Monday, November 14, 2011

El efecto Sarkozy alborotó el gallinero!

Es el tipo de noticia que cae en un país con el mismo efecto que cuando tiramos un puñado de maíz en un gallinero. Por supuesto, las gallinas se alborotan, baten sus alas y se abalanzan sobre el alimento cacareando en defensa de sus derechos. Y son los momentos en que, hasta los que raramente hacen oír su cacareo durante todo el año, se alzan frente a los micrófonos ávidos de barullo, para lograr protagonismo sumando sus críticas a las de los líderes de su grupo, con tal de ser oídos. Es lo lindo de la democracia, cualquier estúpido tiene el mismo derecho a opinar que los más brillantes. Se desatan las pasiones, las emociones y las reacciones. Los nacionalismos bien entendidos y los otros también. El barullo se hace negocio y el negocio es hacer ruido. Y se pone a prueba el liderazgo de los más sensatos que –afortunadamente –aunque suelen ser los más criticados, son los que resuelven del modo más indicado.
Y es que algo parecido a esto fue lo que sucedió ante el primer cacareo dado por el presidente galo, transformado en gallo, Nicolás Sarkozy, durante el cierre de la última Cumbre de los 20, el viernes 4 en Cannes, afirmando que "hay países que siguen siendo paraísos fiscales" y leyendo una lista en la que se incluyó a Uruguay. ¡Barbaridad! ¿Hasta por esto nos envidian? Además, aseguró que esos países "serán apartados de la comunidad internacional". Si bien persiste la duda sobre quién tiró el maíz al gallinero impulsando a Sarkozy a cacarear tan entonado –algunos dicen que fue la presidente argentina ante la indetenible fuga de inversionistas de su país, y otros la propia impotencia de Sarkozy ante la brutal crisis que sacude a toda Europa –lo cierto es que el gallinero se alborotó.

En realidad, el tema ya estaba planteado y todo el mundo lo conocía. El 2 abril de 2009, Uruguay fue incluido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), en una "lista negra" de países no cooperantes en materia de intercambio de datos tributarios. A lo cual, en 24 horas, el gobierno uruguayo respondió enviando una nota a la OCDE comprometiéndose a firmar acuerdos que incluyeran su estándar de intercambio de datos tributarios. Estos implican que un Estado puede pedir a otro, con el que tenga convenio, datos sobre contribuyentes sin que este segundo pueda negarlos, incluyendo la información en poder de bancos entre otros. Y lo cierto es que desde entonces Uruguay viene haciendo grandes esfuerzos por cumplir con su palabra. La misma OCDE lo reconoció pasándolo a la “lista gris”, pues de los 12 acuerdos exigidos, Uruguay ya lleva 7 cumplidos y tiene varios en aprobación.

No oye, no escucha, no ve..

Una prueba de ello es lo que el propio embajador francés Jean-Christophe Potton, reconoció ante una radio: "Francia, por supuesto, no tiene ninguna responsabilidad en el hecho de que Uruguay figure en la lista. Al contrario, en el punto fiscal, relaciones normales tenemos con Uruguay. El año pasado –agregó Potton -firmamos un tratado de intercambio de información fiscal. Sabemos que Uruguay tiene un convenio fiscal muy importante, de alto nivel, con Alemania, que es el primer socio de Francia. Entonces el problema no viene de Francia, de Alemania o de Europa, viene de la revisión hecha por la OCDE". El problema pues parecería estar en que, o bien Sarkozy no le la mínima pelota a sus embajadores, o tiene muy malos asesores..


Por otra parte, la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, expresó en entrevista con el diario El País en su reciente visita al Uruguay, que las declaraciones del titular del gobierno francés, Nicolás Sarkozy, fueron "injustas" y "fuertes" dado que el país "ha hecho unos esfuerzos enormes" en adaptar su legislación, al punto que sostuvo que el organismo pone a Uruguay "como ejemplo de políticas fiscales". “Uruguay ha avanzado muchísimo en materia de fiscalización. Es injusto que Sarkozy haya hablado de esto y no de Andorra o de Mónaco. Uruguay ha hecho unos esfuerzos enormes. Lo está haciendo con gradualidad y precaución porque aquí existía un secreto bancario y cambiar esa dinámica exige diálogo con la sociedad. Francamente, calificar a Uruguay de paraíso fiscal me parece fuerte, cuando tiene una tasa tributaria alta, es un país ordenado, con reglas claras. Esos acuerdos de intercambio de información se resuelven, pero si me dices que la situación de Uruguay es parecida a la de países con una tasa tributaria del 10% y un alto nivel de exención fiscal... Nosotros ponemos a Uruguay como ejemplo de políticas fiscales”. Y parecería ser que de esto, tampoco fue informado Sarkozy..

Ahora, ya a más de una semana de los primeros cacareos que alborotaron el gallinero político uruguayo -en donde algunos pedían la sangre de Sarkozy y la de la presidente argentina Cristina, otros las cabezas del presidente Mujica y el Ministro Lorenzo, y otros descalificaban la competencia del Canciller de Exteriores, Luis Almagro - la oposición comparte la idea del gobierno de hacer un acuerdo regional para el intercambio de información tributaria, aunque quiere como garantía que un eventual tratado establezca que no habrá doble tributación. O sea, nos dejamos de joder y nos ponemos todos a trabajar!

Lorenzo, el Ministro de Economía, expresó a los dirigentes que Mujica se propone convocar a los líderes partidarios a una cumbre para interiorizarlos sobre las alternativas de su propuesta. A su vez, uno de los senadores opositores más críticos dentro del gallinero, afirmó, tras la reunión con Lorenzo, que el ministro "manejó el tema de forma profesional" y manifestó su coincidencia en la necesidad de que Uruguay brinde información tributaria a otros países "siempre que estos estén de acuerdo en firmar un tratado de cooperación fiscal". Se pasó pues, del barullo y el cacareo que a la prensa tanto excita, a la seriedad que el tema amerita. No olvidemos, además, que algunos medios representantes de la oposición no le perdonan al gobierno de Mujica su amistad con la presidente Cristina Fernández, de Argentina, por reverberaciones ideológicas intestinas, que tienen más de satanización que de raciocinio.


La opinión de los que saben..

En este sentido, y en la medida que pierden resonancia los cacareos impulsivos y desafinados, es muy útil conocer las apreciaciones de reconocidos profesionales nacionales y extranjeros que nos arrojan luces orientadoras sobre un tema en el que no todos estamos en condiciones de entender, y menos de opinar. Las advertencias que parten del economista y socio de CPA Ferrere, Gabriel Oddone, y del abogado especializado en temas tributarios Alberto Varela, de la firma Ferrere, en El País del domingo 13 de este mes, son por demás enriquecedoras. Entre otras cosas ellos aclaran que "Uruguay no tiene otra chance que cumplir con los requisitos que reclama la OCDE, si es que efectivamente quiere dejar de integrar una lista de `países indeseables` y evitar potenciales sanciones que algún país nos quiera imponer". Clarito y al pié.

Pero, ¿por qué? “Lo que nosotros vemos es que Uruguay está enfrentando, en su apuesta de inserción internacional, la etapa de mayores cambios que ha enfrentado en los últimos 30 años –nos aclaran Oddone y Varela - Hay un conjunto de acontecimientos que están teniendo lugar en la economía internacional que amenazan la estrategia que este país decidió desplegar desde los años 70”. Y más adelante, estos profesionales nos develan lo medular de la situación. “Esa estrategia ha tenido, básicamente, dos objetivos: construir un proceso de integración vigorosa con la región en el plano comercial, con Argentina y Brasil como jugadores clave, y además construir deliberadamente una plaza financiera regional con el propósito de aprovechar el hecho de que la inestabilidad económica y financiera de los vecinos, pero en particular de Argentina, constituía una oportunidad para un país que era más estable política y económicamente, y eso le permitía explotar un clima de negocios y atraer inversiones para el sector financiero y para otros sectores”. Bien claro, ¿verdad? Pero, ¿qué es lo que ha cambiado?

La crisis internacional, que se arrastra desde 2008, ha permitido colocar en la agenda mundial una vieja idea que la OCDE tenía en sus manos –explican Oddone y Varela - la de intentar gravar la renta mundial, independientemente de la jurisdicción donde esa renta se produzca; esto es, procurar evitar que haya lugares donde personas que disfrutan del gasto público generado en una jurisdicción, pudieran estar ocultando parte de sus ingresos y, por lo tanto, no contribuyendo a financiar ese gasto público. Históricamente, la influencia intelectual de esas ideas de los burócratas de la OCDE tenía escasa penetración en los propios países miembros; sin embargo, esta crisis generó la oportunidad ideal para que esas motivaciones tuvieran oportunidad de plasmarse en acciones políticas. Y ahí empiezan los sinsabores para un país como Uruguay que había desplegado parte de su estrategia de inserción externa como un país que constituía una plaza financiera”.

Sarkozy delivery.

Y para aquellos que han banalizado la situación adjudicándola a un capricho de Cristina, o a una debilidad del gobierno uruguayo, esta última aclaración contiene la sabiduría de una Biblia: "No es con el cuco que nos corren. Las amenazas son ciertas y si uno observa la cantidad de tratados tributarios que se han firmado en los últimos dos años -más de 500-, es evidencia de que las amenazas van en serio” -nos dicen Oddone y Varela. “El primer paso es recurrir a la creación de listas `negras` o listas `grises` como forma de presión, y recurrir al “name to shame”: nombrar para avergonzar, como ha hecho el presidente Nicolás Sarkozy en la reunión del G-20”. He aquí, pues, el mandado que cumplió el presidente francés.

Pero por si la opinión de estos expertos tributaristas uruguayos no fuera suficiente, el mismo diario El País, en su edición del domingo 13, también trae la opinión de Ángel Calleja, un Máster en Derecho financiero y tributario, especializado en fiscalidad internacional, negociación internacional y fusiones y adquisiciones; socio de Garrigues, una prestigiosa firma de abogados y asesores tributarios de España, y quien se desempeña como director del programa International Business Law de la Universidad de Harvard, entre otras yerbas. Con respecto al posible impacto para Uruguay, de estas medidas, Calleja aclara: “Su impacto debería ser limitado. Se trata de una mera ejemplificación simplificativa. La comunidad internacional con intereses en Uruguay conoce perfectamente la realidad del país más allá de comentarios políticos de éste u otro tipo. Si bien no es positivo para Uruguay desde el punto de vista de su imagen internacional ser citado, siquiera como ejemplo, de prácticas no deseables, sinceramente se me ocurren muchos ejemplos de territorios verdaderamente reprochables, incluso en materia más graves como los derechos humanos, con los que la comunidad internacional viene haciendo negocios con cierta naturalidad y que no son siempre objeto de cita o reproche”.

Y preguntado sobre posibles desaciertos del gobierno uruguayo por una lenta reacción o por subestimar los llamados de atención, Calleja aclaró: “Con franqueza no lo creo. Hay mucho que hacer pero aún es pronto para medir el alcance de toda la iniciativa y, en todo caso, Uruguay, si reacciona correctamente debería tener tiempo suficiente para implantar las medidas que estime necesario. Insisto en que hoy por hoy Uruguay no es el mejor ejemplo de problema de transparencia de la comunidad internacional”.

Mi opinión.

Creo que el presidente francés –antes de hacer uso de su oxidada guillotina ajusticiadora, y por una mínima muestra de respeto -debería considerar que Uruguay, como hasta el propio The New York Times lo reconoce en el artículo publicado el domingo 30/07/2011 –muestra ejemplos que hasta los poderosos del mundo quisieran imitar. En dicho artículo, el Times expresaba: "Un signo del apocalipsis de la semana pasada: Mientras estábamos abatidos por el desorden de la deuda en Washington, Uruguay -¡Uruguay!- ponía su casa fiscal en orden. La calificadora de riesgo, "Standard & Poor`s, que ha estado amenazando con rebajar la calificación de crédito de los Estados Unidos, elevó la nota de Uruguay". "Por supuesto, sigue siendo bonos basura (BB+). Sin embargo, hace que te preguntes: ¿Si Montevideo puede actuar en conjunto, ¿por qué no Washington?". Y agregaba: "Hoy en día, Wall Street teme que Estados Unidos pierda su calificación AAA, pase lo que pase en Washington".


Y si; el viernes 28/07, mientras se conocía el dato de las cuentas públicas en Uruguay a junio, la suba de la nota por parte de Standard & Poor`s (S&P), dejó a Uruguay a un escalón (una nota más) del grado inversor para las tres grandes calificadoras (S&P, más Fitch y Moody`s).

Sería bueno recordarle al presidente francés, además, una verdad universal: “Tu pasarás brevemente por la historia Nicolás; pero Uruguay siempre ha estado y permanecerá más allá”. Como también este recordatorio lanzado por el presidente Mujica, en su audición en la FM M24: "Ese mundo rico inventó los paraísos fiscales para digerir toda la plata negra del mundo e incorporarla a los grandes circuitos financieros legales”. Y agregó: "A no horrorizarse del invento del capitalismo para su propia auto-digestión”.

Reflexión.

En el problema que está destrozando a Europa, Nicolás, nada tenemos que ver los uruguayos. (A no ser por el fútbol, claro..) Ni tampoco en las inestabilidades políticas que han corrido por años a los inversionistas argentinos. En último caso, Cristina, ¿no sería mejor que en lugar de que esos miles de millones de dólares argentinos vayan a engordar las economías de los más ricos, imperialistas y colonialistas –como ha sucedido siempre -quedaran en las manos de un país hermano?

Argenta
Noviembre, 2011

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