Friday, August 13, 2010

Lázaro, Äfrica, y espías rusos en Uruguay.


El 27 de junio de 2010 trascendió a la prensa internacional un escandalete por el cual fueron descubiertos unos 10 espías rusos en Nueva York, y uno de ellos, Juan Lázaro, sindicado como uruguayo! Considerando la pequeñez del paisito en el contexto de la dominación mundial –y más allá de nuestras victorias futboleras –parecería casi novelesco que los soviéticos se molestaran en gastar rublos para infiltrarse en nuestra sociedad. Pero sin duda algo han andado haciendo por acá, pues en el año 2007, Raúl Vallarino publicó su libro “Nombre clave: Patria. Una espía del KGB en Uruguay”, relatando la existencia y convivencia de una de las más condecoradas espías rusas entre los orientales de Artigas, allá por los años 1950.

Vallarino documenta muy bien su libro con hechos, personajes, lugares y situaciones, hasta el grado de afirmar que los restos de esta espía –de nacionalidad española pero con documentación uruguaya –ocupan un lugar relevante en una tumba del cementerio de Kuntsevskoe, en Moscú, donde yace con su nombre verdadero inscripto en caracteres eslavos y traducido al ruso: Coronel Äfrica de las Heras. Y bajo la escultura en relieve de su rostro, la palabra en español “Patria”, su nombre clave para identificarse dentro de los servicios secretos soviéticos.

En dicho libro también explica Vallarino la facilidad existente –dado la precariedad del sistema en aquellos años –para tramitar la documentación que permitiera obtener la identidad uruguaya. En el caso de la espía rusa, ya sus datos venían alterados en el Certificado de Identidad y de Viaje para refugiados españoles: ya no era Africa, sino María Luisa de las Heras, viuda de Darbat, con residencia en París, y la visa de residencia permanente en Uruguay le fue expedida por el cónsul uruguayo en aquella ciudad.

Cnel. Africa de las Heras
condecorada en Rusia.
Más tarde, la obtención de su ciudadanía fue facilitada por su casamiento con un conocido escritor uruguayo, bien vinculado en el medio diplomático, y con quien se habían conocido en París, quien certificó que Doña María Luisa de las Heras Giménez (así figuraba en su cédula de identidad obtenida con la comparecencia de dos testigos) convivía con él durante los tres años desde su casamiento.

Ya esta espía informaba a sus superiores en aquellos años que, tras haber estado en una oportunidad en al Jefatura de Policía de Montevideo, en donde se expedían los documentos de identidad, era factible para sus fines, servirse de algún error. Y más tarde se las ingeniaría para realizar una suplantación de persona, en beneficio de otra agente del servicio de espionaje ruso, obteniendo el certificado de nacimiento de una mujer nacida en Paysandú, años atrás.

Lo de Lázaro pues, no es de tanto extrañar, cuando se descubrió que el verdadero Juan Lázaro murió en 1947 en Uruguay a los tres años de edad, según afirma un familiar, y que el espía usó el certificado de nacimiento del difunto niño para crear un personaje ficticio. Curiosamente o no, estamos hablando de la misma época. Y aún cuando sus primeros años son un misterio, Perú le concedió la ciudadanía en 1979.
Juan Lázaro o Mikhail Vasenkov
Como bien lo explica The Wall Street Journal en un artículo de Richard Boudreaux “Muchos de estos espías sin cobertura diplomática vivieron en Perú durante la época en que el país estaba controlado por militares afines a Moscú en los años 70, forjando identidades falsas antes de infiltrarse en EE.UU, según ex funcionarios de la KGB, el antiguo servicio secreto ruso. Esa persona (Lázaro) adquirió forma el 13 de marzo de 1976, cuando un hombre con bigote voló de Madrid a Lima con un pasaporte uruguayo a nombre de Juan José Lázaro Fuentes, llevando una carta de una tabacalera española en la que se indicaba que había sido contratado para hacer un sondeo de mercado en Perú, según un documento del Ministerio del Interior peruano sobre su solicitud de ciudadanía”.
Vicky Peláez
En 1983, este Juan Lázaro, convertido en un reportero fotográfico peruano y cinturón negro de karate, se casó con la conocida y bella periodista televisiva peruana, Vicki Peláez, quien también trabajaba para los rusos como agente secreto. Dos años después –según relata el Wall Street Journal -la pareja se trasladó a Nueva York con el hijo de ella de una anterior relación. Peláez se convirtió entonces en columnista para un diario local en español, obtuvo la ciudadanía estadounidense y dio a luz a Juan Jr. Por su parte, el padre de familia, residente legal en el país, obtuvo un doctorado en ciencias políticas en la New School. Después de instalarse en Nueva York, se convirtió en un profesor adjunto de ciencias políticas, mientras en su casa, en el barrio de Yonkers, era el padre devoto del joven y prometedor pianista Juan Lázaro Jr. Durante más de 34 años, este espía ruso (Vasenkov ahora según los rusos) trabajó como agente secreto del servicio soviético.

Nadie sospechaba nada hasta que fue arrestado junto con su esposa y otros sospechosos el 27 de junio por el FBI, desenmascarado como Mikhail Vasenkov y enviado a su tierra en un intercambio de espías entre Estados Unidos y Rusia. Pero el veterano espía dijo no, gracias, y quiere recuperar su falsa identidad. Desde su apartamento en Moscú proporcionado por el Kremlin, el espía ha expresado que él y su esposa, deportados juntos en el intercambio y separados de su hijo de 17 años, quieren usar sus pasaportes peruanos para volver a Perú y reconstruir sus vidas como los Lázaro. Sólo hay un problema: el verdadero Juan Lázaro murió hace 63 años en Uruguay, aclaró Elida Panizza Fuentes a The Wall Street Journal, afirmando además que Juan Lázaro era su medio hermano, y que murió de fallo respiratorio en 1947.

Pero, ¿quién es entonces Vasenkov? se pregunta el Journal. Según ex funcionarios del KGB, ese apellido es tan verdadero como el de Lázaro. Cualquiera que sea su nombre, el espía al parecer falsificó la carta de la tabacalera, y el único rastro que dejó en España de su identidad fue una breve estancia con un visado de tres meses a principios de 1976 de camino a Perú, según estampas en su pasaporte uruguayo

Perú está investigando si el espía cometió fraude al obtener la ciudadanía -finaliza el Wall Street Journal. Por su parte, las autoridades uruguayas afirman que cualquiera con conocimiento del verdadero Juan Lázaro podría haberse apropiado de su certificado de nacimiento. Al parecer, esto fue lo que ocurrió. Mientras esperaban en una celda a ser deportados, dos abogados presentes afirman que Peláez también le preguntó a su marido: "¿Cuál es tu verdadero nombre?". Carlos Moreno, su abogado, dice que el marido se rió y respondió: "Mi nombre es Juan Lázaro"..

Y la pregunta final que nos queda a los uruguayos, es: ”¿Cuántos más Juan Lázaro, Africa de las Heras, Patria, o como se llamen, andarán espiando el mundo camuflados en falsas identidades uruguayas? ¿Y para quiénes?

(1) Raúl Vallarino: “Nombre clave: Patria. Una espía del KGB en Uruguay”.(Argenta)
(2) Nota de The Wall Street Journal: Robert Kozak y Sophie Kevani en Lima, Santiago Pérez en Madrid, Diego Fischer en Montevideo, y Jonnelle Marte en Nueva York, contribuyeron a este artículo.
Argenta,
Agosto, 2010
Ver blog: http://africadelasheras.blogdiario.com

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

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2:11 AM  

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