Wednesday, May 21, 2008

Los “milagros” no nacen..se hacen.


El secreto del milagro Irlandés.

Para aquellos gobernantes, políticos, escritores, y periodistas, que buscan explicar el pobre desarrollo logrado por los países Latinoamericanos satanizando el modelo capitalista y afirmando que “la única salida es el Socialismo”, es bueno seguir dando una recorrida por esos países que, siendo los más pequeños y menos conocidos socios de la Unión Europea, son hoy los mayores exponentes de modelos que han trascendido mas allá de las simplistas concepciones ideológicas, para transformarse en verdaderos ejemplos de desarrollo, prosperidad, y bienestar social, a nivel mundial.

Después de analizar el caso de Finlandia, http://la-tercera-opinion.blogspot.com/2008/05/finlandia-otro-modelo-es-posible-i.html basado en un capitalismo abierto y participativo del tipo “todos ganan”, con un alto componente de estado de bienestar, hoy trataremos el de Irlanda, país que al igual que Finlandia, hace una década y media atrás naufragaba en altas tasas de inflación, desempleo, conflictos sociales, endeudamiento externo y escasa productividad, y hoy figura dentro de los primeros lugares a nivel mundial en las evaluaciones de las organizaciones especializadas en estudios de competitividad, desempeño productivo y desarrollo social. Irlanda es entonces, para los más escépticos, otro ejemplo de que “los milagros existen”. Y no vienen necesariamente desde una ideología socialista..

Confieso que mi curiosidad se despertó ante ciertas similitudes entre el país también pequeño del cual provengo, Uruguay, que no llega a los 3 millones y medio de habitantes (Irlanda tiene 4), que puja a su vez por insertarse en los mismos parámetros de desarrollo a través del impulso a las altas tecnologías como el software, y frente al hecho coincidente de que, mientras Uruguay ha alcanzado el tercer puesto como exportador mundial de esta tecnología, Irlanda ocupa el primer lugar! No podemos afirmar entonces que la explicación de los nuevos “milagros” esté asociada a la poca o mucha cantidad de habitantes de una nación, ya que hemos visto desde el extraordinario avance de China con 1300 millones, el exitoso caso de Japón con poco más de 120, los ejemplos de Finlandia, con 5, y hoy analizamos el de Irlanda con apenas 4. Y volvemos una vez más, a la repetitiva y poco original interrogante:

¡Dónde ha estado y está, el milagro del éxito irlandés?

Más allá de las exposiciones oídas en Congresos destinados a conocer las exitosas experiencias de estos países nórdicos, y la profusa e interesante información que nos brinda la Internet, en su reciente libro “Cuentos Chinos”, el analista político de CNN y columnista de The Miami Herald, Andrés Oppenheimer, no da su versión –en todo caso coincidente con lo demás –sobre las razones del “milagro irlandés”. Como dándome la razón en cuanto a las similitudes con Uruguay, dice Oppenheimer en su libro que a fines de los años 1980, corría entre los irlandeses la misma frase tan mentada entre los latinoamericanos (y en especial entre los uruguayos): “El último que se vaya, que apague la luz”..

Cadena de montaje Windows Vista en Dublín

Pero quince años después, los irlandeses que no se fueron están disfrutando de tener el cuarto ingreso per cápita más alto del mundo, y de vivir en el país escogido por la revista The Economist como “el mejor país del mundo para vivir”.. ¿Abandonaron acaso el modelo capitalista y resurgieron desde las cenizas a través de un modelo socialista? Aparentemente, esa no fue la solución. Todas las voces coinciden en que –al igual que sucedió en Finlandia –todo se debió a un gran pacto “ganar –ganar” a través de un acuerdo social entre gobierno, empresarios y obreros, dentro del cual cada quien sacrificó “algo” en el corto plazo, en aras de ganar “mucho más” en el mediano y largo plazo. Se apostó nuevamente a la apertura económica, a la creación de nuevas empresas eliminando los obstáculos y las desregulaciones a la industria de las telecomunicaciones y las tecnológicas, reduciendo los impuestos corporativos, realizando una muy fuerte apuesta y la correspondiente inversión en la educación, atrayendo inversiones extranjeras, canalizando responsablemente la ayuda exterior europea, y respetando el no menos importante compromiso de que los sucesivos gobiernos nacionales mantuvieran las mismas metas y objetivos. ¿No era tan difícil, verdad? Pero a ellos les funcionó, y a nosotros no!

Irlanda es hoy uno de los mayores polos tecnológicos del mundo y también líder en la industria farmacéutica. Las multinacionales de la industria informática como IBM, Intel, Microsoft, Oracle, Lotus, las farmacéuticas como Merck, Pfizer, y otras, estimadas en más de 1.000, han catapultado a la nación nórdica a transformarse en la plataforma de exportación hacia países de la Unión Europea, África y Asia, con ventas de más de 60.000 millones de dólares anuales!

Hacia el “ milagro venezolano..”

Mientras cosas como éstas han estado sucediendo en Finlandia e Irlanda, convirtiendo a estos dos pequeños países en verdaderos ejemplos mundiales de competitividad, progreso, y bienestar social, el 29 de abril de 2008 –en medio de un gigantesco apagón nacional que asociaba la oscuridad de las ideas con la de sus instalaciones, la Asamblea Nacional de Venezuela daba luz verde, sin mayores discusiones, a la expropiación de SIDOR; la siderúrgica más importante de Latinoamérica, que fuera privatizada en 1998 -meses antes de asumir el actual gobierno -mediante una fuerte inversión de accionistas argentinos (60%) y con participaciones menores del estado venezolano y los trabajadores (20% y 20% respectivamente). En la vereda de enfrente, un diputado oficialista execrado por la Asamblea instaba a los organismos de seguridad del estado abrir una investigación para determinar "cuánto dinero le ha robado Sidor a los venezolanos durante diez años en impuestos impagos", sin tomar en cuenta la responsabilidad accionaria del 40% del Estado y los empleados. ¿Reacciones tropicales..? Ni tanto; para el actual régimen de gobierno venezolano, todo es expropiable y nacionalizable por razones de “utilidad pública” a discreción.
Recordemos que durante el mismo mes de abril, ya había anunciado la nacionalización de las empresas del cemento: Cemex, de México; Lafarge, de Francia; y la suiza Holcim Ltd,.

Para dar una idea un poco más acabada de la traumática relación entre el Gobierno Venezolano y el sector productivo privado del país, citaremos el caso de Alimentos Polar –el mayor conglomerado industrial de Venezuela -quien durante mayo de 2008, denunció mediante un comunicado de prensa que uno de sus camiones cargado de comestibles que iba a los puntos de venta en uno de los estados, fue retenido ilegalmente por funcionarios de tres entes oficiales, y la mercancía llevada a una plaza pública para venderla, en un acto considerado como abuso de poder, hurto y simulación de hecho punible. A estas difíciles condiciones para lograr un “pacto social” como el de Irlanda, se suma la incertidumbre de los productores y comerciantes venezolanos, quienes reciben constantes amenazas sobre la seguridad jurídica de sus negocios, y las pretensiones gubernamentales de estatizar los medios de producción.

Pero.. “¡ser rico es malo!” De los nueve años del actual Gobierno, el 2007 será recordado por el desabastecimiento y la importación masiva de alimentos, aún cuando, a pesar de haber sentado un récord histórico (se aprobaron 5.843 millones de dólares para importar alimentos) no cubrió los requerimientos del consumo. Esta cifra demuestra la dependencia de Venezuela de la compra de alimentos importados, que ha crecido 380% en los últimos 4 años, pasando desde 1.198 millones de dólares, hasta los 5.843 millones. La contribución del Estado en la oferta industrial durante estos 9 años no ha logrado aún el “milagro venezolano”, pues las empresas socialistas de la Corporación Venezolana de Alimentos, adscritas al Ejecutivo Nacional, apenas aportaron 290.000 toneladas en 2007, o sea 1,48% de la producción total anunciada por el Ministerio de Agricultura y Tierra.

Para tratar de entenderlo, digamos que el Presidente Venezolano no concibe que una empresa tenga entre sus objetivos el lograr ganancias y, según su concepción socialista para llegar al “milagro venezolano”, la única función de ésta debe ser el total y absoluto beneficio social a cualquier costo, pues “ser rico es malo”. Por supuesto algo que ni sus propios seguidores bolivarianos se lo creen ya que –según se desprende de un serio artículo crítico del periodista de izquierda y Psicólogo Marcelo Colussi publicado en esta página:
http://la-tercera-opinion.blogspot.com/2008/03/las-debilidades-socialistas.html lo único que se ha logrado “por ahora”, es la creación de una “Boliburguesía” con un desatado espíritu consumista que va mucho más allá aún de las terrenales necesidades capitalistas.
Universidad Central de Venezuela. Patrimonio Cultural
En otro de los aspectos claves para el éxito de Finlandia e Irlanda - la educación – recientemente, y durante la proclamación de las nuevas autoridades electas de la Universidad Central de Venezuela, estas reconocieron el alto grado de deterioro que presentan las instalaciones de esta casa de estudio, debido al retraso en las partidas presupuestarias que debe volcarle el Gobierno nacional. ¿Falta de recursos acaso? Sin entrar en las acusaciones de corrupción que han sido un estigma en la historia de los gobernantes venezolanos, justo es reconocer que difícilmente algún otro país del mundo esté recibiendo “el milagro” de los ingresos que, o bien por los insólitos precios petroleros a nivel internacional, como por la agresiva política impositiva impulsada por el gobierno, están beneficiando a la actual administración.

Con un precio petrolero desbocado a más de U$S 100 el barril, y recaudaciones que baten récord por ingresos del Impuesto sobre las Rentas (ISLR), Renta Aduanera, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y otras, el país nada hoy en un mar de dinero. Las exportaciones petroleras han subido a más de U$S 60.000 millones, y para dar una simple muestra de la recaudación interna baste decir que al iniciar el mes de abril de 2008, el SENIAT (organismo recaudador de impuestos a nivel nacional) anunciaba en grandes titulares que en el mes de marzo nuevamente se había superado la meta de recaudación, esta vez en un 149%, pasando de un estimado de Bs F 2,74 millardos a 4,07 millardos, y significando un aumento del 35% respecto al mismo mes del año anterior. Durante el mes de enero del 2008, el SENIAT informaba así mismo, que la meta de recaudación para este año superaría los 74 mil millones de bolívares fuertes!

¿Acuerdo social?¿Modelo ganar-ganar?¿Incentivos a la inversión extranjera?¿Compromiso y apoyo a una educación de excelencia? ¿Fomento a la tecnología, la creatividad, la eficiencia y la productividad? Mientras todo esto está hoy negado en Venezuela, el “milagro” consiste en que cada día sean más los venezolanos que repiten, al igual que los irlandeses en 1980 :”El último que se vaya, que apague la luz..”

Argenta
Mayo, 2008

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