", se lamentó Sanguinetti en su evaluación. La Comisión de Honor estuvo integrada, además, por el ex presidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995), Jorge Batlle (2000-2005) y Tabaré Vázquez (2005-2010).

Quizá sea necesario señalar que durante la celebración, precisamente después del recital de Jorge Drexler, en 18 de Julio y Ejido, fue proyectado en pantalla gigante el mensaje de Sanguinetti a la ciudadanía (así como lo hicieron otros políticos y presidentes de entes públicos) y que desde el principio fue abucheado por las miles de personas allí presentes, con silbidos y cánticos desaprobatorios hacia su persona.

"La única forma de festejar 200 años es hacerlo todos juntos", dice la página oficial del Bicentenario. "Queremos agradecerte por formar parte de una fiesta que va a quedar en la memoria de todos los uruguayos por mucho más de 200 años. Una fiesta en la que convivieron personas de todo el país, de todas las edades, con gustos y formas de pensar diferentes".

Mi opinión. Fué realmente una fiesta inolvidable! Con una organización impecable y un nivel de espectáculos y artistas más que elogiable. Mas de 300.000 asistentes de todas las edades volcados sobre la 18 de julio recorriendo civilizadamente los distintos escenarios montados, y disfrutando de los distintos eventos, pusieron el broche de oro para una fiesta que -al decir de la página del Bicentenario -va a quedar en la memoria de los uruguayos por mucho más de 200 años. ¡Felicitaciones Uruguay!

Argenta
octubre, 2011