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Friday, October 19, 2018


De Bolsonaro y otras bolsas..                                             

Yo no creo tampoco que el voto a Bolsonaro en Brasil, haya sido necesariamente un voto “castigo”; creo que fue, fundamentalmente, un voto “decepción”. Y  ese mismo voto que tumbó las esperanzas de Lula y Dilma en Brasil, tumbó a Cristina en Argentina; va a tumbar (y él ya lo sabe) a Maduro en Venezuela, tumbó a Correa en Ecuador, y va a tumbar también a Ortega en Nicaragua en las (ojala próximas) elecciones. No me atrevo a opinar sobre Chile. 

En Uruguay no tumbó a Mujica porque, pese a su pésima gestión presidencial, logró mantener una credibilidad suficientemente alejada de la corrupción, y a pesar de los gruesos errores por complicidades ideológicas, y otros, contó con un vicepresidente que, siendo Ministro de Economía en el gobierno a anterior de su mismo partido y el posterior, le aseguró al país la estabilidad económica para sustentar el modelo de crecimiento con inclusión social. Algo similar, quizá,  al porqué de la permanencia de Evo Morales, en Bolivia.

El politólogo Óscar A. Bottinelli, director general de Factum, se refirió a la votación que tuvo en Brasil Jair Bolsonaro y se preguntó cómo es posible que nadie lo haya acusado judicialmente del delito que comete: hacer apología de los delitos de lesa humanidad.. “Explícitamente defendió la tortura, brinda por los torturadores y lo que objeta de Pinochet es que debió matar más gente”, agregó. “Lo que hay que entender es que en todo acto de seguimiento político las causas son múltiples, no son univariadas  -dice Bottinelli. “Y el robar es hoy, para toda o una buena parte de una mitad de Brasil, que no vuelva el PT. No importa si el PT robó más, o menos, o lo mismo que los otros partidos, porque metió la mano en la lata gente de todos los partidos. Lo que importa es que ello se asoció al PT y sus entornos, y que esto lo cree más o menos medio Brasil”. Y que no cree una falsedad; cree algo cierto; lo falso es creer que fueron los únicos”. ¿Y acaso no éste también, hoy, el sentimiento argentino?

Bolsonaro ha destratado públicamente a las mujeres y a los negros, y sin embargo, "Las mujeres votaron más a Bolsonaro que a Haddad; los negros votaron más a Bolsonaro que a Haddad, y una cantidad enorme de gays votó a Bolsonaro. Pero además, con un alto índice de voto entre el electorado masculino y las personas con educación superior, su porcentaje sube hasta un 62% en las familias que ganan más de diez salarios mínimos (954 reales, unos 250 dólares). “Bolsonaro obtuvo los votos que obtuvo porque evitamos a toda costa mirar nuestros errores y cambiar la forma de hacer política", escribe Gustavo Bertoche, un doctor y profesor de filosofía brasileño.

Gustavo Bertoche Guimarães, realiza un descarnado diagnóstico sobre el Partido de los Trabajadores (PT) y la izquierda brasileña, el cual rápidamente se viralizó por las redes sociales. A la pregunta "¿De dónde surgió Bolsonaro", Bertoche responde: "de nuestra propia incapacidad de hacer la necesaria autocrítica”. ”La inmensa mayoría de los votantes del candidato del PSL no es machista, racista, homofóbica ni defiende la tortura -aclara - La mayoría de ellos ni siquiera son bolsonaristas”. Bolsonaro surgió de aquí mismo, del campo de las izquierdas ( ).. y lo que nos llevó a demonizar, sin intentar comprender, a los que piensan y sienten de modo diferente”.

¿Qué nos indica entonces esta mescolanza humana tan diversa y cuál es el gran secreto de este nuevo Trump sudamericano, para recibir tanta aprobación? "El brasileño debe elegir entre dos modelos que no le gustan, pero tiene que escoger cuál es el menos malo", concluye Gustavo Segré, socio de la organización Center Group. Y sin duda que el gran catalizador de voluntades, y reprobador de sentimientos, fue la corrupción!. Que dio paso a la decepción. Porque no hay nada peor que una mentira defendida, o una promesa no cumplida.

Y yo personalmente, voy a tratar de buscar las explicaciones por el lado de las percepciones; creo que el mentir, o el robar, es para el electorado, como la infidelidad en una pareja; siempre producirá una herida, una decepción, y un rechazo! Por más que ayer hubieran rosas y besos. Porque este mismo sentimiento de decepción, generado por los hechos que todos conocemos dentro del Frente Amplio, es lo que ha invadido a muchos frenteamplistas. 

A mí, personalmente,  me calientan mucho todos aquellos que no hacen más que culpar a la derecha, al capitalismo, al imperialismo, a los  estadounidenses o los rusos, de ser los culpables de nuestras desgracias, de nuestros errores y de nuestras imbecilidades. Porque ya asumí, desde hace mucho tiempo que la mayoría de nuestros fracasos y errores son por culpa de nosotros mismos, y no de los demás. Sin embargo en Uruguay, los simpatizantes del régimen venezolano siguen regurgitando junto con Maduro aquellos fundamentos ideológicos que no pueden llegar a digerir porque no pueden asimilar los resultados, y entonces expulsan por la boca las manidas consignas contra la derecha, el imperio, el capitalismo, las oligarquías, y otras yerbas.

Hay una frase magnífica del General Líber Seregni con conceptos que muchos repiten pero muy pocos los usan, haciendo referencia a la necesidad de asumir la responsabilidad de los propios errores. Decía el General que “constituye muchas veces un escape fácil frente a nuestros errores, achacar, repito, todo al imperialismo y a la oligarquía. Y no es así. Debemos medir cuidadosamente nuestros errores  como la única forma de superarlos y de marchar por la buena senda. Porque no es la derecha la culpable de nuestros errores, sino nosotros mismos”.

Y yo insisto en que no han sido ni el socialismo ni las ideas de izquierda en sus conceptos, los que han hecho fracasar a algunos países hermanos en el camino progresista. Ese camino que iniciamos juntos casi todos, a partir del nuevo Siglo, recogiendo los errores, las miopías y las exclusiones de los políticos históricos de la región. Han sido la misma miopía y estupidez de querer atornillarse en el poder a toda costa, cometiendo los mismos horrores que ayer combatieron. A Dilma, en Brasil, le tocó ser la ficha señalada de un sistema corrupto y perpetuado, que encontró en ella y en su partido la debilidad política suficiente para intentar limpiar la cara de un gigante con pies de barro, y de paso, devolver su lugar a viejos apetitos  desplazados. Así de simple, y no nos compliquemos buscando explicaciones de si fue un golpe de Estado parlamentario, una traición partidaria, o lo que sea. Porque fue todo ello junto! Y fue el propio Lula, el gran referente social, quien entrando en el jueguito de las compras de votos y la corrupción histórica en Brasil, le dejó a Dilma la cancha suficientemente embarrada, como para que ella patinara.


En Venezuela, país donde el petróleo representa  el 90% de los ingresos del gobierno, y teniendo las mayores reservas petroleras del mundo, aplicando el obsoleto modelo comunista cubano,  se  nacionalizaron y expropiaron las empresas productivas, se invirtieron más de 250 mil millones de dólares desde 2001 hasta 2015, en diversos programas sociales, como la importación de alimentos, y nada en producirlos. Y hoy, su gente emigra, desesperada, aún arriesgando su vida  tratando de cruzar  a pie los ríos limítrofes, o entregándose a contrabandistas que les quitan sus últimos recursos. Y es curioso: los venezolanos  ayudan a Cuba con abundante petróleo barato, a cambio de médicos, asesores, inteligencia, ideología. Y  hoy Cuba les enseña  a ellos, además, a ser balseros. Ahora, los venezolanos se van, y los cubanos se quedan! Y lo que los cubanos no pudieron mediante la pretendida invasión por las playas de Machurucuto, en el 64, lo lograron ahora mediante la vergonzosa entrega del país por Chávez y Maduro, y las corrompidas fuerzas armadas venezolanas!

Y en Uruguay, los sectores radicales izquierdistas, insisten en que hay en el continente americano "un notorio avance de la derecha", cuyo ejemplo más marcado es Brasil. ¡Y dale con el avance de la derecha! Por no querer admitir que cuando uno arriba a las grandes responsabilidades que deben incluír a toda la población, cada quien con sus debilidades y sus fortalezas, debe apartarse de esa concepción infantil de pretender gobernar y mantenerse en el poder a través del discurso descalificante, intolerante, de negación y de odio. Y debe presentar hechos concretos que mejoren la calidad de vida de los habitantes. ¡Y eso es lo hecho!

Y pienso que ante tanta ineptitud en las izquierdas, la derecha no debe ni siquiera molestarse demasiado en inventar sus avances, sino simplemente esperar  que se produzcan más errores. El Uruguay es hoy, pese a las diferencias entre las diversas  interpretaciones de izquierda, un ejemplo para el mundo todo! La Suiza de América, aún es una realidad! Pero pagamos las facturas por habernos prendimos ideológicamente a quienes no supieron -ni entendieron, ni quisieron entender -como se hace una revolución "en serio" y no "en serie. Y no supieron priorizar la izquierda racional, sobre la izquierda emocional. Aún así, el pequeño país sigue manteniendo su credibilidad y su confianza intactas. Y no ha sido en base a las prédicas radicales izquierdistas, ni a los repetitivos discursos descalificatorios, y ya sin contenido!.

Amen.

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