Saturday, December 29, 2007

Los enemigos del Socialismo Siglo XXI..


2D: la derrota del referéndum en Venezuela.

Dentro de los análisis mas inteligentes que he tenido oportunidad de leer en los últimos tiempos sobre el por qué del fracaso de la reforma constitucional destinada a implantar un modelo socialista en Venezuela, me ha llamado la atención un artículo del Psicólogo y periodista argentino radicado en Venezuela, Marcelo Colussi, titulado: “Las tareas de la izquierda: Una nueva comunicación para una nueva cultura”, publicado en ARGENPRESS.info http://www.argenpress.info/nota.asp?num=050318&Parte=0 con fecha 17 de diciembre de 2007, y también en otros medios digitales. Dejo constancia de que –aún sin compartir sus ideas izquierdistas –soy asiduo lector de los artículos de Colussi, por su forma reflexiva, inteligente y analítica, de plantear sus puntos de vista.

Colussi cuestiona y se cuestiona en dicho artículo las prácticas y estrategias del socialismo, tratando de encontrar respuestas sobre las nuevas tareas que debe emprender, y, a pesar de que dice muchas verdades, creo que sigue siendo, él mismo, prisionero de sus propios paradigmas. “La derrota en el pasado referéndum del 2 de diciembre en Venezuela -aclara -puede ser una circunstancia oportuna para replantearse algunas cosas en el campo de la izquierda. Planteamientos válidos no sólo para la Revolución Bolivariana sino aplicables a cualquier lucha en los sectores populares”.

Y más adelante se plantea: “Viendo las dificultades enormes de construir alternativas al modelo capitalista, quienes nos interesamos especialmente por estos procesos de cambio (es muy presuntuoso llamarse revolucionarios) tenemos la obligación de plantearnos esta pregunta: ¿por dónde avanzar entonces?, ¿cómo hacerlo?, ¿cuál es el camino? Romper la inercia fabulosa de una sociedad clasista, de una cultura construida milenariamente en torno a la figura del amo y del esclavo, avanzar hacia un nuevo mundo -la experiencia de todas las experiencias socialistas nos lo enseña de modo patético- no es nada fácil. El combate por un mundo nuevo es, ante todo, eso: un combate, una lucha titánica, una guerra a muerte. Se pelea, primeramente, contra el enemigo de clase”.

A pesar del tiempo transcurrido, la izquierda –incluido Colussi -comete el error de seguir clasificando la relación obrero-patronal como la relación “amos-esclavos” dada por Marx en los años 1800, insistiendo en que hay un combate, una lucha de clases, un “enemigo”.. En primer lugar, no creo que ello caracterice los sentimientos de la clase asalariada hacia sus empleadores, hoy en día. En segundo lugar, creo que ha sido la izquierda quien se quedó atrapada en la inercia fabulosa de una sociedad clasista.. repitiendo las mismas consignas, usando los mismos íconos, y el mismo mensaje divisionista, lo cual le impide avanzar hacia un mundo nuevo. No se puede avanzar hacia un mundo nuevo –y fundamentalmente avanzar en un mundo que se renueva día a día -con los mismos métodos antiguos. El mundo es otro, la oferta de satisfacciones es otra, y aun cuando las motivaciones capitalistas de la producción sean las mismas, las formas de relacionamiento y los métodos son distintos, como también son distintas las necesidades humanas. Basta revisar la clasificación que sobre ellas, realiza Freud. El hecho evidente, en última instancia, es que el ser humano buscará siempre superarse buscando su mayor bienestar y el de los suyos –aún con el egoísmo implícito en sus mecanismos de defensa y de supervivencia. Y esto solo puede lograrlo, a través del capitalismo y la libre empresa. El pueblo venezolano lo tiene claro, y por eso votó NO a un modelo que más que socialista, se percibió como “Castro-comunista”.

En otro párrafo, Colussi cuestiona nuestras humanas debilidades, refiriéndose a ellas como: “..el enemigo que todos llevamos adentro, el enemigo del que no nos percatamos y que nos acompaña día a día, nos constituye, nos moldea. Nos referimos a la ideología, a la cultura, a nuestro sistema de valores”. Pero, ¿y quien puede asegurar que esos componentes son nuestros “enemigos”, y no nuestros “amigos”? La izquierda comete el error de mirar y juzgar esa ideología, esa cultura y ese nuestro sistema de valores, por el ojo de la cerradura. Son, en todo caso, los enemigos del socialismo; pero no de quienes no creen en él. No se trata de renegar de esa cultura ni de ese sistema de valores, sino de quienes han abusado de ellos en forma vergonzosa. Y en la necesidad de castigar esos abusos, esas exclusiones, esas injusticias, y esas miserias, estamos tan de acuerdo como los mismos socialistas.

Mas adelante, aún, Colussi comienza a descubrir algunas verdades cuando expresa: “Los medios masivos de comunicación son el gran campo de batalla (¡guerra de cuarta generación!). No el único campo, por supuesto, pero sí cada vez más importante. Aunque, por lo que vemos, la derecha sabe mucho de esto. Reconozcámoslo con serenidad: lo está haciendo mejor que el movimiento popular, que las opciones revolucionarias. En todos lados, en Venezuela y en el mundo. (..) Como acertadamente lo dice Manuel Freytas: 'Los bombardeos mediáticos no operan sobre su inteligencia, sino sobre su psicología: no manipulan su conciencia sino sus deseos y temores inconcientes”. Aquí demuestra una vez más la izquierda –y me extraña en Colussi por ser Psicólogo - que no se ha tomado el trabajo de interpretar a Freud. Y sin embargo, esos deseos y temores inconcientes fueron algunos de los factores que más influyeron en la derrota del SI, por la reforma constitucional en Venezuela. El ser humano no se compone solamente de sus necesidades básicas; tiene otras necesidades y no todas son tan materiales. Se compone de temores, de sueños, de deseos, y de “satisfacciones” que tienen que ver con su entorno social, algo que todo publicista conoce muy bien.

Colussi cae entonces en la conclusión inteligente: “Si esas son las hipótesis de trabajo del enemigo de clase, pues para el campo popular y revolucionario no quedan más alternativas que presentar batalla en ese campo. (..) La semiología de la comunicación, la psicología de la percepción, las técnicas publicitarias existen y dan resultado –prosigue - No caben dudas que hay que conocerlas. “.. hay que saber por dónde anda el enemigo, no para emularlo, sino para superarlo”.

Yo diría, Marcelo, que no se trata de saber por donde anda el “enemigo”, sino de conocer y saber entender las razones de quienes tienen otros intereses distintos a los nuestros. Quienes piensen o tengan otras expectativas distintas a las nuestras –algo muy normal entre los seres humanos –no tienen por qué ser nuestros enemigos; serán opositores, serán competidores, serán rivales o contendientes, pero sin duda es un error considerarlos radicalmente como enemigos. Es muy difícil ir a un proceso de conciliación, o de entendimiento, con alguien a quien ya clasificamos a priori, un enemigo. Y éste ha sido uno de los grandes errores del Presidente Chávez. En segundo lugar, creo que la izquierda ha tardado demasiado tiempo en darse cuenta de la importancia de que la semiología, la psicología de la percepción, y las técnicas publicitarias existen y dan resultado. ¿Por dónde han andado ustedes que no han advertido esto mucho antes? (Nuevamente me siento tentado a citar a Freud..)

Me gustaría recordar, además, que para superar a un enemigo, rival, u opositor, no siempre la mejor forma es atacarlo. Hay una anécdota muy ilustrativa de Abraham Lincoln cuando, hacia el final de la Guerra Civil norteamericana, uno de sus asesores que lo acusa de tener una actitud demasiado amistosa con los combatientes del Sur, le recrimina: “Sr. Presidente; se supone que Usted debe destruir a sus enemigos, no hacerlos sus amigos”, a lo cual Lincoln responde: “¿Y es que acaso no estoy destruyendo a mis enemigos cuando los hago mis amigos…?” Hoy es muy difícil hablar de vencedores y vencidos; los combates –como el mismo Colussi lo reconoce –son distintos y las armas totalmente distintas. ¿Acaso necesitó Gandhi utilizar algún arma de destrucción masiva para vencer al imperio mas grande del mundo en su momento?

¿Acaso se puede afirmar que los EE.UU., utilizando el más grosero, desproporcionado, oneroso y abusivo componente militar, han vencido a los talibanes en Afganistán, o a los rebeldes en Irak? ¡Ni los vencerán tampoco; y eso ya todo el mundo lo sabe! Es una guerra montada sobre la mentira y el engaño, y sustentada en intereses muy concretos sin importar lo que cueste ni lo que dure, ¡porque la guerra misma ya es una ganancia para los Halcones imperialistas del norte! Estas guerras, basadas en los brutales métodos tradicionales ya no tienen futuro, como tampoco lo tienen los combates de la izquierda si no renuevan sus métodos, la semiología de su comunicación, la psicología de la percepción y ..las formas de la persuasión. De ahí lo interesante de las reflexiones de Colussi, quien, como parte de su artículo plantea nueve preguntas/ideas, aclarando que, más que pretender constituirse en un manual, están destinadas a desarrollar alternativas como parte de “Las tareas de la izquierda: una nueva comunicación para una nueva cultura”. Por considerarlas sumamente ilustrativas, me permitiré no sólo reproducirlas, sino también intentar responderlas, en el próximo artículo.

Argenta
Diciembre, 2007

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