Saturday, January 17, 2009

Bernard Madoff..¿yo?

"Es necesario poner un objetivo en mente..Concentrarse en aquello que uno quiere lograr y desearlo con pasión..Imaginarlo, visionarlo, y convencernos de que sí esta a nuestro alcance si ponemos toda nuestra energía y nuestro empeño para lograrlo..¡Tú puedes; el éxito está dentro de tí!"

Este tipo de apelaciones es tan común en quienes actúan como facilitadores de desarrollo personal tratando de influír en nuestras emociones, como en un inspector de la Dirección General Impositiva del Uruguay, tratando de animar a un pequeño empresario en tiempos de crisis a que contribuya con sus impuestos a fortalecer la economía del país. Y debe ser esta también la convicción última que guía a individuos como Bernard Madoff a amasar una fortuna montada sobre pirámides financieras sin ningún respaldo efectivo, contando con el viejo recurso de engañar la buena fe de incrédulos ambiciosos, ambiciosos por vocación, ambiciosos por necesidad, y de paso...también a los más conspicuos inversionistas especializados en el tema!

Y es que les confieso que en algún momento me he puesto a pensar si en lugar de haber sido tan modesto en mis ambiciones y tan pacato en mis aspiraciones, no podría haber levantado un imperio financiero similar al del Sr. Bernard Madoff? ¿Por qué no? Si me lo hubiera puesto como objetivo en mente, si me hubiese concentrado en querer lograrlo y lo hubiese deseado con pasión, si lo hubiera imaginado, visionado, etc. etc., con seguridad hoy podría ser un Madoff más..Y hasta me daría el gusto de limpiarme los botines con los dineros del más grande de los Botín:Emilio, el Presidente del Banco de Santander, a quien el confiable Bernard le cogió 3.500 millones de dólares. Madoff, quien fue en su momento presidente del mercado de valores Nasdaq, fue detenido y acusado recién en la segunda semana de diciembre de 2008, de orquestar una masiva estafa de tipo piramidal, que podría costar unos US$50.000 millones en pérdidas a inversionistas financieros y organizaciones humanitarias por igual. Había creado una pirámide que se retroalimentaba con los nuevos fondos que ingresaban, los cuales permitían pagar los rendimientos a los que ya estaban en cartera. El problema en estos casos, es que cuando la base de la pirámide ha llegado a ser demasiado amplia y los nuevos ingresos no responden a las necesidades de su sustentación, la cuerda se rompe y se interrumpe el flujo del negocio. Algo así como la alimentación de un feto dentro del vientre de su madre; si se corta el cordón umbilical ..¡adiós bebé!

Pero, por otro lado ¿no es ésto acaso similar a lo que viene sosteniendo a la economía norteamericana en las últimas décadas, y lo que ha causado su colapso arrastrando a todos quienes gustaban invertir en los actos de ilusionismo de ese país? ¿Desde cuánto tiempo atrás se ha venido alertando que Estados Unidos es un país insolvente e incapaz de financiarse a si mismo, y totalmente dependiente de las cuantiosas inversiones de países como Japón y últimamente de China, mas las de los siempre sonrientes juguetones de Wall Street? ¿Acaso no fueron suficientes las lecturas extraídas de los escándalos fraudulentos protagonizados por las más grandes y "brillantes" luminarias corporativas como Enron o WorldCom, entre otras, apenas iniciado el nuevo Siglo? En un país que pese a todo sigue gastando cifras astronómicas en guerras y guerritas en las cuales no le ha ido nada bien..? ¡Y bajo cuyo último gobierno logró el portento de que el gasto público impulsado por los costos delirantes de la guerra en Irak y Afganistán, sumado a la vergonzosa debacle de las hipotecas de alto riesgo, desembocara en un déficit de casi 500.000 millones de dólares que alcanza al 3% del producto interno bruto (PIB)!


Aunque usted no lo crea..!

En realidad, quienes ahora se muestran preocupados -o se hacen los preocupados -tras por lo menos una década en que a nadie se le dió por investigar las acusaciones creibles y especìficas sobre las erráticas prácticas financieras de Madoff, las cuales habían sido presentadas reiteradamente ante el personal de la SEC (Comisión de Valores de Estados Unidos), no escapan a una sucia red de complicidades que burló, incluso, nada menos que a esta verdadera "vaca sagrada" de los Estados Unidos. Recién ahora, el presidente de la SEC (por sus siglas en inglés) Christopher Cox, se declaró "profundamente preocupado" por los aparentes múltiples errores de la agencia a la hora de investigar las acusaciones de malas prácticas del operador Bernard Madoff, pero ...reconoce que nunca se recomendó actuar a la Comisión! ¿Es esto creíble..?

El "cándido" Sr. Cox
Por supuesto que la otrora "vaca sagrada", custodia de la moral y los valores norteamericanos, la Security Exchange Commission (SEC) (después de Dios, la SEC..) ha sido criticada por no descubrir -o no querer descubrir -el escándalo, hasta que los propios altos ejecutivos del fondo de Madoff acudieran a las autoridades la semana pasada, luego de que fueran ignoradas varias advertencias sobre la forma en que Madoff gestionaba su negocio de inversión.

"Nuestros primeros descubrimientos han sido profundamente preocupantes", dijo el cándido presidente de la SEC, en un comunicado conocido el martes 16 de diciembre por la noche. "Estoy gravemente preocupado por los aparentes múltiples errores durante al menos una década a la hora de investigar estos reclamos o en algún momento buscar autoridad formal para perseguirlas". Supuestamente, los empleados de la SEC confiaron en la información proporcionada voluntariamente por Madoff y su firma en lugar de utilizar citaciones legales para obtenerla, añadió. Entonces, solamente cuando esta burbuja también reventó, el "preocupado" Señor Cox ordenó abrir una investigación interna para indagar la conducta del organismo en el caso Madoff, y en particular ha pedido al inspector general que revise las acusaciones pasadas y las razones por las que no fueron consideradas creíbles.
No es Sandra Bullock, es Shana Madoff

Y por qué no resultaron creíbles..?

No se necesita ser muy brillante para concluir que el problema no radicaba en la credibilidad o no de esas acusaciones, teniendo en cuenta los especiales contactos y relaciones del personal de la SEC con la familia Madoff y su firma, y considerando por ejemplo, que Shana Madoff, sobrina de Madoff y abogada en la firma del inversor, está casada con Eric Swanson un trabajador de la SEC, quien era nada menos que el director adjunto de la oficina de inspecciones y exámenes de cumplimiento de las normas. ¿Que tal? Por más que un portavoz de este personaje dijo que la relación romántica de éste con su esposa empezó años después de que el equipo de supervisión en el que él participaba realizara una investigación sobre las operaciones de Bernard Madoff. ¿Es esto creíble?

En definitiva, las andanzas del Sr. Madoff no pasan mas allá de ser una nueva travesura de uno de los chiquilines traviesos de ese mundo de los creadores de riqueza virtual, en el cual se premia mas a la viveza criolla que al honesto trabajo personal.

El gran reto del Señor Obama.

Si el Señor Obama no consigue poner nuevamente a ese país a trabajar en serio, seguirán replicando las vergonzosas historias de quienes siguen pensando en sacarse la lotería todos los dìas..! En una de las últimas reuniones del Senado norteamericano para tratar el tema de los auxilios financieros a los bancos y empresas en problemas, un senador hizo una sabia reflexión al recordar que "tradicionalmente estabamos acostumbrados a que eran los bancos quienes prestaban dinero a los ciudadanos, mientras que ahora asistimos al hecho de que son los ciudadanos los que deben prestar dinero a los bancos.."

El Señor Obama recibe el legado del país que siendo durante mucho tiempo la mayor potencia mundial por sus avances empresariales, tecnológicos, militares, financieros, y cuna de la libre expresión individual, hoy se ha convertido en la negación mundial de los mismos principios y valores que inculcó. Un país que chantajeado por la derecha más reaccionaria, cuyos líderes rechazan la legitimidad de su propio sistema político, tal cual lo describe el último premio Nobel de Economía -causalmente norteamericano -Paul Krugman, en su libro "El gran engaño", muestra precisamente su realidad montada en ese título.

Bernard Madoff ¿yo?
Aunque con toda seguridad los hijos del Sr. Bernard Madoff vivan con bastante mas comodidades que los míos, los míos no tendrán que ir a visitarme a la cárcel (o a nuestra casa convertida en cárcel), y nuestro apellido no salpicará los titulares mundiales por haber dejado a cientos de miles de hombres y mujeres en la calle, sin su pensión de retiro, sin sus ayudas humanitarias, sin sus hogares, y con la frustración de haber trabajado toda una vida para alimentar "El gran engaño" llamado Madoff!

Argenta Enero, 2009

0 Comments:

Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]

<< Home