La Tercera Opinion

Wednesday, September 26, 2012

De botines, paradojas, y el "puto" poder.


 Una nota de El País, fecha 22 de septiembre del 2012,  nos informa que la oposición arremete contra el vicepresidente Danilo Astori porque, según ellos,  critica la gestión oficial pero igual vota sus leyes. Reaccionan, y le recuerdan que él es el gobierno. “El llamado del vicepresidente Danilo Astori a que el gobierno mejore su gestión en salud, educación y seguridad- dice el artículo - fue interpretada por la oposición como un reconocimiento de sus equivocaciones y el fracaso de las políticas del Frente Amplio. A pesar de que se reconoce su valor al momento de cuestionar la gestión oficial, la oposición es fuertemente crítica con el vicepresidente Astori, a quien le recuerdan que ha acompañado, por disciplina partidaria, aun las medidas del gobierno que no comparte.
Blancos y colorados le endilgan entonces equivocaciones en varios temas, y le piden que no retroceda a los años de la década de 1960, al decir que todos los que no piensan como él son la derecha. Reconocen su preocupación por la gestión del Frente Amplio, pero le marcan que es parte de los gobiernos de la coalición de izquierda desde 2005 y que no se puede despegar de ello”.
 
Y yo no dejo de preguntarme ¿cómo es posible que dos partidos históricamente tan enemistados, ahora nuevamente estén pensando en hacerse el amor para ganar juntos unas elecciones departamentales? Ayer lo hicieron para cortarle el triunfo al Frente Amplio en las presidenciales, y lo lograron pactando una coalición mediante la cual los blancos le dieron el 90% de los votos a los colorados.  Y últimamente, como ya nos les dan los cueros ni juntando a sus hijos y sus nietos para ganar las presidenciales, se conforman con la Intendencia de Montevideo.

Bueno; quizá parte de la explicación de esa conflictiva relación nos la dan unas declaraciones del expresidente Sanguinetti, realizadas durante un acto realizado en el Bar El Gaucho, el jueves 13 de septiembre, y en las cuales aclara porqué es colorado. Allí, el hombre colorado afirmó: "Me hice colorado. ¿Por qué? Por el espíritu de construcción, el sentido de responsabilidad, la voluntad de hacer. Los blancos eran muy emocionales, pasionales. Pero me llamó mucho más lo otro. No me convenció nunca la de nos enojamos y nos vamos. Me gustó nos enojamos, bancamos y hacemos lo que podemos", afirmó el ex presidente.

Reparto de botines.
Vaya; qué infidelidad de pareja con sus seguidores, que cuando deben encarar la lucha electoral para ganar espacios  partidarios se critican, se descalifican, se  acusan y degradan mutuamente, y luego…se dan tres besitos y salen del brazo con sus visiones encontradas, a competir por repartirse ese “botín” estatal que tuvieron por tanto tiempo, y que ahora le reclaman al partido gobernante..!

Ese botín al cual se refiere Franscisco Faig, también en  El País y el mismo día, en su artículo “El fin de la ilusión frenteamplista”, afirmando que “La izquierda enamoró a una mayoría en 2004 y logró resultados exitosos que bajaron la pobreza y mejoraron notablemente el nivel de vida de los uruguayos. Lo hizo en ancas de un crecimiento económico internacional formidable, y apelando a viejas recetas alejadas de cualquier veleidad socialista: el reparto del botín estatal desde el aumento constante del gasto público y desde un exuberante clientelismo político. Fue un reparto que se tradujo, entre otras cosas, en políticas sociales que sobre todo mejoraron la situación de quienes habían quedado más desvalidos por la depresión económica de 1999-2003. Fue una fórmula segura y conocida que sirvió para ganar en 2009. Pero ya no alcanza para convencer a los uruguayos.

La mayoría se está dando cuenta –dice Faig -de que se precisa otra gestualidad y otro talante. Terminada la emergencia social, queda claro que el Frente Amplio en el gobierno no ha sido capaz de asentar las bases de la prosperidad futura”.

Pero bueno, digo yo, si por lo menos don Francisco Faig reconoce que “logró resultados exitosos que bajaron la pobreza y mejoraron notablemente el nivel de vida de los uruguayos”, y que “Fue un reparto que se tradujo, entre otras cosas, en políticas sociales que sobre todo mejoraron la situación de quienes habían quedado más desvalidos por la depresión económica de 1999-2003”, pues que siga el reparto del botín estatal que otros gobiernos no supieron ni quisieron hacer! Y mucho menos redistribuir.. Y eso de que “la mayoría se está dando cuenta de que se precisa otra gestualidad y otro talante”, se lo dejo por su cuenta, porque no creo que sea cosa ni de gestualidades ni de talantes, sino de una gestión política incluyente con más oportunidades para todos. Lo demás, creo que no necesita comentarios..

Encuestas, matices y esperanzas.

Esteban Valenti, en su artículo  ENCUESTAS, MATICES Y ESPERANZAS, 24.09.2012, uy.press, nos deja una excelente reflexión con motivo de las encuestas que en estos días circulan reflejando la tendencia a la baja en el nivel de aprobación de la gestión del gobierno.Es en estos momentos en que hace falta una reflexión profunda y no salir a buscar respuestas alocadamente -dice Valenti. ”No le echemos la culpa – como se hace con demasiada frecuencia – a la comunicación, por carencias o por excesos. Es una parte menor.
 
¿Empeoró la situación económica y social de los uruguayos? –se pregunta Valenti -No, no hay ningún dato que lo demuestre, al contrario. A pesar de la profunda crisis en Europa y en los países ricos y de una desaceleración del crecimiento en los países “emergentes”, Uruguay sigue registrando un crecimiento del PBI por encima de la media regional y en particular de sus socios del MERCOSUR, las exportaciones siguen creciendo, la desocupación sigue a niveles históricamente bajos, los proyectos y las inversiones crecen, las exportaciones también crecen y a buen ritmo y los indicadores sociales, de pobreza y de indigencia siguieron mejorando. ¿Y entonces?
 
El bolsillo de la gente, el consumo, los salarios, las jubilaciones, los ingresos profesionales y de la inmensa mayoría de las empresas industriales, comerciales y de servicios siguen con buena salud. ¿Y entonces?  “Entonces el gobierno es rehén de sus propios resultados -dice Valenti- en estos 7 años y medio la gente perdió el miedo a la crisis y los vaivenes de antaño y al retroceso y quiere más, mucho más. Nos hicimos mucho más exigentes y en muchos planos diversos. Y por eso en las encuestas la inseguridad figura en forma creciente en el primer lugar de la preocupación de los uruguayos, seguida de inmediato por la educación. Temas críticos para un gobierno que quiere lograr más justicia social y un desarrollo sustentable, con más libertades”.
 
 Y es que lo que dice Valenti coincide con el informe “Calidad de Vida: Más allá de los hechos”, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), difundido en noviembre del 2008, el cual aclara que “Paradójicamente, los ciudadanos de países que experimentaron un crecimiento económico acelerado en los últimos años se encuentran menos satisfechos con sus vidas que los que viven en lugares con menor progreso”. Y va aún más allá: “En los países que han tenido un mayor crecimiento en el último año, el nivel de satisfacción decrece; lo que en el estudio se denomina "la paradoja del crecimiento infeliz". Esto se explica porque, al aumentar las expectativas y la competencia por alcanzar un mayor estatus económico, el crecimiento acelerado causa insatisfacción. O sea que la insatisfacción en los países de rápido crecimiento es el resultado del acelerado aumento de las expectativas de consumo material y de la competencia por estatus económico y social.

No olvidemos tampoco a  Maslow (agrego yo)  quien en su  jerarquización de las necesidades humanas, sostiene que conforme se satisfacen las necesidades más básicas, los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados.

¿Inseguridad? ¿Seguridad..? .

Y otro dato interesante que nos muestra este estudio, nos aclara quePese a que Uruguay es el país de América Latina con menor tasa de homicidios de la región entre los países relevados (cinco homicidios cada 100.000 habitantes, mientras que Colombia está en el otro extremo, con 79,7) es, a su vez, el sitio donde más proporción de la población (62%) está disconforme y preocupada por la seguridad pública. Y añade: "Las tasas de criminalidad no reflejan el clima de inseguridad que percibe la gente, y sólo rara vez el problema recibe la atención que merece".
 
A su vez, el Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, Heraldo Muñoz, en una entrevista de abril del 2012,  destacó un informe sobre seguridad ciudadana que se elabora a pedido de los países de la región. Dijo que Uruguay y Chile son los países de más baja criminalidad pero en los que la seguridad ciudadana es la que más preocupa. Consideró que hay una realidad de percepción "condicionada por los medios de comunicación, por lo que se escucha y lo que sucede en otros lados".

Entonces, parafraseando a Valenti sobre un concepto que al Secretario de la Presidencia se le escapó una noche de insomnio, yo coincido en que “El poder puede ser “puto”, no tengo dudas, pero en definitiva sus contenidos, sus defectos y sus virtudes se lo damos nosotros, los seres humanos con nuestras acciones”. Sean “putas” o no, agrego yo.

Argenta
Septiembre, 2012

Wednesday, September 19, 2012

Expo prado 2012: haciendo patria.


 Estoy leyendo  el diario El País, de Montevideo, Uruguay, del domingo 16 de setiembre del 2012. ¡Vaya, ahora que menciono la fecha  y a pesar de que el tiempo se resista a reconocerlo, dentro de cuatro o cinco días, vamos a entrar en la primavera! Pero bueno, no es mi intención en esta oportunidad hablar del tiempo sino de “los tiempos” que estamos viviendo los uruguayos. Y como me gusta mucho – es una especie de adicción personal –analizar lo que siento, vivo, disfruto y padezco, cada día, a través de lo que los medios de información nos informan que sienten, viven, disfrutan y padecen, el resto de mis conciudadanos, siempre saco mis conclusiones positivas.

Es cierto si, que algunos de mis amigos y hasta familiares y conocidos me acusan, rebaten y señalan, por estar demasiado enamorado de este Uruguay del Siglo XXI, luego de vivir durante dieciocho años en el país que-según el sociólogo y analista  alemán, residente en México, Heinz Dieterich -debería ser ejemplo de un Socialismo Siglo XXI, cuyo concepto el inventó y vendió al presidente de aquel país. Y se lo reprochó mas tarde,  cuando por descuidar a la clase media, se apartó de esa idea.
 
Pero no me quiero detener en esto, porque me interesa mas que nada, analizar nuestras propias vivencias y experiencias en este Socialismo uruguayo que, pese a que a muchos les rechine, algo está funcionando bien. Y diría que muy bien..

Volviendo pues, al inicio de mi idea, destaco en esta publicación de El País del domingo, que quizá nunca ni lo propios  fundadores de El País, desde su historia,  puedan  haber disfrutado de tantos beneficios económicos  como los que les ha brindado este gobierno socialista. Basta ver los anuncios –pagos por supuesto –que han contratado los cabañeros y expositores uruguayos al finalizar la Expo-Prado 2012, para destacar los méritos bien habidos que les han valido premios, condecoraciones, y valorizaciones, por su intensa actividad.  Anuncios a todo color que, dependiendo de los centímetros/ columna , etc. ,deben costar,  por lo menos,  buena parte de lo que invirtieron en su esfuerzo productivo por dar de comer a esos animalitos, y desarrollar y mantener un sueño, una idea, un compromiso, una satisfacción personal, que han permitido que este “paisito” logre reconocimientos  internacionales, más allá de sus apetencias personales.
 
Sin olvidar que el verdadero negocio de El País está dado por los suplementos  clasificados de ofertas de bienes y servicios que son un verdadero emporio de capitalización y rentabilidad, al mejor estilo Wall Street. Lo cual constituye un mérito, sin duda, de un diario que fue fundado por el Partido Nacional en 1918, para contrarrestar a su oponente, el Partido Colorado - con su versión de El Día - y que también tuvo sus tropiezos hasta hallar la estrategia de mercadeo que su rival no supo encontrar.
 

 Si al agro le va bien..  
¡Bien! Muy bien entonces por nuestros esforzados hombres de campo porque –es cierto según la declaraciones del Presidente de la ARU –que si al agro le va bien al, al país le va bien, y esto ni siquiera merece una encuesta ni un estudio académico. Como también son muy acertadas las declaraciones del Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca y no se que más, llamando a reconocer lo que ha ganado, y cuánto, y como, la actividad agropecuaria, en los últimos años, sin desconocer la parte de los méritos que han sido suyos y no ajenos. Y me viene a la memoria una vez más, las declaraciones de Jack Welch, el reconocido y más laureado ejecutivo de General Electric en sus últimos veinte años de servicio, cuando afirma en su libro “Hablando claro”, que Al final, las empresas que triunfan son lo único que sostiene nuestras sociedades. Los gobiernos no crean nada”.

Pero, como lo expreso en otro artículo de este blog, por lo menos hay gobiernos que ayudan a que las empresas triunfen, mientras que otros, han ayudado a que se fundan..! Y creo que el éxito obtenido por estos y otros empresarios, en el Uruguay de hoy, nos demuestra claramente que también el gobierno y el Estado, han cumplido con su cuota de participación y eficiencia compartida.
 
Por ello considero importante remarcar, frente a quienes viven obstinados clamando  por supuestas grandes obras que debería haber hecho el gobierno, desconociendo las que se han hecho, que quizá la mejor de todas ha sido, precisamente, ayudar a crear el clima y las condiciones para que quienes deben hacer el esfuerzo productivo puedan hacerlo, obteniendo sus mejores resultados. Dejemos pues, que cada quien haga lo que sabe hacer, y ayudémoslo para que lo haga mejor,  beneficiándonos todos! ¿Acaso no han sido las políticas equivocadas de tantos gobiernos en el pasado, las que han fundido empresas y empresarios por igual?

Yo no quiero que el gobierno y el Estado se ocupen de manejar y controlar los medios de producción ni la productividad del país: quiero que lo hagan los empresarios privados que saben como hacerlo, para que podamos redistribuir los beneficios entre una sociedad justa y equitativa. Y fue muy bueno, para el entendimiento humano, comprobar que los discursos del presidente de la ARU y el del Ministro de Ganadería, al cierre de la Expo Prado 2012, más que discrepancias, tuvieron varios puntos en común. Quizá porque además de que ambos  tienen similitudes: los dos son jóvenes, son agrónomos, son ganaderos y arroceros, creo que no había mucho para confrontar.
 

Hablan los empresarios.
 
Tanto, que el titular de la ARU, aceptando como fundamental el cambio que se dio en el comercio internacional, reconoció también el importante crecimiento del Producto Bruto per cápita, afirmando que "Hemos llegado en términos PBI a 15 mil dólares", y "también lo estamos distribuyendo mejor". Recordó, además, conquistando el primer aplauso de la tarde, que en la última década el rol de las empresas y de los empresarios ha sido muy importante, dándole cada vez más trabajo a los uruguayos. "Algún día vamos a reconocer la importancia de los empresarios en este país. Sean ellos agropecuarios, industriales, comerciantes o de los servicios", dijo. Conviene aclarar que este es un punto en el que –recogiendo una insistente reivindicación por parte del sector privado - la Asociación Rural del Uruguay viene haciendo especial mención, en base a un estudio académico, lo cual fue compartido por el ministro.
 
Algo que creo nunca debió haber estado en discusión pero que –quizá como consecuencia de ciertos abusos del pasado –han marcado un estigma que el sector hoy, mayoritariamente, no se merece. Una prueba de ello, es que la actual y dura conflictividad sindical no está precisamente dentro del sector privado, sino del público. Como también lo demuestran las declaraciones de Laetitia D´Arenberg, refiriéndose a la problemática de encontrar mano de obra calificada dentro de salarios razonables, “porque la gente buena está toda ocupada”, lo cual hace que los costos de la actividad se hayan disparado. Aun así, reconoció que el negocio es “muy rentable”. Lo que refleja, también, tanto una mayor ocupación, como también mejores ingresos para los trabajadores.
 
En este sentido, el presidente de la ARU mencionó las fortalezas de la agropecuaria, destacando  la demanda externa que sigue presente más allá de crisis circunstanciales, liderada por una población mundial que crece y tiene mejor poder adquisitivo –lo cual, resaltó - es un acervo muy grande". Y es interesante que los empresarios se den cuenta de que si hay más población con mejor poder adquisitivo, también se benefician ellos, porque en lo interno, esta ha sido otra de las tareas que viene cumpliendo este gobierno. Reconoció también el presidente de la ARU, el compromiso de las autoridades al asegurarles que si el dólar y el real se movían, los acompañarían. "Y ocurrió. Bienvenido sea", expresó. También reclamó que “el gobierno puede y debe hacer más”, y se refirió al Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), felicitando "a quienes, sin temor, ejercen su derecho cívico e impugnan leyes cuando tienen fuertes vicios de inconstitucionalidad".
 
Y es que aquí el presidente de la ARU y la oposición me confunden, puesto que en una entrevista  en Búsqueda del 13 de septiembre del 2012, la  máxima autoridad dentro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Colorado, la diputada Marta Montaner, legisladora por Vamos Uruguay sector que lidera el senador Pedro Bordaberry - defiende los impuestos para frenar "la extranjerización y la concentración" de la tierra, manifestando su "gran preocupación" por la "invasión de extranjeros ricos", que expulsan a los pequeños productores de las tierras uruguayas, a pesar de que su partido “no apoyó” el nuevo impuesto. Recordemos que este tributo grava a las propiedades inmuebles de más de 2.000 hectáreas; que el Partido Colorado se opuso a esta iniciativa, y que sin embargo para Montaner es "un ejemplo", aunque debería ser ajustado para evitar las "iniquidades".  

 ¡Joder! Y entonces cómo entiendo este merengue de oposición, críticas y descalificaciones, cuando por otro lado las cifras, los resultados, los reconocimientos internacionales y otras yerbas, todos dicen que Uruguay es hoy uno de los países más serios, más creíbles y más promisorios para invertir, vivir y disfrutar..?  No entiendo nada; ayúdenme, por favor!

 
Habla el Ministro.

El Ministro Aguerre - que habló durante 56 minutos sin recibir aplausos ni hacer anuncios, y que incluso luego sería criticado por su extensión  - reconoció que la ganadería no sólo creció en valor, sino también en producción, citando por ejemplo, que "Los datos muestran que hay un aumento de 300.000 terneros respecto al año anterior y hay una proyección de parición de 2.800.000 terneros". ¡Vaya, no es poco decir!

El ministro coincidió en que "cuando a la agropecuaria le va bien, a todos les va bien porque este es el país más agropecuario del planeta". Y hasta felicitó "la muy buena campaña" que está realizando la ARU, reflejada en que  el 70% de las exportaciones salen de este sector, 60% de las industrias son agroindustrias y es el mayor receptor de inversiones.  Pero también lo midió en la disminución de la pobreza, un dato no menor, que en el país bajó del 34% al 13%, y en el interior del 34% al 12% y en los centros menos poblados aún más. Quiere decir, coincidiendo con el reconocimiento del presidente de ARU que “lo estamos distribuyendo mejor”. Y en la historia del país y sus gobiernos, éste tampoco es un dato menor.
También les recordó que en este país un ternero nunca valió un 30% más que un novillo; destacó que en los últimos siete años, el “proceso de cambio más significativo en la historia económica uruguaya” fue la valorización de la tierra, haciendo mención a que entre 2007 y 2012 hubo importante inversiones y exoneraciones fiscales para el sector, destacando la rama forestal. Enumeró políticas públicas asociadas a los recursos naturales, uso de suelos, sanidad animal, inserción internacional (donde hoy tenemos más de 130 mercados), planes de desarrollo en el campo, etc. etc.
 
Conclusiones.

Otra cosa que me queda sin entender, proviene de la afirmación del presidente de la ARU, cuando en su máxima exaltación afirmó que su sector siempre pidió reglas claras y estables,  pero advirtió al Ministro que “les falta confianza". ¡Vaya! Pero es que si después de reconocer todo lo que reconoció, todo lo que su sector creció y ganó, y lo que el gobierno contribuyó, aún les falta confianza.. creo que va a haber que importarles una vacuna contra la desconfianza! Y me temo que esto sea hoy algo difícil de conseguir a nivel internacional..
 
También recordó, el presidente de la ARU, que  cuando asumió el cargo le ofreció la mano al ministro Aguerre, "porque entendíamos que debíamos trabajar juntos". "Manos que sellan pactos que son mucho más fuertes que cualquier contrato (...) Son manos que hacen", expresó. Y yo pienso que de sus propias declaraciones se desprende que no faltó la mano de este gobierno, para que se materializaran los buenos resultados de su sector. Incluso, hasta cuando algunos metieron la “pata”..

Pienso que de una vez, tenemos un gobierno que nos permite, entre todos, construir un nuevo Uruguay. ¿Por qué entonces la necedad de  reclamar que "El gobierno puede y debe rendir más", en lugar de reconocer que “juntos podemos y debemos rendir mas”?

Mis amigos del diario El País nunca han facturado tanto, y los medios de comunicación televisivos nunca nos han inundado tanto de tandas comerciales mas largas que los mismos programas.. Los productores agropecuarios nunca han crecido ni vendido mejor sus productos: leche, carne, granos, vinos, madera, etc., mejor que en los últimos años. Según reconoce el presidente de la ARU, "Hemos llegado en términos PBI a 15 mil dólares per cápita", y "también lo estamos distribuyendo mejor". (Recordemos que al pasar los 20 mil, pasamos a ser considerados “país desarrollado”..)

Los inversionistas y los turistas no dejan de venir al Uruguay, y aunque les corten los dólares, siguen creciendo los depósitos en nuestro país.. Los organismos internacionales y agencias especializadas  no se cansan de afirmar que Uruguay es, hoy, uno de los países más serios y confiables del mundo.. Otros dicen que, además, es el más amistoso, seguro, y agradable para vivir.. Los mercados internacionales cada vez se abren más para nuestros productos (ya son más de 130) porque en lugar de jugarnos a la carta de la “cantidad”, nos jugamos a la “calidad”.
 
No creen ustedes entonces que es hora de que en lugar de seguir reclamando grandes obras al gobierno de turno, lo mejor es pensar que “juntos podemos y debemos rendir más..? Yo insisto en que la mejor obra que ha hecho este gobierno, es crear el clima y las condiciones para que cada quien haga lo que sabe hacer.. Disfrutando los beneficios de su esfuerzo, pero también colaborando para un mayor bienestar del resto de la sociedad. Eso, para mí, es hacer patria.

Argenta                                                                                                                                   Septiembre, 2012.