Tuesday, January 23, 2007

Socialismo del Siglo XXI: ¿es posible? –II


Todo un cambio de Paradigmas.
Entrevista a Heinz Dieterich: Fuente: Rebelión . (2.01.07)
"En Venezuela se han creado condiciones para construir el Socialismo del Siglo XXI"
Profesor Dieterich, ¿Usted inventó el concepto “Socialismo del Siglo XXI”?
R. Sí. Lo elaboré a partir de 1996. Fue publicado junto con la teoría correspondiente en forma de libro, a partir del 2000 en México, Ecuador, Argentina, Centroamérica, Brasil, Venezuela y, fuera de América Latina, en España, Alemania, la República Popular de China, Rusia y Turquía. Desde el 2001 ha sido asimilado en todo el mundo. Presidentes como Hugo Chávez y Rafael Correa lo utilizan constantemente, al igual que movimientos obreros, campesinos, intelectuales y partidos políticos.
P. En síntesis: ¿en qué consiste este nuevo socialismo?
R. Dicho en una frase: En que las mayorías tengan el mayor grado de decisión históricamente posible en las instituciones económicas, políticas, culturales y militares, que rigen su vida.
P. ¿Hay condiciones para implementar el socialismo del siglo XXI en Venezuela?
R. Sí, ahora sí las hay. Menciono solo algunos. Dos tercios de la población votaron por el Presidente con pleno conocimiento de su bandera del Socialismo del Siglo XXI. Esto es un mandato sustancioso de los ciudadanos. El avance del sistema educativo, económico y de la conciencia del pueblo han sido notables. La integración latinoamericana y la destrucción de la Doctrina Monroe parecen ya imparables. Las Fuerzas Armadas ahora son confiables y tres sectores claves de la economía nacional están en manos del gobierno: el Estado, PDVSA-CVG, y más de cien mil cooperativas.
P. A su juicio, ¿ha habido algún país socialista en la época moderna?
R. Depende de los criterios que se usen para tal juicio. Como científico economista y sociólogo, prefiero los parámetros que utilizaron Marx y Engels: economía de valor y democracia participativa. Y bajo esos criterios no ha habido una sociedad socialista desde la Revolución Francesa, aunque sí, muchos heroicos y trágicos intentos de lograrla.
P. ¿Cuál sería el paso decisivo que tendría que dar el Presidente para llegar al Socialismo del Siglo XXI en Venezuela?
R. Son dos: 1. reemplazar gradualmente el principio regulador de la economía de mercado, el precio, por el principio regulador de la economía socialista, el valor, entendido este como los insumos de tiempo (time inputs ) necesarios para la generación de un producto;
2. avanzar la participación económica de ciudadanos y trabajadores en tres niveles: 1; en lo macroeconómico (p.e., el presupuesto nacional); 2; en lo mesoeconómico (municipio) y, 3; en lo microeconómico (empresa).

P. ¿La economía del socialismo del siglo XXI es, entonces, un trueque?
R. No, esto es tan erróneo como la afirmación de que nadie sabe como construir el socialismo del siglo XXI. El problema de la injusticia económica no reside en el dinero. No tiene que ver con que una economía sea monetarizada o si funciona con el intercambio en especie (por permuta). En la relación explotativa entre el esclavo y el amo, una vez amortizado el pago inicial, no interviene el dinero, y es una de las más brutales que conoce la historia.
Injusticia existe, cuando se intercambia un producto “A” por un producto “B”, y sus valores -el tiempo laboral necesario para producir cada uno de ellos -no son iguales; es decir, cuando no se cambian equivalentes. Si se monetariza ese intercambio de valores desiguales (esfuerzos laborales desiguales), es decir, si se expresa en forma monetaria o natural, es secundario.
P. ¿Cuál sería, entonces, el paso decisivo del Presidente?
R. No es la estatización generalizada de la propiedad privada, porque no resuelve el problema cibernético del mercado. No lo hizo en el pasado y no lo haría hoy. El socialismo hoy día es esencialmente un problema de complejidad informática. De ahí, que el paso trascendental consiste en establecer una contabilidad socialista (valor) al lado de la contabilidad capitalista (precio), en el Estado, en PDVSA-CVG, y en las cooperativas, a fin de construir un circuito económico productivo y de circulación paralelo al de la economía de mercado capitalista.
La economía de las entidades estatales y sociales puede desplazarse paso a paso hacia la economía de valor y ganándole terreno al circuito de reproducción capitalista, hasta desplazarlo en el futuro.
Generar este circuito paralelo de la economía de valor sería relativamente fácil, porque los valores existen en forma subyacente en la actual contabilidad capitalista. De tal manera, que con el desarrollo de un software respectivo sería muy fácil establecer este circuito económico socialista al lado del capitalista. Sin este paso a la economía de equivalencia, no hay posibilidad de tener una economía socialista.
(*Los subrayados son míos).

Algunas conclusiones para reflexionar.
Dudo de que quienes votaron por el Presidente tenían pleno conocimiento de esa “bandera” del Socialismo del Siglo XXI, puesto que ese conocimiento no lo tiene nadie todavía. Votaron por el Presidente por otras motivaciones, y la mayoría –según algunas encuestas -desconfía de ese sistema.
Los parámetros que utilizaron Marx y Engels: economía de valor y democracia participativa, nunca pudieron ser aplicados. Como lo reconoce Dieterich, bajo esos criterios no ha habido una sociedad socialista y las que hubieron –además de los muchos heroicos y trágicos intentos - fracasaron. Mal precedente para el nuevo Socialismo..
No creo ni que el mismo Dieterich sea capaz de llevar a cabo el reemplazo del principio regulador de la economía de mercado, el precio, por el principio regulador de la economía socialista. No creo tampoco que haya muchos ciudadanos “capacitados” para echarle mano a un presupuesto nacional. Creo que los Consejos Comunales, sin un Alcalde coordinador, terminarán en una anarquía; y si, creo, como muy positivo, el fomento de la participación ciudadana en la microempresa.
No es tan errónea la afirmación de que nadie sabe como construir el Socialismo del Siglo XXI, puesto que, hasta la fecha, nadie lo ha hecho realidad. Lo otro, lo dejo para los economistas y los contadores; pero les recuerdo que ni existe todavía el software para establecer el circuito económico socialista al lado del capitalista, y que –como lo reconoce el mismo Dieterich - sin este paso a la economía de equivalencia, no hay posibilidad de tener una economía socialista.
Saque usted sus conclusiones, y aporte La Tercera Opinión.
Argenta
enero, 2007
Próximo y último artículo: “Estado y Revolución en América Latina” y “Socialismo Siglo XXI: el fin de la Revolución cubana..”

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