La Tercera Opinion

Sunday, March 23, 2008

Ensuciando la caverna.


“Ser rico no es malo; utilizar mal los medios para producir riqueza, si lo es”. Argenta

“Que haya quienes prefieran seguir defecando en el mismo lugar donde comen, no ensucia al sistema, sino a quienes habitan la caverna..aún cuando ésta sea de cristal y mármol!”.

En el pasado mes de febrero, el columnista especializado en finanzas de Bloomberg News, Mark Gilbert –incisivo e irónico crítico de todo y todos quienes interactúan en ese volátil mundo de las acciones y las inversiones que tan felices hacen a quienes tocan la campanita y aporrean con el mazo el púlpito del balcón de Wall Street –escribió un artículo por demás sugestivo con el título: "Masacre en los mercados deja al descubierto grietas del Capitalismo”. En él coincide con otros calificados expertos, en la opinión de que el sistema capitalista global corre un serio riesgo de colapsar.

“Cualquier banquero, operador, o inversionista, a quien se le pidiera que inventara el perfecto ambiente de mercado para crear riqueza más allá de los más locos sueños de avaricia –asegura Gilbert. – sacaría a relucir condiciones semejantes a las del pasado decenio. Entonces, ¿qué anduvo mal?” –se pregunta.

“La comunidad financiera, por codicia, estupidez y soberbia, ha ensuciado su propio terreno. La era de munificentes condiciones para ganar dinero -reglamentaciones moderadas, flujos de información cada día más rápidos, crédito libremente disponible, acceso sin precedente a inversores globales y compradores enriquecidos por el petróleo que adquieren cualquier cosa que rinda más que cero - está terminando con una enorme explosión, no con un quejido” –acusa Gilbert – “Los agentes inmobiliarios tasaron las casas a niveles ficticios. Los prestamistas otorgaron hipotecas a personas que no podían pagarlas. Los banqueros crearon instrumentos monstruosos que no podían evaluar. Los operadores inventaron precios que no podían justificar. Y los inversores compraron títulos valores que no entendían”.

Por supuesto, Gilbert se refiere al nuevo y bochornoso capítulo de los préstamos hipotecarios denominados subprime en los Estados Unidos, que ha dejado un cementerio de caídos que no pudieron protegerse de las genialidades inventadas por quienes juegan irresponsablemente con los ahorros de viudas, pensionados, jubilados, soldados y trabajadores retirados, y varios batallones de damnificados por el solo hecho de creer en la justicia y en las instituciones de su país. Son millones los seres humanos que pueden perder su techo propio, y otros tantos quienes pueden perder sus ahorros en manos de piratas que se dedican con toda impunidad a “inventar” nuevas formas de sacarle provecho al sistema más abierto a las capacidades e innovaciones, de que es capaz el ser humano. Pero no innovan ni crean nada; simplemente –como dice Gilbert –lo ensucian todo. Su capacidad no les da para ser emprendedores; entonces se vuelven simplemente depredadores!

“Las aseguradoras de bonos de Estados Unidos ejemplifican la glotonería de años recientes” –prosigue Gilbert – “Pocas técnicas financieras podrían ser más monótonas que garantizar bonos municipales. Resultó que a las aseguradoras dedicadas a una sola línea de productos les pareció tan aburrido como era de esperar, y decidieron condimentar un poco sus vidas -y su ingreso por comisiones- con algo de acción lateral en derivados, del orden de cerca de US$ 100.000 millones en obligaciones garantizadas con prenda”. Tim Price, a su vez, director de inversiones en PFP Wealth Management en Londres, afirma que la comunidad financiera se ha "comportado como quien está libre de toda responsabilidad moral o social", sembrando potencialmente las semillas de su propia defunción. "Sería irónico -escribió en un informe la semana pasada -que precisamente cuando el capitalismo parecía haber ganado la batalla global por los corazones y mentes de los consumidores, su venal sector bancario hubiera sembrado las semillas de su propia destrucción y su reemplazo por un recién resurgido espíritu de socialismo y proteccionismo".

Pero lo más grave de este “capitalismo depredador” no es el nuevo hecho, sino la impunidad y frecuencia con que se repiten estos hechos, precisamente en el país que alguna vez se distinguiera por ser cuna de los más meritorios emprendedores, y de cuyas mentes capitalistas -pero dotadas de un especial sentido de responsabilidad social corporativo -surgieron las exitosas empresas, inventos e innovaciones, que han marcado el progreso para la humanidad. Recordemos que desde el inicio de la “brillante” administración del Señor Bush –y coincidente también con el inicio del nuevo Siglo –le estalló en la cara el tan vergonzoso como voluminoso escándalo de Enron Corp., de la mano de su creador y amigo personal de la familia, Kenneth Lay, quien falleció luego de haber sido declarado culpable de conspiración y fraude. También aquí se jugó con los ahorros de miles de empleados y cientos de miles de inversionistas y ahorristas, confiados en la transparencia, solidez, y credibilidad del sistema, en base a declaraciones fraudulentas, resultados artificialmente inflados, compras de acciones inducidas, y todo un arsenal de complicidades con las mas prestigiosas firmas consultoras y auditoras, víctimas de la prostitución en su misma profesión. No tardó mucho el no menos oneroso escándalo de WorldCom Inc., arrastrando una larga lista de renombrados que se volvieron innombrables.

¿Son éstas las contradicciones del capitalismo? Que lejos están estas lecciones de aquellos hombres como Julius Rosenwald, quien gerenciando una alicaída tienda de ventas mayoristas en una empobrecida comunidad de agricultores sin medios para desarrollarse, decidió financiar él mismo durante diez años las condiciones para su progreso tecnológico, haciendo posible y sustentable la idea que alimentó el formidable éxito del grupo mayorista Sears & Roebuck.

Qué lejos también de la filosofía de aquellos emprendedores como Hewlet y Packard que anteponían como principios empresariales la “contribución” derivada de sus productos hacia la satisfacción de sus clientes; el brindar mayor fortaleza a las comunidades en las cuales operaban, y a hacer mejores las vidas de sus empleados. “El principio subyacente de las políticas de personal de HP –nos deja David Packard en su libro “El estilo HP” –es compartir; compartir las responsabilidades de definir y conseguir las metas, compartir la propiedad de la empresa a través de los planes de adquisición de acciones, compartir los beneficios, compartir las oportunidades de desarrollo tanto personal como profesional e, incluso, compartir el peso creado por las ocasionales crisis en el negocio”.

Estos verdaderos ejemplos del capitalismo emprendedor, deben ser el faro para aquellos que en su arriesgado esfuerzo creador, nos siguen brindando con sus innovaciones y sus creaciones, la innegable posibilidad de un mundo mejor. Nadie dijo que el capitalismo fuera un sistema perfecto; no lo es. Como tampoco lo es el socialismo. Pero en todo caso es el sistema que permite la libre expresión y alienta la mayor creación de bienes y servicios para el mayor disfrute de la humanidad. Un simple repaso a la historia de los avances tecnológicos, culturales y sociales, desde que el hombre pasó de vivir en un estado cavernario a las torres de cristal y mármol, nos muestra tanto las desigualdades del sistema, como también la posibilidad cierta de una vida mejor. A los cavernícolas se los respetaba por el mazo; hoy mayoritariamente se nos respeta por nuestras ideas. Que haya quienes prefieran seguir defecando en el mismo lugar donde comen, no ensucia al sistema, sino a quienes habitan la caverna..aún cuando ésta sea de cristal y mármol!.

Argenta
Marzo, 2008
"Los abusos, en todo caso, son de los hombres, no del sistema".

Saturday, March 08, 2008

Conflicto en el jardín.


Imagínese que usted vive en una casa con un bonito jardín..

Que Uribe se pasó de rosca, no cabe ninguna duda. Que Ecuador tiene derecho a sentirse ofendido y agredido en sus principios de soberanía, tampoco. Que el Presidente Chávez está tratando de sacar su tajada política para beneficio personal, no es menos cierto. Que Daniel Ortega aprovecha la situación para volver a mostrar ante el mundo sus frustradas reivindicaciones guerrilleras, es evidente. Yo lo invito a usted, amigo lector, a hacer una simple comparación: imagínese que vive en una casa con un bonito jardín ( quizá ya lo hace..) y que su vecino, exacerbado en la persecución de una dañina rata que se refugió en su propiedad, le arroje una granada de mano en un intento desesperado por acabar con la plaga. ¿Cómo se sentiría usted?

Considere que aquí hay por lo menos cuatro intereses en juego; el suyo, el de su vecino, el de los vecinos de su comunidad, y aún el de la rata. Con toda seguridad, su primera reacción va a ser de furia incontenible, tanto por la invasión implícita a su propiedad, por los destrozos cometidos a ella, y aún por la posibilidad de que el artefacto hubiera llegado a producir un peligrosísimo incidente dentro de alguno de los miembros de su familia. Por otra parte, sienta un precedente gravísimo ante el resto de sus vecinos.

Su vecino próximo, a la vez, teniendo una oportunidad como pocas de acabar con el oprobioso enemigo que significa un peligro para los bienes y la salud de su familia, excusa su acción asegurando que, si bien él no quería llegar a esos extremos, las ratas son una plaga que afecta a toda la humanidad y que si no se toman medidas urgentes – y a veces extremas –dentro de poco todo el vecindario se verá inundado por este mal y los perjudicados serán muchos más.

Los vecinos de la comunidad, por su parte, se dividirán entre opiniones a favor y en contra del delicado suceso. Algunos verán al vecino agresor como un defensor de sagrados intereses comunitarios ante amenazas comunes, otros lo verán como un abusador que sienta un peligroso precedente para la convivencia en común. Finalmente, los familiares de la rata, invocando todos los tratados sobre preservación del medio ambiente y el equilibrio ecológico, recordarán que ellas también fueron creadas por Dios en su concepción universal; que cumplen un rol dentro de esa creación sirviendo inclusive para atroces experimentos científicos en aras de la supervivencia de la especie humana, y que por los años y años de existencia se han ganado su derecho a la convivencia en el mismo y único planeta.

Si esta comparación les parece un tonto ejercicio humorístico, no es tan así. A veces hay que usar este tipo de simplificación para poder mirar los hechos desnudos de prejuicios e intereses sectoriales, y ponerlos en su desapasionada dimensión. Intentemos ahora, analizar el verdadero caso en cuestión.

El vecino agresor.
Desde luego que fue una barbaridad el paso dado por Uribe al meterse en el terreno propiedad de su vecino, para cómodamente y sin prejuicios, bombardear a su declarado enemigo. Un enemigo que por cierto, no es de Uribe, sino en todo caso de todo el pueblo colombiano quien –según multitudinarias manifestaciones –no aprueba el carácter belicista y los hechos inhumanos y delincuenciales de estos también colombianos que han perdido hoy por hoy su razón de ser y de hacer. Frente a ello debe considerarse también, y no es menos importante, el daño que el accionar deshumanizado de estos grupos guerrilleros han producido y producen en los terrenos domésticos de sus vecinos, ya sea Venezuela, Ecuador, u otros limítrofes. Venezuela, en este sentido, tiene antecedentes oprobiosos y repudiables de acciones contra sus propios soldados - servidores de la patria - y aún contra ciudadanos expuestos a la extorsión, el secuestro y el asesinato, por culpa de un conflicto que no es suyo.

El vecino agredido.
Aún todo ello, no puede ser motivo ni justificación suficiente para emprender un operativo de tamañas repercusiones y peligros, violando la soberanía de un vecino y hermano de convivencia, lo cual tampoco deja de ser un acto terrorista, para combatir a terroristas. Tiene todo el derecho del mundo Ecuador ha sentirse agredido, ofendido y violado en su soberanía territorial y aún humana; estos actos deberían estar absolutamente erradicados de nuestra comunidad latinoamericana. Esto es seguirle el juego a la condenable política unilateral de los Estados Unidos, quien no se distingue, por cierto, por respetar tratados ni principios que hacen a la institucionalidad de la comunidad de naciones. Si algo o a alguien no debemos copiar en este sentido, es la concepción militarista, prepotente, y agresiva, del país norteño, cuyas consecuencias ya hemos pagado demasiado caro. Ante estos halcones depredadores que se sirven de la guerra para sus ambiciones hegemónicas e imperialistas, no podemos dejar una puerta abierta facilitándoles la entrada a nuestro jardín con el propósito de matar ratas que ellos mismos alimentan. Pero tampoco podemos ni debemos dejarles la puerta abierta a los grupos delincuenciales que con nuestra complicidad tácita -bajo compromisos de no agresión o simpatías ideológicas -penetran con total impunidad nuestra soberanía territorial y nuestra dignidad nacional. No se puede ser aliado de Dios y del diablo al mismo tiempo.


La comunidad de vecinos.
Hoy, al arribar a la vigésima cumbre del Grupo de Río que se lleva a cabo en República Dominicana, recién oí las primeras palabras sensatas del Presidente Venezolano Hugo Chávez –cuya actuación no ha estado particularmente feliz en este incidente –llamando a las FARC a que "humanicen la guerra, que no utilicen el secuestro como un arma de guerra; a que entreguen las armas, que formen un partido político". Y éstas, y no otras, deberían haber sido las palabras del Presidente Venezolano desde el inicio del conflicto. Nada justifica las descalificaciones, los insultos, la verborragia gratuita y las agresiones, frente a un país hermano representado por un Presidente democráticamente elegido y reelegido por su pueblo.

Esa complaciente y cómplice reivindicación de los derechos de los grupos delincuentes en contra de los derechos de un pueblo que mayoritariamente quiere, desea, y merece vivir en paz; de espaldas a una comunidad internacional que ha rechazado y repudiado los secuestros, la extorsión, los ataques a poblados civiles inocentes, las bombas y la minas personales, las inhumanas condiciones en que mantienen a sus rehenes en plena selva, no pueden ser motivo de aceptación por ninguna mente sana.

Venezuela ha pagado los errores de no tener una Cancillería idónea capaz de hacer frente a estos delicados temas; la única Cancillería que utiliza es la de las no siempre felices expresiones salidas de la bilis del Presidente Chávez, erigido en Presidente, Canciller, juez y dictador de todo cuanto acontece en el mundo, amén de portavoz gratuito de reivindicaciones mas ajenas, que las de su propio pueblo. Esto quedó claro cuando –en un último intento desesperado por marcar protagonismo y lanzar un salvavidas a sus socios ideológicos de las FARC, pretendió mostrar en plena cumbre, pruebas de supervivencia de 6 rehenes militares.. ¡¿Seis rehenes entre los varios cientos que están en su poder..?! ¿Qué esperaba lograr con esto el Presidente Chávez? En todo caso, lo único que logró fue recordarnos a todos las ignominiosas condiciones en que estos bárbaros mantienen a quienes no se pliegan a sus “socialistas” ideas de libertad..! Estos son los peligros que encarnan tanto Chávez como Bush, en sus alocadas y desbocadas ambiciones de protagonismo y de poder.

La rata en cuestión.
Hace mucho tiempo que estos grupos irregulares, tal como lo hicieron los Tupamaros en Uruguay, y otros en otros países, deberían haberse puesto a derecho formalizando su movimiento político para debatir en el terreno de la democracia, la paz, la inteligencia y el aporte de ideas y propuestas enaltecedoras, los principios que orientan sus objetivos.
En este sentido, nadie puede ignorar que hoy por hoy, aquel sentimiento reivindicativo que representaron las FARC, el ELN, y otros tantos, han perdido su vigencia. Directamente, no tienen justificación. Es hora de repensarse o desaparecer, antes de terminar perpetuándose ante la opinión pública mundial como una simple rata más; un vulgar grupo de delincuentes, narcotraficantes y asesinos, lo cual nunca debió estar en el ideal de sus creadores, cuya lucha –se esté o no de acuerdo con ellos -no merece desdibujarse en una mancha semejante.

Tu jardín, mi jardín..
Lo que está en juego aquí, no es solamente los intereses de los hermanos colombianos y ecuatorianos; lo que está en juego es la estabilidad, la paz, y el progreso de toda la región, cuyos indicios de prosperidad, hoy evidentes, tanto esfuerzo, sangre, sudor y lágrimas nos han costado. Si bien ha quedado claro el imperdonable error del Presidente Colombiano, quien supo con hidalguía asumir las consecuencias, disculparse en nombre de su nación y comprometerse en soluciones humanitarias, también nos ha mostrado, gracias a Dios, la sensatez, la ubicuidad y la inteligencia de un joven y prometedor Presidente Correa, quien pese a los poderosos encantamientos del Presidente Venezolano, tomó distancias desde un principio de las pretensiones trasnochadas de solicitar beligerancia para los enemigos de la nación hermana. ¿Acaso no deberían ser los colombianos –si así lo desearan –quienes exigieran este derecho universal? También el Presidente Correa debe haber sacado sus reflexiones, ante el hecho comprobado de que las plagas de su vecino, hacían vida en el jardín de su casa.
Miles de manos plantadas en los terrenos de la sede de laONU
en Ginebra recuerdan los mas de 6.000 niños combatientes en
Colombia y más de 300.000 en el planeta.
Al fin, siendo pasadas las cinco de la tarde y mientras escribo estas reflexiones, la cordura parece haber tomado la palabra en plena cumbre del Grupo de Río. Funcionó la institucionalidad; funcionaron los mecanismos y los organismos creados, precisamente, para observar, monitorear y corregir los excesos de familia. Buen augurio para los Latinoamericanos todos, que estamos demostrando madurez, y aprendiendo al fin a dirimir nuestros conflictos internos sin ayuda de fuerzas multinacionales ni costosos salvadores de profesión.

Finalmente, una gran felicitación para el Presidente Leonel Fernández, quien nos sorprendió con sus dotes de mediador, conciliador y facilitador, neutralizando un conflicto más epidérmico que intestinal.

Argenta
(Alberto Rodríguez Genta)
Marzo, 08, 2008

Thursday, March 06, 2008

Las debilidades socialistas.

Ser pobre es hermoso; ser rico.. ¡demasiado sabroso!



Hace un tiempo atrás, circuló por nuestros correos electrónicos una información acerca de los sueldos y beneficios que perciben algunos de los mas encumbrados personeros de las instituciones estatales venezolanas y que, por cierto, no concuerdan demasiado con la afirmación del Presidente de la República, de que “ser rico, es malo..” . En todo caso, parecería ser que no para todos los revolucionarios la cosa es tan así. Citaré solo algunos –tal y como me llegaron -entre los más representativos.


La Presidenta de la CANTV gana: 80 Millones Mensuales + 10 Meses de Aguinaldo; lo cual suma más de: 1.700.000.000 Anuales. CASI DOS MILLARDITOS PARA LA POBRE.
El Presidente de PDVSA gana: 45 Millones Mensuales + 0,5% de la Renta de PDVSA + Bono de Producción y Meta OPEP + 9 Meses de Aguinaldos. CASI 8 MILLARDITOS ANUALES PARA EL POBRE.

El Defensor del Pueblo gana:25 Millones Mensuales + 10 Meses de Aguinaldo Lo cual suma más de: 550.000.000 Anuales MÁS DE MEDIO MILLARDITO PARA EL POBRE.
El Contralor General gana:30 Millones Mensuales + 10 Meses de Aguinaldo Lo que suma más de: 660.000.000 Anuales MÁS DE MEDIO MILLARDITO PARA EL POBRE.
El Fiscal General gana:35 Millones Mensuales + 8 Meses de Aguinaldo Lo cual suma más de: 700.000.000 Anuales CASI UN MILLARDITO PARA EL POBRE.
Los Rectores del CNE ganan cada uno:30 Millones Mensuales + 12 Meses de Aguinaldo Lo que suma más de: 720.000.000 Anuales c/u. CASI UN MILLARDITO PARA CADA POBRE.
Los Magistrados del TSJ ganan cada uno:37 Millones Mensuales + 10 Meses de Aguinaldo Lo que suma más de: 814.000.000 Anuales c/u. CASI UN MILLARDITO PARA CADA POBRECITO.
Cada Diputado de la Asamblea Nacional gana:16 Millones Mensuales + 10 Meses de Aguinaldo + Viáticos + 4 Millones para los Directivos + 250 Mil Dólares para cada Directivo para Viajes al Exterior, lo que suma más de: 500.000.000 Anuales. MÁS DE MEDIO MILLARDITO PARA CADA POBRE.

Para aquellos lectores de esta página que no tengan referencias comparativas sobre niveles de remuneración laboral en Venezuela, les damos simplemente un dato ilustrativo: Los Médicos Venezolanos del MPPSALUD ganan cada uno: 870.000 Bs Mensuales + 3 Meses de Aguinaldo; lo cual suma apenas 13.500.000 Anuales PARA CADA POBRE..!!.

Todo esto, nos lleva a preguntarnos: ¿Quienes son hoy los nuevos ricos en Venezuela? ¿Quienes conforman las nuevas “clases altas” venezolanas? ¿Quiénes son los que hoy adquieren y disfrutan los bienes y servicios más sofisticados? ¿Socialismo Siglo XXI?
En su nuevo artículo “¿Para donde va la Revolución Bolivariana”?
Marcelo Colussi, el Periodista y Psicólogo de izquierda que diera origen a los dos últimos artículos publicados por mi en diciembre de 2007, y en esta página, sigue rastreando los motivos ocultos –y también los visibles –que llevaron al rechazo de la propuesta socialista del Presidente Chávez durante el referéndum del 2 de diciembre. Nadie mejor que Colussi, de declarada inclinación izquierdista y Chavista, para meter a fondo el bisturí en el intento de realizar la anatomía de un proceso socialista que –por ahora –ha mostrado más populismo que socialismo.

Del artículo http://www.argenpress.info/nota.aspnum=052380&Parte=0
extracto lo más sustancioso dentro de esa crítica sanadora y constructiva, pero que –dentro de mi particular concepción -me lleva a pensar que Venezuela se encuentra atrapada en un modelo que solo podría ser viable si se empleara la clonación de algunos de sus mejores hombres, para crear –no el hombre nuevo –sino por lo menos el mejorado. Algo que por ahora, sólo está arrojando reproducciones de mala calidad.

“Esta burocracia sin conciencia revolucionaria –fustiga duramente Colussi en su artículo - aunque repita hasta el hartazgo consignas chavistas y se vista con una franela roja para cada movilización a la que asiste puntual- no tiene nada que ver con un planteo socialista. Digamos, de paso, que revolución no es -o no es sólo- la plaza llena de chavistas, la 'marea roja'. Estos nueve años las plazas se llenaron de franelas rojas y consignas, y se ganaron elecciones una tras otra con un Hugo Chávez casi heroico, pero eso no alcanza para cambiar revolucionariamente una sociedad. Esta burocracia dominante es su patética demostración.

Cambiar una sociedad es transformar las relaciones de poder entre las clases a partir de una nueva organización del proceso de producción, cambiando además la ideología, la conciencia, la cultura dominante -prosigue Colussi. Sin dudas en estos años se dieron pasos importantes en la forma en que se repartió la renta generada por el petróleo haciéndola llegar a la gran mayoría de la población por medio de los nuevos programas sociales; lo cual tuvo un valor extraordinario. De ahí que la derecha puso el grito en el cielo, porque los históricamente excluidos comenzaron a ser tenidos en cuenta (mal ejemplo que puede cundir por otros países, por eso se lo buscó detener de raíz). Pero la forma de la propiedad de los medios de producción no cambió. Y si bien se inició un proceso de fomento de nuevos valores socialistas, la cultura general no sufrió mayores cambios. Permaneció el individualismo, se mantuvo el consumismo grosero así como una chabacana cultura de la ostentación. Por tanto, el reforzamiento de esas tareas de movilización ideológico-cultural es definitorio. Si no, es imposible avanzar de verdad hacia la justicia social.

Sabiendo que el hecho cultural es más difícil de cambiar que ninguna otra cosa, podría decirse que ahí es donde más débil está aún la revolución. La gran mayoría de los funcionarios de gobierno, los cuadros de dirección y cuadros medios de la estructura del Estado, lejos de cambiar -aunque se declarasen chavistas- siguieron con la lógica capitalista de la que son herederos. La búsqueda de beneficio económico inmediato, el individualismo, el consumismo, la figuración ante todo, siguieron vigentes como patrones dominantes en la práctica ideológica del día a día. Lo cual demuestra algo, quizá de un modo trágico, o grotesco: no se le pueden pedir peras al olmo. Si no hubo un proceso revolucionario, ¿por qué todos esos funcionarios iban a ser ahora, casi de la noche a la mañana, inquebrantables militantes con una ética socialista blindada e incorruptible? Y la corrupción se mantuvo, herencia de una larga tradición de país rentista.

Esa derecha clasemediera sin conciencia revolucionaria, más apegada al lujo banal, al whisky escocés y al automóvil de lujo como marca de 'triunfo' personal que a los valores de transformación social y a la solidaridad, fue la que lentamente ocupó la cotidianeidad de los cuadros dirigenciales. Y esa misma conciencia individualista es la que comenzó a imponerse en la conformación del nuevo partido socialista, engendro raro sin línea política precisa, sin proyecto revolucionario definido. Como cualquier formación político-social, esa derecha buscó su expansión y fue ocupando 'naturalmente' los espacios claves de la revolución. Hoy, en buena medida es el nuevo empresariado 'bolivariano' que, con un discurso ambiguo, hasta en apariencia socialista en algún caso, termina funcionando como freno a los cambios que se venían produciendo estos años pasados, cambios que, de continuarse y radicalizarse, efectivamente podrían llevar al socialismo.
El escenario no difiere mucho de lo que sucedió en la Nicaragua sandinista cuando la revolución fue desalojada del poder: un sector -los seguidores de Daniel Ortega- terminó adueñándose del partido, y con un discurso ambiguo disfrazado de izquierda, se dedicó a sus negocios (la famosa 'piñata' en que se repartieron los bienes del Estado antes de entregar la administración a Violeta Barrios de Chamorro en 1990). 'Nuevos ricos', empresarios en el más cabal sentido de la palabra -explotadores de la mano de obra de sus asalariados, así de simple- que terminaron siendo un freno a un auténtico proyecto revolucionario, desde la oposición en aquel caso, de nuevo en el gobierno en la actualidad. La homologación puede ser útil, porque empresario -más allá del calificativo: sandinista, o peronista como lo fue en Argentina, o bolivariano- es, ante todo, explotador, aunque tenga tintes nacionalistas (¿puede haber empresarios 'buenos'? ¿Qué podría tener de 'revolucionaria' para el pobrerío una burguesía nacional?).

Hoy, el escenario que se dibuja luego de la derrota en el referéndum de diciembre pasado, es el de una clase de nuevos empresarios bolivarianos que, a la sombra del Estado y manejando el recurso petrolero, no pareciera estar muy dispuesta a impulsar un proceso revolucionario hacia el socialismo. Por eso retrasó y complicó la organización popular con vistas al pasado referéndum llevando a la derrota en la contienda electoral. Por eso también está maquinando con todo su poder para terminar manejando el naciente PSUV, donde antes de que el mismo esté constituido como fuerza política, ya maneja el tribunal disciplinario, listo para taparle la boca a cualquiera que ose levantar críticas contra este proceso de involución que pareciera se está viviendo ahora. Burocracia empresarial -'boliburguesía' como se le dice por allí- que intentará mantener sus cuotas de poder disputándole espacios a la oligarquía tradicional, por lo que se preparará para ganar las próximas elecciones de fin de año, pero que, aunque triunfe, ya ha sacado de su mira la profundización de la revolución. Y que, por otro lado, tiene las maletas preparadas para salir huyendo si la derecha tradicional regresa con ánimos revanchistas. O que, probablemente también, pueda terminar conviviendo en un clima de armonía con ella (pacto de por medio, claro está, sin pueblo).

Es imposible decir con rigurosa certeza qué papel juega el presidente Chávez en este escenario. ¿Esa derecha endógena lo tiene secuestrado? ¿Qué pasa con el declarado proceso de revisión que se emprendió: va en serio y habrá 'limpieza', o es pura retórica? ¿Cuál es la relación establecida entre esta burocracia de Estado y de partido y el líder: quién sostiene a quién?Más allá de tener respuestas para cada uno de estos interrogantes –concluye Colussi - lo cierto es que este escenario pareciera el que se va prefigurando hoy. De fortalecerse, la revolución habría perdido su carácter transformador para terminar siendo un proceso reformista, nacionalista en el mejor de los casos pero sin contenido clasista, y muy probablemente pasando a tener características populistas, mas no socialistas”.

Argenta argentaster@gmail.com
Marzo, 2007