La Tercera Opinion

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Sunday, March 23, 2025

 A la caza del gato y el ratón.

¿Trump es más inteligente que Putín?


El 14/03/2025 -AFP, EFE -nos informan que la pieza que faltaba para negociar el alto al fuego en Ucrania, se movió ayer jueves, aunque solo un poco. El presidente ruso, Vladimir Putin, se mostró favorable a una tregua de 30 días con Ucrania pero con “matices” y dijo estar dispuesto a abordar la cuestión directamente con Donald Trump. El presidente estadounidense ha propuso un alto el fuego en Ucrania de 30 días, una idea aceptada por su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski el miércoles, que ayer puso en duda que Putin realmente quiera la paz.  Y así van, para adelante y para atrás, mes a mes y año tras año, una vez más, logrando protagonismo mediático mundial, estos dos supuestos líderes que dominan gran parte de la humanidad.

¿Y es que acaso Donald Trump pretende reemplazar las estrategias del gran mediador/negociador Henry Kissinger, con el alcahuete cubano-americano Marco Rubio? ¿Y acaso alguien pudo imaginarse que militarmente, Ucrania podría vencer a Rusia?  Lo cierto es que, pacientemente, como es recomendables en estos casos, Putín está haciendo, e imponiendo, su juego. Como en un partido de fútbol, Putín, lo deja hacer; para luego saber con qué y cómo responder. Lo conoce suficientemente bien. Es el eterno juego del gato y el ratón.   Putin lo escucha (o por lo menos lo oye, que no es lo mismo) se saca fotos con él para ayudarlo a mantener su show, y alimentarle su ego. A él también le sirve, para estar en el candelero mundial. Y porque en definitiva no perderá nada, y ganará algo.

¿Quién fue Henry Kissinger? Henry Alfred Kissinger, ​ fue un internacionalista, diplomático, académico, estadista, de origen judeoalemán, que tuvo una enorme influencia internacional, con una política exterior firme -pero a su vez, negociadora - siendo defensor de la “política de distensión”, o détente, tanto con la Unión Soviética, como en especial con China, y siendo artífice de las relaciones entre este país y Estados Unidos, en 1972. Debió hacerse cargo de poner fin a la vergonzosa guerra de Vietnam (una vergüenza para los Estados Unidos) y gestionar la crisis de la guerra de Yom Kippur, al colocar como último recurso la intervención militar, lo cual lo llevó a obtener el Premio Nobel de la Paz, en 1973. ¡Cuánta falta le haría a Trump, Henry Kissinger!

Quien es Marco Rubio.

Marco Rubio, el actual Secretario de Estado de los Estados Unidos, nombrado por Trump, nació en Miami, Florida, como segundo hijo de los inmigrantes cubanos Mario Rubio y Oria García, quienes emigraron de Cuba a los Estados Unidos en 1956.​ Y Marco, a su vez,  se casó en 1998 con Jeanette Dousdebes, nacida en la Florida de padres colombianos que habían emigrado, siendo cajera de un banco y animadora de los Miami Dolphins. Rubio tiene cuatro hijos de (¡esa mezcla diabólica de cubanos y colombianos!) y viven en la Florida. ¡Caramba; esto es inmigración descarada y declarada! Y ahora que Trump quiere quitarles la nacionalidad a los hijos de inmigrantes nacidos en Estados Unidos, ¿qué será de Marco Rubio, y su demonizada familia?

Es un senador que, además de ser el candidato favorito del Tea Party (lo más recalcitrante de la extrema derecha  estadounidense) más dinero ha recibido de la Asociación Nacional del Rifle, que le ha donado 3.303.355 de dólares, y por lo cual, en febrero de 2018,  luego del tiroteo en la Escuela Secundaria Stoneman Douglas en un evento del ayuntamiento celebrado por CNN, cuando fue interrogado por un sobreviviente sobre los millones que había recibido en donaciones de la Asociación Nacional del Rifle, respondió: “Siempre aceptaré la ayuda de cualquiera que esté de acuerdo con mi agenda”. ¡Todo dicho!

¿Quién es Donald Trump ? Trump es un showman brillante, y un político incompetente. Le gusta fotografiarse (además de con Putin) con el norcoreano Kim Jong-Un, el “hombre cohete”, según él; con Xi Jinping, el presidente del otro país enemigo de su país, y con quien sea, para demostrarle al mundo que él es la estrella del protagonismo mundial.  Y ahora ha logrado tener su propio “hombre cohete”, con la incorporación de Elon Musk, el genio empresarial que está en todas, mientras que a sus varias empresas les está yendo muy mal.

Según datos biográficos, Donald Jhon Trump MacLeod, es hijo de Friedrick (Fred) Trump (constructor, de raíces alemanas) y Mary Anne MacLeod (ama de casa de procedencia escocesa).  ¡Vaya! ¡Otros inmigrantes! Una investigación del periódico The New York Times concluyó que Trump recibió del patrimonio de su padre cerca de US$400 millones a lo largo de su vida, y también, que encontró suficientes evidencias como para concluir que Fred había evadido una enorme cantidad de dinero —varios millones de dólares— teniendo que comparecer ante el Senado en 1954. ¿La corrupción será hereditaria?

Y claro, a partir de ese dinero recibido, Donald comenzó a levantar un imperio empresarial; Casinos, Hoteles, Edificios, empresas de Entretenimiento, y hasta una Universidad.  Pero, según nos relata Cecilia Barría –(BBC News Mundo -6 noviembre 2024) con el paso del tiempo, seis de las empresas de Donald Trump fueron declaradas en bancarrota porque no estaban en condiciones de pagar sus deudas: Casino Trump Taj Mahal en Atlantic City, Nueva Jersey, 1991. Casino Trump Castle en Atlantic City, 1992. Trump Plaza y Casino en Atlantic City, 1992. Plaza Hotel Nueva York, 1992. Trump Hotels y Casinos Resorts, con propiedades en Atlantic City e Indiana, 2004. Trump Entertainment Resorts, la empresa sucesora de Trump Hotels and Casinos Resorts, 2009. También el cierre de su equipo de fútbol New Jersey Generals y una ahora extinta Trump University.

En 1992, Donald, llegó a un acuerdo con los bancos acreedores para reestructurar sus deudas. Tuvo que vender su yate, su jet, su participación en el Grand Hyatt y en su aerolínea, Trump Shuttle. Más tarde, volvió a enfrentar problemas financieros y evitó la bancarrota alcanzando un acuerdo con los bancos para reestructurar sus deudas.  Es el primer exmandatario y presidente convicto en la historia del país, luego de que en mayo de 2024 fuese declarado culpable de los 34 delitos que se le imputaron por falsificar documentos, y en otros casos, ha tenido que pagar millonarias multas, por ejemplo, tras ser acusado de mentir sobre su patrimonio para parecer más solvente de lo que era. ¡Vaya! ¿Herencia paterna? Y tuvo que indemnizar a estudiantes de su extinta Universidad Trump en 2018 que lo acusaban de haber sido engañados.

Recordemos que durante 2024, además, un juez de Nueva York los condenó -a él y a sus hijos, a pagar U$S 355 millones de dólares, en un caso por fraude, por sobrevaluar indecentemente dos de sus propiedades para recibir más créditos de los bancos. ¡Parecería que la herencia maldita se perpetúa! Aún, así, en 2024 fue reelecto presidente, reeditando lo que ya consiguió en 2016, cuando entró en la Casa Blanca, superando en los estados clave a otra mujer, Hillary Clinton (¡quien obtuvo, personalmente, más de 3 millones de votos más que él!) Esto es difícil de entender, ¿verdad?

Como también es difícil de entender que el presidente más corrupto de los Estados Unidos, ahora pretende ahorrarle dineros al Estado, más allá de los que él le ha robado, jodiendo a los menos beneficiados, a través del alcahuete multimillonario, Elon Musk, quien lo está utilizando para lograr resultados personales.

Vladímir Vladímirovich Putin. Putin, nos guste o no, es un hombre inteligente. Es abogado, político, y exagente de inteligencia ruso, líder de facto del partido político Rusia Unida. Actualmente, es el presidente de la Federación de Rusia; tras la renuncia de Boris Yeltsin (1999). Y Rusia es la otra cara, y defensa, contra los intereses de los abusos de occidente. Entre su país, y los EE.UU., se juega la suerte de gran parte de la humanidad, y su gente. Y los dos son tan invasores, asesinos, y depredadores, como de lo que se acusan mutuamente. Pero en 2005, Putin pone en marcha los “Proyectos de Prioridad Nacional”, para impulsar la salud, educación, vivienda y agricultura. Entre otras medidas, subió los salarios en educación y salud.

Todo lo contrario, a lo que está proponiendo Trump, hoy, para el pueblo norteamericano. En febrero de 2022, Putin ordenó invadir Ucrania (ya antes había invadido Crimea) a través de la denominada “operación especial en Ucrania”, lo que provocó la condena y el aislamiento de parte de la comunidad internacional. Félix Badia, en su sitio HISTORIA Y VIDA (LA VANGUARDIA) nos aclara que “al margen de la ideología de quien gobierne en el Kremlin, su política exterior es muy similar. La estrategia expansionista de Putin es muy parecida a la de Stalin, tiene los mismos objetivos y obedece a iguales motivos. Incluso los argumentos públicos son idénticos: la seguridad nacional y la grandeza histórica. En el fondo, el zarismo nunca ha terminado de desaparecer”. ¿Y acaso es muy distinta a la de EE.UU.?

El 17 de marzo de 2023, la Corte Penal Internacional emitió una orden de detención contra Putin, bajo la acusación de crímenes de guerra, durante el conflicto con Ucrania. Pero en noviembre del 2024, también ordenó el arresto del primer ministro de Israel, el genocida Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes de guerra y de lesa humanidad.  Así como contra el comandante terrorista de Hamas Mohammed Mohammed Deif (presuntamente muerto), por cargos que incluirían crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos durante la conflagración entre Israel y Hamas iniciada el 7 de octubre de 2023.

Y entonces me pregunto ¿en qué manos está nuestra humanidad? ¿Invasores, genocidas, terroristas, torturadores, asesinos, depredadores, es necesario algo más para destruirnos entre nosotros mismos como sociedad? Algunos me dirán que la humanidad siempre ha sido y seguirá, siendo así. Estos señores, supuestamente líderes, a quienes les interesa únicamente su protagonismo personal, y quienes deberían protegernos -tanto frente a nuestros excesos como también ante nuestras debilidades - nos utilizan para jugar con nosotros a la caza del gato y el ratón.

Ellos ponen el queso, y también la trampa. Los ratones los ponemos nosotros.

Wednesday, March 19, 2025

 ¡Disparen contra Alciaturi..!                                                                          Tengan ética, señoras, y señores..


Yo reconocí, en varias oportunidades, aun cuando no lo voté, que el gobierno saliente de Luis Lacalle Pou, hizo bien sus deberes.  
Las razones son varias, teniendo en cuenta que tuvo que topar de entrada con una pandemia universal, y una sequía fenomenal. Aunque creo que, por supuesto, hubo cosas criticables. No las voy a analizar ahora, porque creo que cualquier ciudadano más o menos ilustrado, e informado, puede dar cuenta de ellas. De las unas y las otras. Y es que nunca fui, ni soy, ni seré, un negado alcahuete, cómplice, o defensor, de partidos políticos, causas y personajes, cuando la justicia está en juego.

En este sentido, celebro y aplaudo las declaraciones de la fiscal Stella Alciaturi, que investiga el caso que involucra al exintendente Guillermo Besozzi y otros funcionarios de la Intendencia de Soriano, cuando, dando detalles de la situación, se defendió de los que "le han faltado el respeto a la institución" (en referencia a la Fiscalía General de la Nación) criticada en las últimas horas por diversos dirigentes del Partido Nacional. Esto no es nada nuevo en la política uruguaya.

Alciaturi habló de políticos que “pierden conciencia”, destacando que, en este caso, hubo funcionarios que denunciaron "cosas que antes no se animaban". Y afirmó -y esto es lo más grave -que está enfrentando "la capacidad de dañar" que tienen los "grupos de poder".

Quizá, personalmente, el exintendente Besozzi sea una buena persona; no soy yo quien para dudarlo y menos para juzgarlo. Quizá sea un excelente padre de familia y un buen vecino. Ni siquiera lo conozco como para tomarme esas atribuciones. Pero sin duda, creo que confundió sus derechos con sus obligaciones. Y en esto, y no sólo por este caso, estoy completamente de acuerdo con las expresiones de la Fiscal Stella Alciaturi, cuando afirma cosas como que “El escándalo lo está haciendo él, no la fiscalía”.

Y además, fue muy clara y directa al hablar de la participación de los funcionarios nucleados en lo que sería la oposición: ADEOM. “Nosotros entendimos que la gravedad de los hechos ameritaba una intervención, fue ahí que se empezaron a evaluar otros aspectos y ahí fueron imputados los dirigentes de Adeom”, explicó. “Parece ser que todos creen que hay imputados que merecen un trato privilegiado. Yo me pregunto por qué”, dijo Stella Alciaturi. Y se refirió a otro caso "Me pasó en el caso del exintendente Bascou", dijo en referencia a Agustín Bascou, también exintendente de Soriano y también del Partido Nacional, y procesado. ¡Caramba! ¡Qué departamento tan singular!

A su vez, Alciaturi se refirió a los dichos de Besozzi, en conferencia de prensa, cuando aseguró: “No toqué nada para mí”. Y bueno; es que hay varias formas de tocar algo para mí. El hacer favores clientelares, para ganar la preferencia de los ciudadanos hacia mí persona, o partido, utilizando bienes, servicios, o dinero, de los contribuyentes, es una de ellas. Es un toque sutil, pero demasiado añejado, de la política uruguaya.  "Él decía 'yo no me quedé con nada' -explicaba Alciaturi – “En algunos casos se naturaliza de tal forma que los políticos pierden la conciencia de hasta dónde se puede ser generoso con los dineros de los contribuyentes y dónde hay que poner un cierto límite". Y claro; los heridos reaccionaron: ¡disparen contra Alciaturi!

El senador Andrés Ojeda, la nueva estrella del partido colorado, (abogado él) objetó la parcialidad de Alciaturi en el caso Besozzi. “Espero que tenga todas las garantías; no está bueno que una fiscal tenga decenas de posteos contra un partido político y después juzgue a una personalidad de primera línea”. La objetividad a la hora de llevar adelante una investigación es algo que el sistema siempre ha cuidado”, y otro montón de gansadas indignas de quien supuestamente es un defensor de la justicia.

La senadora nacionalista, Graciela Bianchi, conocida ampliamente por sus declaraciones destempladas, afirmó que la Fiscalía le está “pegando de forma reiterada al partido “sin ningún tipo de seguridades jurídicas”. “El objetivo es llegar a Luis”. Nosotros cuestionamos las formas y la actuación de la fiscal, que sigue haciendo las cosas mal”, dijo en una entrevista.

Mientras que el senador, también del Partido Nacional, Sebastián Da Silva, se despachó con una de Cantinflas:  "Si Guillermo Besozzi hoy está con una tobillera, yo debería estar con dos", poniendo como ejemplo su impoluto proceder:  "Durante la sequía, que fue muy grave, no dejé una escuela rural sin pedirle por favor que abriera las porteras para que el ganado que se moría de sed pudiera tomar agua en los bebederos. Y eso no está dentro de las funciones de un senador, no es lo que se espera que gestione Primaria", explicó. ¡Vaya generosidad! ¡Merece un aplauso!

¡Que lo parió! ¡Qué habilidad desarrollan los políticos para mezclar, y arreglar, y acondicionar, los hechos y situaciones, a su conveniencia! Y es que me repugnan las mediocridades, ¡Si van hacer cagadas partidarias, populistas y clientelares, por lo menos sean un poco más inteligentes, carajo, y no tan descarados y adivinados!

¡Qué lástima! Yo llegué a pensar que, durante el para mi – bastante exitoso - gobierno de Luis Lacalle Pou, el Partido Nacional habría reaccionado, y abandonado, ciertas prácticas tan primarias como repetidas. Porque durante este último gobierno nacional, algo aprendieron; pero a nivel partidario, parece que retrocedieron.

Señores; la justicia es la justicia; y la culpa no es del chancho, sino del que le rasca el lomo. ¡Tengan ética, por favor!

Amen.

 

Tuesday, March 11, 2025

¿Los argentinos son menos inteligentes que los uruguayos?


No; no me lo creo. Pero es bueno preguntarse cosas como ésta, cuando Uruguay ha tenido un relevante crecimiento económico con inclusión social, en las últimas décadas, mientras que nuestros hermanos argentinos se han desbarrancado, han tocado fondo, y han presentado los peores índices macro y microeconómicos de la región.  Y todos sabemos, sin embargo, que Argentina es un país tremendamente más rico que Uruguay.

Argentina tiene petróleo, tiene enormes reservas de gas, tiene litio, tierras que le permiten formidables producciones agrícolas de exportación (ha sido considerada como “el granero del  mundo”) y criar millones de cabezas de ganado que les proporciona una excelente carne de exportación, para alimentar a buena parte del mundo. Tiene, además, en su haber, tres premios Nobel, que hacen una distinción. ¿Y entonces qué? ¡A los argentinos nos les hace falta nada para progresar y ser una de las naciones más relevantes el mundo! Lo tienen todo, pero, si, evidentemente algo les falta. ¿Dónde están las fallas o las faltas, que lo han hecho un país inviable e invivible para sus mismos compatriotas, a lo largo de tantos años?

A mayores riquezas naturales, tangibles y comprobables, les faltan valores intangibles pero también comprobables, que los hagan creíbles y confiables. Les falta confianza entre ellos mismos, y credibilidad frente al resto del mundo.  Por ejemplo; uno de sus últimos genios constructivos, y que convirtió a su empresa de servicios, en la empresa más valiosa de Latinoamérica, se vino a vivir al Uruguay. Alguien dijo, creo que fue Macri, refiriéndose al autodestierro de Marcos Galperín, el CEO de Mercado Libre, “perdimos a nuestro Steve Jobs de la Argentina”. Y lo malo para cualquier país, es que la gente que se va, no son lo políticos fracasados, sino los emprendedores que hacen posible la existencia del Estado.

Hoy, muchos argentinos se preguntan ¿Y si Steve Jobs hubiese abierto su empresa en Argentina? Interrogante que dio lugar a un interesante artículo en infobae, de Antonella Marty, y con este título, en el cual la periodista reflexiona sobre que, “teniendo talentos incluso de la misma talla, nos sobra algo que nos tiene anclados: regulaciones, gobierno grande, sindicatos mafiosos y políticos que si ven a un emprendedor teniendo éxito lo castigan con impuestos, burocracias y leyes que frenan el progreso”.  Poco podría haber logrado un Steve Jobs, por ejemplo, en países como Argentina o Venezuela (…) La pregunta es la siguiente, finaliza Antonella: ¿cuánto talento, empleo y éxito nos estaremos perdiendo?”  Y bueno, sin duda que Galperín es uno de ellos.

Y entonces, llegó Milei.

Y si; es entendible que una gran mayoría de argentinos votaran a Milei. A mi me recuerda cuando, estando viviendo en Venezuela, en plena crisis socioeconómica de los años ‘90, los venezolanos votaron a Chávez.  Otro país al cual, en materia de recursos naturales, no le faltaba, ni le falta nada. Pero en gobernanza política, le faltaba y le falta todo. Y los venezolanos decidieron un salto al vació, cansados de tanto hastío. ¿Quién conocía a Chávez, y que garantías ofrecía, más allá de una nueva revuelta (no confundir con revolución) utilizando los mismos argumentos nacionalistas, reivindicadores y prometedores, que siempre utilizó la política? Fue hábil, muy hábil, sin duda, en la forma de aprovecharlos. ¡Y así le va hoy, a Venezuela!

Y es que cuando la gente ha llegado al máximo de su capacidad de paciencia y resiliencia, frente a personajes que volverán a repetirles una historia harto conocida de fracasos y decepciones, es capaz de tirarse a un abismo, con tal de rescatar su necesidad de creer y soñar, con algo distinto. Si; la gente necesita creer, y necesita soñar. Aunque se equivoque; siempre que la equivocación, sea su decisión.

Y esto es lo que ha pasado, últimamente, en Argentina. Estaban hartos de todo y de todos. Inclusive de aquellos personajes que, por mucho tiempo, representaban una idea/nación tan arraigada, que era parte de su identidad; el peronismo. Y bueno, tuvieron que entender la decepción de que Perón hubo uno sólo, por más que peronistas hubieran muchos. Y muchos de ellos, peronistas por conveniencia, más que por conciencia. Hubo un momento en la política argentina, que si no eras peronista, no eres nada. Hoy, si eres peronista, no eres nada. Porque el problema, desde hace tiempo ya, no es Perón; es de los argentinos que jodieron todo, hasta el recuerdo de Perón. Y entonces se engolosinaron pensando que, tirándole unos pastelitos cada tanto, a los seguidores de Perón, ellos podrían llenarse de guita los bolsillos del pantalón.

Y entonces, se dedicaron a la orgía; parte es tuya, y parte es mía. Convertibilidad, default, inflación, corrupción, todo era válido para seguir exprimiendo a la nación. Lamentable, todos, con algunos picos de excepción, hipotecaron el país hasta el calzón. Cambiaron cinco presidentes en once días. Y vino la era, de Cristina la pistolera; “quiero lo mío, y también lo de afuera”. ¡Claro!; los pastelitos gustaron a aquellos que pensaron en la facilidad de la multiplicación de los panes y los peces, que tan milagrosamente hizo Jesús, en la montaña! Y que cuando los repartió a todos lo que quisieran pescado, les dijo «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda».   

Y cuando todos estaban hartos, llegó el Mesías Milei, y les advirtió: “soy libertario, y que nadie espere de mi un milagro. A joderse todos, porque hay que salvar al erario”. Y hasta ahí iba bien. Y lo que empezó a hacer el Toto Caputo también. ¡Pero Javier abre la boca, y el saneamiento se desboca! Insulta a los contrarios, y a los que no son libertarios; se besa con Trump y Netanyhau, y lo peor del vecindario. Ataca a las mujeres y a aquellos del medio pelo, diciendo que sin machos no hay caramelos. Que son los mismos derechos, para quienes tienen pelos en la entrepierna, que en el pecho.

No se que le pasa con las mujeres; le inventan idilios con las más hermosas, pero no se le conoce una actuación decorosa.  Odia a la Cristina y ama a la Kristalina. Las mujeres son su encierro y por eso, prefiere vivir con sus perros. Un perro muerto lo asesora y lo aconseja; y no cree en diferencias entre los viejos y viejas. No se; les juro que yo quiero y necesito, al igual que la mayoría del pueblo argentino, creer en Javier Milei. Pero me cuesta. Al igual que los norteamericanos necesitan creer en Trump. Aquel por ser corrupto, y este por ser inconducto.

Lo cierto es que, mientras Javier Milei afirma que “el Estado es una organización criminal…peor que la mafia”, al exitoso empresario Marcos Galperín, desde Uruguay, esto no le preocupa. Ha desarrollado sus actividades, a afincado a su familia, y se han integrado al país, sin ningún inconveniente, ni exigencias especiales. Simplemente porque en Uruguay, a los genios, cuando aparecen, los invitamos a quedarse, para seguir desarrollando nuestros deseos.

Y porque la culpa no es del Estado; ¡sino de los gobernantes inescrupulosos, corruptos, e ineptos, que aprovechan las prebendas que les concede el Estado, en nombre del bienestar de la nación, para consumar sus más mezquinos actos de enriquecimiento y corrupción! ¿Qué es esa estupidez de que se puede mantener la estabilidad de una nación, sin una autoridad, elegida libremente, que haga prevalecer los derechos de la mayoría?

Y además, mientras el admirado Trump insiste en castigar a México con nuevos aranceles, el gigante de comercio electrónico Mercado Libre anunció la mañana de este viernes (07.03.25) una inversión de US$ 3.400 millones en México en 2025. La inversión es 38% más que el año anterior, para fortalecer su ecosistema tecnológico y financiero, así como para generar 10.000 nuevos empleos en el país azteca, su segunda mayor operación en América Latina, donde está presente en 18 países. Mercado Libre habrá invertido en los últimos cinco un total de US$ 35.000 millones en México, dijo su vicepresidente senior de Marketplace Hispanos, David Geisen.

 (América Economía, 07.03.25)

PD: ¿Y mientras tanto, que pasa hoy en Argentina, con esta aventura que comenzó hace 25 años en un garaje del barrio de Saavedra, en la ciudad de Buenos Aires? 

 Lección de Democracia para el mundo.


¡Que lindo, que reconfortante, que orgullo, ver, este 1º. de marzo del 2025, en este mi pequeño pero enorme país, una lección de democracia al mundo entero! Bueno; por algo los que analizan frecuentemente el desempeño democrático de los países del mundo, como el reconocido medio británico The Economist, sigue insistiendo, una vez más, que Uruguay es uno de los pocos países (apenas 15) con “democracia plena”, en el mundo. Y el primero, dentro de nuestra región. ¡Hoy me quedaron las manos calientes de tanto aplaudir! Así como ayer, hace 34 años atrás, me quedaron los ojos llorosos, por tenerme que ir. ¡Carajo; y es que ante tanta emoción, hoy, hasta tuve que recular para que no se me espiantara un lagrimón!
Son emociones muy fuertes, cuando uno ha vivido experiencias muy fuertes, y son experiencias intransferibles, para quien ha dejado en ellas, parte de su vida. Y es la enorme satisfacción de volver a casa, cuando la familia logró poner en orden la casa, y porque irse no es cobardía, cuando solo cada quien sabe hasta donde puede estirar su agonía. Todo ese ese dolor de la ida y la frustración, nos acompañarán de por vida.
Nos acompañaron 185 representantes extranjeros de 65 países, incluidos 14 jefes de Estado, 21 organismos internacionales y regionales, además de empresarios “de primer nivel”, y cientos de fotógrafos y corresponsales extranjeros. Incluso mandatarios que nunca, antes, habían venido. “No me importa el tamaño de país. Me importa el carácter del presidente”, expresó Lula Da Sila, nuestro hermano presidente brasileño. Y me recordó la famosa frase de Den Xiaoping, explicando su pensamiento económico para el futuro de China: “No me importa el color del gato, sino que cace ratones”.
“Se lo notaba impaciente -relata el diario El País, refriéndose a nuestro recién electo presidente Yamandú Orsi, en momento previos a su asunción. “.. definió en cuatro palabras lo que estaba sintiendo en ese preciso momento. “Emoción, compromiso, orgullo y gratitud...”, (..) y se frenó, casi pidiendo disculpas, porque no tenía más sustantivos que compartir”, Y me gustó la nota. Y me gustó la síntesis. Y me gustaron los conceptos. “Emoción, orgullo, compromiso, y gratitud”. ¿Qué más?
A 40 años del regreso de la democracia, dejamos atrás, espero, los pases de factura que nos quisieron torcer el pensamiento, olvidándonos que, nos guste o no, uruguayos somos todos, y nadie es propietario del talento. El nuevo presidente consagró en su 1° de marzo la consolidación de la democracia y se pronunció contra los “muros ideológicos”.
Lección de democracia para un mundo que no encuentra su sustento, y no aprende de sus fracasos, repitiendo los intentos.
Lección de democracia para un mundo que, pese a los adelantos de la ciencia, prefiere seguir cultivando los gérmenes de la violencia.
Lección de democracia para los intolerantes, los soberbios, los intransigentes; que en su afán de reivindicar horrores contra su gente, repiten las masacres y genocidios contra los inocentes.
¡Lección de democracia de un país pequeño -que se ha vuelto grande -para un mundo grande, que se ha vuelto pequeño!

Ese, es mi Uruguay. Sin alardear del Make Uruguay Great Again. ¡Porque tenemos unos huevos, y unos ovarios, del carajo!