Saturday, February 25, 2017

Nietzsche: “todo lo ocurrido, volverá a ocurrir".                                                     Teoría del Eterno Retorno.

¡Cuánto desearía que Nietzsche se hubiera equivocado! Pero seamos realistas, y reconozcamos cuando hay méritos dignos de un razonamiento serio, nos gusten o no nos gusten los protagonistas o situaciones que los provocan. El mérito de los asesores de Donald Trump, (que son los que en definitiva identifican y planean los objetivos del marketing de acuerdo a las necesidades humanas, estuvo en que se metieron como nadie  en las  profundidades  de las entrañas de la sociedad estadounidense!  Y detectaron aquello que ni los medios de información ni los de opinión, supieron o quisieron ver.

Porque tampoco se ocuparon en investigar demasiado. Y algo que hoy ya sabemos -siguiendo el  necesario análisis de las necesidades humanas, y aplicando el marketing - es la importancia de identificar los segmentos y nichos de mercado según esas distintas necesidades.

Algo que la política tradicional no supo o no quiso ver, pues sólo pensaba en mantener gordos a los más gordos, tranquilos y felices a los más felices, y no arriesgar a los grandes cambios que una parte de la sociedad confundida, olvidada y no escuchada, reclamaba.  Lo de TRUMP  fue, sin duda, una fina  investigación de mercado y una sabia estrategia de mercadeo. Y la más acabada demostración, estuvo en el mayoritario error de las consultoras de opinión, las que, conscientes o no, querían seguir creyendo y apostando al establishment de una sociedad siempre cuestionada y siempre conflictuada, y dentro de cuyas prioridades las necesidades de muchos ciudadanos, no se sentían reflejadas ni  atendidas, por los representantes de los partidos tradicionales.

Y se jugaron a la globalidad de opiniones de acuerdo a un sistema electoral engañoso que no se rige por la preferencia del voto popular  nacional, sino por los nichos de mercado estadales. La gran lección, entonces,  no fue de TRUMP; TRUMP fue acaso y sólo el Mesías, y el castigo de parte de la población norteamericana  a un sistema desgastado y desprestigiado demasiado global,  en un mundo que ha olvidado lo individual.  Es la eterna lucha entre los beneficiados y los olvidados! De los que tienen más, y quieren más, contra los que tienen menos y quieren algo más. Estados Unidos es el ejemplo perfecto de la convivencia entre Dios y el Diablo.

Y es que según lo ve el periodista especializado John Wight, en un artículo en  el canal de noticias RT en español, "las protestas sin precedentes que estallaron como respuesta a la elección de Donald Trump como 45.º presidente podrían ser el heraldo de una sociedad irremediablemente dividida y polarizada tras las elecciones". "El sistema económico neoliberal actúa como un tirano con las vidas de la mayoría de la gente", asegura Wight. Y bueno, si; algo de esto ya lo venía profetizando el economista Jeffrey Sachs, cuando los republicanos le quisieron trancar el presupuesto a Obama, en plena crisis, en 2008..

Reconozco que yo no conocía la existencia  del canal de noticias RT, anteriormente Russia Today, que comenzó a emitir desde Rusia durante 24 horas al día y 7 días a la semana en diciembre de 2009, (precisamente cuando yo regresé de Venezuela).  Wikipedia me informa, además,  que RT es el canal de noticias más visto en YouTube, y que en junio de 2013 se convirtió en el primer canal de televisión en la historia en llegar a mil millones de visitas, y que en 2015 llegó a los 3 millones. ¡Basta! Ya está; información más que suficiente para aceptar la invitación!

Además, me entusiasma sobremanera que haya un canal de noticias que se emita desde Rusia, porque a los uruguayos siempre nos vendieron la única  idea de los diabólicos comunistas y los tanques rusos pasando por encima de los cadáveres humanos (campaña de Pacheco Areco) cuando yo siempre me imaginé, de acuerdo a lo poco que observé, que en Rusia -y dado su impresionante y riquísima historia nacional -debería haber también, algo distinto. Y es que siempre he pensado, hasta el día de hoy, en aquellos que tomaron como verdad única y valedera una experiencia histórica por la cual los ciudadanos de ese imponente país creyeron, y por la cual también mucho pagaron - sin animarse a transitar, y analizar, y adaptar, esa experiencia socialista para que nos enriqueciera en lugar de estupidizarnos. Y por lo cual también se equivocaron, porque era más fácil y cómodo copiar  lo conocido, que atreverse a experimentar  lo desconocido, con las propias realidades y necesidades! Y hasta el día de hoy.

Pero sigamos analizando el porqué de estos Mesías iluminados que, de pronto, y sin mayores antecedentes ni condimentos políticos, irrumpen en la escena y patean el tablero de la política tal cual la conocemos. Y se alzan con la preferencia de los votantes. ¿Desgaste del sistema y las políticas tradicionales? ¿Olvido mayoritario de sectores que se volvieron vulnerables de la sociedad? ¿Desencanto por las promesas incumplidas y en las cuales nunca se sintieron incluidos? ¿Sentimientos y temores ante la pérdida de identidad, y derechos ciudadanos devaluados? ¿Rencores por espacios de poder perdidos ante nuevas realidades nacionales?

Todo eso, y algo más. Y aquí es cuando aparece el Chapulín Colorado que promete salvarnos de todos  esos despojos, abusos, olvidos, e ingratitudes. El discurso hábilmente apuntado a los puntos neurálgicos que han ido tomando mayor preponderancia en las disconformidades  de la población. ¿Que son irreales e imposibles de cumplir? No importa; lo importante es creer que sí es posible! ¿Que ya otros lo han prometido y utilizado, sin resultado? No importa; lo importantes es ahora castigar a quienes nos han estafado.

Quizá Donald Trump exorcizó a los republicanos y los hizo vomitar sus demonios anacrónicos, como decía Eike Batista, hablando de Lula  y la izquierda en Brasil, en aquella entrevista con Charles Ros. Aunque en este caso fue un exorcismo entre derechas, y no entre izquierdas! Sea como sea, yo pienso que era hora de que algo así sucediera en los Estados Unidos. Esos dos partidos tradicionales se han estado repartiendo los dividendos de no contar con una tercera opción representativa de los más necesitados, y por ello, éstos debieron votar siempre lo que había - y dentro de ello - aquellos que mejor le mentían. Pero esto es lo mismo que ha pasado en tantos otros países. Me viene a la memoria, por ejemplo, la asunción de Chávez en Venezuela. No había nada para elegir y votar, más allá de los enquilosados dinosaurios desgastados y repudiados de los partidos tradicionales.

Fue un auténtico y genuino y necesario “cambio de paradigma”, aceptando todo el riesgo de enfrentarse a lo desconocido; algo que siempre maniata las decisiones de los empresarios, y en este caso, también de los electores, a la hora de asumir cambios trascendentales! Lamentablemente, Venezuela se enfrenta, hoy en día, ante otro más que necesario cambio de paradigma!

Por ello recordé aquella afirmación de Nietzsche, en su “Teoría del Eterno Retorno”: “todo lo ocurrido, volverá a ocurrir“.  Ojalá los uruguayos, ante tres gobiernos  mayoritariamente exitosos por sus logros en permitir y fomentar un desarrollo económico con inclusión social,  pero también con enormes fallas a la hora de gestionar  recursos públicos necesarios  para seguir avanzando en un proyecto progresista y ejemplar, no olvidemos la aseveración de Nietzsche! Porque como afirma  Esteban Valenti en su artículo ¿La era Trump?, “El problema no es Trump, sino el pequeño, mediano y gran Trump que las sociedades, e incluso los individuos llevamos dentro, y que cada tanto explotan en toda su brutalidad, en toda su sordidez,  expresando un retroceso civilizatorio importante”.
¡Que todo lo malo ocurrido, no vuelva a ocurrir!
Amen.                                               


0 Comments:

Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]

<< Home