Tuesday, May 29, 2007

NI TAN RICOS, NI TAN POBRES..


Frente al empuje de un nuevo proyecto de reforma tributaria que golpeará aún más los adoloridos bolsillos uruguayos, los ciudadanos del paisito se quejan más que bandoneón tocando tango, y elevan plegarias a San Cono en busca de auxilio celestial.

Pero frente al creciente presupuesto estatal, con sus innegables beneficios sociales que -solo el que los tiene no los aprecia –el Presidente Tabaré Váquez les recuerda que la carga es mucha para un solo burro y que hay que distribuirla en muchos lomos. Los que conocen algo de ese Uruguay que asombra al mundo por su modelo de educación gratuita y en donde no se deja morir a nadie por no tener plata para pagarse un hospital, no conocen quizá hasta donde llega el sacrificio de los uruguayos para hacer posible ese milagro de la solidaridad social.

Como en todas las cosas, hay por lo menos dos visiones encontradas para entender el drama impositivo de los uruguayos; los que desde adentro se quejan y mentan la madre del presidente, y los que –desde afuera –se quejan por no tener lo que otros tienen. Una muestra de esto último –no exenta de una dosis de ironía que pretende mostrar la otra cara del problema –lo constituye una supuesta “Carta de un norteamericano a un uruguayo” que anda circulando por la Internet. Me pareció oportuno publicarla en La Tercera Opinión, precisamente para eso, para que quienes no tengan suficientes elementos de valorización, puedan sacar su propia opinión. Dice así, la carta en cuestión:

"Amigo uruguayo:
¡Cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque! ¿Cómo podés llamarte pobre, cuando sos capaz de pagar por un litro de nafta más del doble de lo que pago yo?
Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad y/o de teléfono un 40% más caras de lo que me cuestan a mí, o cuando te compras un auto por U$S 20.000 que a mi, no me cuesta más de U$S 12.000. ¡NO TE ENTIENDO!
Pobres somos nosotros, los habitantes de la Florida, ya que el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra solo el 2.5% (hay otro 4% que es Federal, total 6.5%) de impuestos al consumidor final (IVA). Y no el 23% como a ustedes los ricos que viven en Uruguay.
Además, ¿no son ustedes los que tienen "Impuestos a la Riqueza"? Porque si ustedes no fueran ricos, ¿que sentido tendría tener un impuesto de ese nombre? Eh? ¿Pobre de que? ¡Llorones!

Un País que es capaz de cobrarle a su Industria y Comercio un Impuesto a las Ganancias POR ADELANTADO como en Uruguay, NECESARIAMENTE tiene que nadar en la abundancia porque asume que los negocios de la Nación y TODOS sus habitantes SIEMPRE tendrán ganancias y por supuesto, como su nombre lo indica: serán RICOS. ¡Los pobres somos nosotros! Que no "garpamos" un "sope" de impuestos si ganamos menos de U$S 3.000 (al mes y POR PERSONA).
Mira si seremos pobres aquí en USA, que las escuelas públicas te prestan los libros de estudio previendo que no tengas con qué comprarlos.
A veces me pongo verde de envidia pensando que cuando en Uruguay sacan un préstamo cualquiera, son capaces de pagar 22% anual como mínimo de intereses. ¡ESO ES SER RICO! No como aquí que apenas llegamos al 8% (generalmente 7.8%) porque NO estamos en condiciones de pagar más.
Supongo que como todo "pobre", tenés un auto y que estás pagando tu “patente”, unos U$S 400 anual. Si lo haces, vos gastás 7 (siete) si, 7 (siete) veces más en patente que lo que me toca pagar a mi por un auto de U$S 7.800 (Ford Taunus 1998). Del Seguro ni hablemos.
¡Saca la cuenta! ¿Quién es el rico, y quién el pobre? Por último, parece ser que más del 30% de la población activa en Uruguay NO LABURA! Aquí en cambio, sólo hay un 4% en la misma situación. ¿No te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que sólo los ricos sepueden dar?
¡¡¡Dejá de llorar!!!"

Argenta
mayo, 2007

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