El gigante con pies de barro.
Los tres grandes amortiguadores sobre los que descansaba, cómodamente, el perverso gigante de la economía, y la guerra, y la supuesta seguridad mundial, Estados Unidos, se están deteriorando. Según un informe de Eastspring Investments, Estados Unidos podría quedarse sin margen para seguir liberando crudo de su Reserva Estratégica, ya muy menguada, justo cuando China da señales de que tampoco podrá seguir actuando como el gran amortiguador silencioso del mercado mundial. Para los analistas, sería el fin de los dos principales mecanismos que han evitado una nueva crisis energética estadounidense pese a la escalada del conflicto entre Washington y Teherán. Hasta ahora, la reducción de la oferta provocada por las interrupciones en el estrecho de Ormuz había podido compensarse gracias a dos factores extraordinarios: las liberaciones de petróleo de la Reserva Estratégica de Estados Unidos, y el desplome de las importaciones chinas de crudo, que redujo significativamente la presión sobre la demanda mundial. Sin embargo, ambos mecanismos empiezan a agotarse.
Primer
amortiguador frustrado.
La principal preocupación de Eastspring, es que el actual programa de
liberación de petróleo de la Reserva Estratégica estadounidense podría agotarse
ya en octubre, o incluso antes. Según los últimos datos del Departamento de
Energía, las reservas habían descendido hasta 316,5 millones de
barriles a 10 de julio, cerca de 99 millones menos que a finales de febrero y
su nivel más bajo en más de cuatro décadas. Según los
expertos, si ese colchón desaparece mientras continúan las tensiones
geopolíticas, el margen de actuación de Washington para contener nuevas subidas
del petróleo se reduciría considerablemente.
Segundo
amortiguador frustrado. Durante
los últimos meses, China ha reducido sus importaciones de petróleo hasta
mínimos de una década, una estrategia que ha liberado millones de barriles para
el resto del mundo y ha contribuido a contener los precios internacionales del
crudo. Pero Eastspring advierte de que esa situación difícilmente podrá
prolongarse indefinidamente. Al mismo tiempo la Agencia Internacional de la
Energía apuntan a un descenso de las existencias de crudo, lo que aumenta
las dudas sobre la capacidad de China para seguir reduciendo sus compras.
Tercer
amortiguador frustrado: la escasez de armamento. CNN -26 de julio de 2026 - Tanto
el vicepresidente de EE.UU., J. D. Vance, como el jefe del Estado Mayor
Conjunto, el general Dan Caine, expresaron su preocupación por las reservas
de municiones, mientras EE.UU. pausa ataques en Irán, y el presidente
Donald Trump sopesaba esa posibilidad durante una reunión en la Casa Blanca.
Las operaciones están “en pausa”, dijo una fuente del Departamento de
Defensa a CNN el sábado.
El
viernes, Caine expresó específicamente su preocupación por el stock de
municiones de EE.UU. y otras posibles implicaciones negativas, según las
fuentes. Una de las fuentes dijo que Caine les dijo a Trump y a las Fuerzas
Armadas de EE.UU. que podían llevar a cabo las opciones disponibles y tener
éxito, pero luego advirtió sobre las posibles implicaciones. La preocupación
por el stock fue una de las muchas que se le plantearon a
Trump durante la reunión, dijeron ambas fuentes.
Según
informes recientes del The New York Times, y advertencias de jefes militares sobre el impacto de los
conflictos actuales, existe el riesgo de
que Estados Unidos agote ciertos arsenales avanzados. El problema principal no
es la falta total de armas, sino la reducción de reservas sofisticadas. Esta
situación crea una vulnerabilidad estratégica ante un posible conflicto en el
Pacífico debido al uso excesivo de interceptores costosos y la baja capacidad
de producción. El agotamiento crítico
del arsenal estadounidense se atribuye a la guerra sostenida contra Irán, el
apoyo a Ucrania, un alto consumo de armamento y la incapacidad de la base
industrial para reponer material rápidamente, según The New York Post. Esta
situación crea una vulnerabilidad estratégica ante un posible conflicto en el
Pacífico debido al uso excesivo de interceptores costosos y la baja capacidad
de producción.
Podríamos
agregar uno más: ”El descredito y desprestigio que todo esto ha llevado a
los ayer socios estratégicos, y la opinión mundial, sobre el papel de Estado
Unidos como primera potencia global”. Sin duda, al ayer gigante
indestructible y todopoderoso se les están derritiendo sus pies de barro.
Donald Trump,
¡estás despedido!







