La Tercera Opinion

My Photo
Name:
Location: Cordón, Montevideo, Uruguay

Wednesday, October 13, 2021

 ¡Murió Baduel, el último soldado!                                                                         

 Murió Baduel, si. Murió el soldado más digno que tuvieron las Fuerzas Armadas Venezolanas antes de agregarles el “bolivariana”, que fue lo más estúpido y vergonzoso que dejó la revolución chavista. Y lo recuerdo muy bien. Aún estaba en Caracas, observando desde mi balcón y por la televisión, a pocos metros del canal 8, (el canal oficial Venezolana de Televisión) los cruciales momentos cuando, durante el golpe de Estado de noviembre de 2002, el General Raúl Isaías Baduel, comandando las tropas desde Maracay, vino a defender la constitución de su país, y reponer en su sitio al presidente electo de Venezuela, el “comandante” Hugo Chávez Frias.  El mismo que declaraba, más tarde, que Baduel era su hermano del alma, y siendo el padrino de su hijo, Raúl Emilio Baduel.

Pero pudo más la traición a la patria, perpetuada por Chávez, que el fraterno acto de solidaridad y responsabilidad institucional de su amigo. Porque Baduel, siendo nombrado entonces Ministro de Defensa (2006) no quiso embanderar a su institución con el lema castrista del “Patria o muerte”, y aceptar el fracasado comunismo cubano disfrazado de Socialismo XXI.  Y por no ser traidor a su patria, lo pagó muy caro. En 2007, fue destituido. Y posteriormente, tras un memorable discurso recelando del Socialismo, pasaría la mayor parte de su vida encarcelado.

Y ahora, una nota de EFE, del 13 oct. 2021, desde Caracas, nos informa que ”El militar venezolano, Raúl Isaías Baduel, considerado "preso político" desde su detención en 2009, falleció este martes, a los 66 años de edad, por un paro cardiorrespiratorio como consecuencia de la covid-19, según informó el fiscal general, Tarek William Saab”. "Lamentamos el fallecimiento de Raúl Isaías Baduel de un paro cardiorrespiratorio producto del covid-19, mientras se le aplicaban los cuidados médicos correspondientes y recibido la primera dosis de la vacuna. Transmitimos nuestras condolencias a sus familiares y amigos", expresó el indigno fiscal (y primer alcahuete útil de la revolución chavista) en su cuenta de Twitter.

¡Y me dan ganas de putearlo! ¡Y me dan ganas de putearlos a todos ellos porque, aún cuando no soy venezolano, viví en ese hermoso país momentos de amistad y colaboración comunitaria, por los cuales me gané el afecto y el reconocimiento de muchos venezolanos!

Y porque “En las mazmorras de Maduro, asesinaron a Raúl Isaís Baduel”.

¡Cuánta falta te hacen, Venezuela, hijos y soldados dignos de tu dignidad y defensores de tu soberanía y tu vergüenza como nación, como el General Baduel! Cuánta falta te hacen en momentos en que tus dignas Fuerzas Armadas han sido prostituidas y utilizadas por unos alcahuetes que por tres lochas y un usurpado uniforme militar, miran impávidos como la pobreza, la desnutrición, la inseguridad, la vergonzosa inflación, la falta de medicamentos y mínimas condiciones de vida han obligado a casi seis millones de tus hijos a huír, arrastrándose entre caminos y condiciones inhóspitas hasta perder, muchos de ellos, la vida.

¡La prueba más vergonzosa de este oprobio humano la han dado los cientos de venezolanos que, recientemente, asilados y amontonados en la ciudad de Iquique, en Chile, fueron brutalmente rechazados y sus prendas incineradas en una fogata, pero quienes, ante el anuncio del dictador Maduro de envíales un avión a rescatarlos, prefirieron ignorarlo y despreciarlo, antes de volver a esa Venezuela! ¡Porque esa, la de los alcahuetes útiles que enfrentan las armas contra sus compatriotas, no es la Venezuela de Bolívar, ni tampoco la del General Baduel!

Y por eso, evocando aquella exhortación al final de su ejemplar discurso, en el acto de entrega del Ministerio de Defensa, en fecha 18 de julio de 2007:  Que Yahvé, Elohim de los Ejércitos, Supremo hacedor de todas las cosas, bendiga y guarde por siempre a la República Bolivariana de Venezuela”, pedimos que también bendiga y guarde, en su persona, la dignidad del último soldado que murió en la miseria de un régimen corrupto, por haber defendido la Constitución de su país, y salvado a un indigno presidente que traicionó a su patria.

Amen.