Hoy lloro por ti Venezuela.
“Nos hemos portado mal, señor Alberto”, sentenció mi querida amiga venezolana, Nelly Hernández, vecina de convivencia, en Los Ruices, junto a mi familia, durante mis 18 años en aquella bella nación, y a quien llamé apenas enterado de la brutal catástrofe, y su destrucción. Pero estemos claros; dentro de las peores catástrofes que ha vivido la hermosa Venezuela, desde el destructivo terremoto del 1967, la devastadora vaguada de La Guaira en 1999, y ahora, este peor terremoto, ninguna ha sido tan destructiva como la originada por la revolución Chavista, y su Socialismo del Siglo XXI. Que la viví presencialmente, ¡y producto de otros, ayer, ineficientes!
Porque aquellas fueron catástrofes naturales, de
orígenes imposibles de evitar por ningún país ni mandato humano; pero esta
última, la que verdaderamente ha diezmado a la sociedad venezolana, por más de
27 años, y hoy la encuentra sin techo, sin alimentos, sin medicamentos, y sin
servicios básicos de supervivencia, era toda previsible, evitable, y remediable,
tan solo con haber tenido los gobernantes confiables. ¡Hace mucho que Venezuela no los
tiene! Han sido muchas las promesas, los discursos grandilocuentes, incluso la
Chavista revolución estridente, que aseguró posicionarla nuevamente entre las
naciones ejemplares del mundo (¡que lo fue, en la década de los cincuenta!) hoy
con resultados deprimentes.
“No,
Nelly -le dije – siempre, en todas estas prometedoras experiencias
revolucionarias, el único que se jode y las sufre, como ratones de laboratorio,
es el pueblo. Ese pueblo que abnegadamente lo da todo, que confía en todo, que
soporta todo, porque no tiene mas remedio que seguir confiando, para seguir
soñando”.
“No,
Nelly -si el pueblo de Venezuela se hubiera portado mal, ¡no estaría recibiendo
hoy la masiva, voluntaria, generosa, y solidaria, ayuda, de buena parte del
mundo! Son incontables los países y las toneladas de ayuda humanitaria que está
llegado día a día a Venezuela. Mientras los que realmente deberían hacerse
cargo de la desgracia de su gente, miran asombrados cómo lo que ellos no
supieron ni saben hacer, lo está haciendo su propio pueblo, con uñas y dientes,
apoyados por una comunidad internacional, que ama a ese pueblo, y los deprecia
a ellos, intensamente
“No,
Nelly, no se portaron mal, cuando los venezolanos nos recibieron, tanto a mí,
como a miles de extranjeros, uruguayos, argentinos, colombianos, ecuatorianos,
portugueses, españoles, italianos, cubanos, y vaya a saber a cuántos más, en un
gesto solidario que le queda grande a tanto gringo arrogante, e incompetente,
enemigo de la inmigración.
“No,
Nelly, los venezolanos no se portaron mal; se equivocaron, cuando, a falta de
mejores opciones, eligieron a estos mediocres gobernantes que los estafaron en lo
más hondo de su humanidad, vendiendo la patria a los más oscuros, y fracasados
modelos de convivencia, para salvar los culos de unos ineptos vergonzantes, e incompetentes.
No se portaron mal; se equivocaron -como tantos otros ciudadanos -porque todos
estamos expuestos al error, confiando en nuestros propios hermanos. A ellos
debería darles vergüenza; pero la dignidad y la vergüenza son productos
escasos, en esta actual convivencia.
Es
cierto que nada hubiera evitado la catástrofe natural del terremoto; pero
también es cierto que, con una adecuada previsión y servicios sociales
eficientes, con una elemental seriedad en el manejo de sus recursos económicos
(¡ninguna riqueza natural le ha faltado a Venezuela!) y fomentando el trabajo, la creatividad, y la
productividad de los venezolanos todos, otra sería la realidad de esta
Venezuela que logró levantarse, resilientemente, de tantas catástrofes
naturales, pero que no estaba preparada para la catástrofe ética, moral, e
intelectual, de estas últimas décadas. Han sido demasiado pesadas, como para
soportar esta nueva embestida.
"El país necesita de
ustedes". Venezolanos indignados fuerzan a militares a tomar pico y
pala” -titula un artículo de prensa. Una protesta de pobladores
obligó ayer domingo a un grupo de militares, a tomar picos y palas y participar
en el levantamiento de escombros de un edificio derrumbado, cuatro días
después de los terremotos en Venezuela que han causado casi
1.500 muertos. (Hoy se anuncia que se está llegando a los 2.000).
“El país necesita de ustedes.
Baja tu arma, baja los plomos”, le grita indignado un hombre a un militar en la
zona de Tanaguarena, en el estado La Guaira, la zona cero del
desastre. Y es que en el colmo de ser maleducado, irreverente, y hasta censurado;
yo les diría a esos pobres soldados, que ni siquiera son soldados, sino
contratados por tres lochas para proteger de la ira de sus compatriotas, a los
verdaderos destructores del Estado; “metete en el culo ese fusil que te han regalado,
por comprar tu vergüenza, enfrentando a tu pueblo, y ponte a escarbar con tus
manos el escombro para salvar a tantos venezolanos, vivos o muertos, niños,
mujeres, ancianos, y los más perjudicados”.
Porque cada muerto que aparezca, será una bofetada, y un
estigma histórico permanente, para quienes, frente a esta destrucción natural, han
colaborado con la destrucción moral de su gente. Yo no creo que todos los venezolanos se hayan
portado mal, querida Nelly; los conozco
lo suficiente, a unos y otros, de diferentes ideas e ideologías, como para
saber que, una vez más, los que más mal se han portado, han sido los
mercenarios de las circunstancias, los aprovechadores de las desgracias de su
pueblo, y los herederos de esas nefastas catástrofes sociales, que han
permanecido indiferentes.
Quizá para la próxima revolución, luego del “Socialismo
Siglo XXI”, deberíamos cambiar los símbolos y volver al socialismo del Siglo
IXX”. (Que no existe, porque la combinación IXX no existe como número romano
válido).
¡Hoy lloro por ti, Venezuela, porque tú nos aceptaste a
tantos, sin preguntar cuál era nuestro llanto!
Nota: Venezuela ha recibido a más de 1.600
rescatistas internacionales para atender a las víctimas de los terremotos de
magnitud 7,2 y 7,5 del miércoles, informó este sábado el vicecanciller
venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco. "En
las últimas horas Venezuela ha recibido 17 vuelos con más de 1.600 integrantes
de equipos de rescate y en las próximas 24 horas se espera la llegada de 25
vuelos adicionales. Agradecemos el respaldo y solidaridad de la comunidad
internacional", indicó Blanco en su cuenta de X. ¡Y sin duda, serán muchos
más!


