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Monday, September 07, 2015


Los peligros del populismo.

Este es un conflicto caprichoso. Los grandes mediadores nos enseñan que lo importante en un conflicto no es que alguien gane y que otro pierda, sino que se logre una relación “ganar-ganar”, en base a un acuerdo en el que todos ganen algo. Quizá un poco menos de lo que se esperaba por ambos lados, pero ganando, además,  un plus agregado de enorme valor para toda la sociedad: la tranquilidad social. Sin embargo  en este caso, en el conflicto con los gremios de la educación en Uruguay, ya hay quienes entraron a la negociación ganando algo, y quienes entraron perdiendo mucho. Y sin duda que son los estudiantes los que más pierden, sin tener el derecho al pataleo.

El Ministro de Economía, Danilo Astori, presentó un presupuesto razonable mediante el cual los docentes siguen ganando - ¡y hay que ver cuánto ganaron ya desde el 2005 con esta nueva administración frenteamplista! -pero que a su vez asegura que -en el peor de los casos de esas crisis importadas que en el pasado han empobrecido al país hasta la médula -cada quien siga ganando lo suyo, sin perder nada. Inclusive, recuperando el poder adquisitivo de los que viven de un sueldo o una jubilación. ¿Alguien da más?

En términos reales, el presupuesto de ANEP (Administración Nacional de Salud Pública) creció un 22 %, el de la UdelaR (Universidad de la República) 118 %, y el del INAU (Instituto del Niño y Adolescente de Uruguay) 192 %", aseguró el ministro de Economía, Danilo Astori. Añadió además que "es enorme el esfuerzo realizado por la sociedad uruguaya para apoyar a la enseñanza pública" y reiteró que el salario de un cargo docente grado 1 aumentó 64 % en el mismo lapso. "Nuevamente la educación está al frente de las prioridades del Gobierno. Esto es así desde el año 2005, siempre fue la primera preocupación de nuestros presupuestos y lo vuelve a ser", enfatizó el ministro de Economía. ¿Y acaso alguien lo puede desmentir?

No es poco decir en un país que -lo mismo que ha sucedido a sus hermanos latinoamericanos -por décadas fue saqueado y empobrecido y endeudado por políticas y políticos cómplices de un modelo que únicamente beneficiaba a los que siempre tuvieron más, en conchupancia con quienes les convenía robarnos  el trabajo y las riquezas (materias primas) que eran la sangre de nuestra nación. Pero ahora, pasada  la ilusión populista con que nos hizo soñar el anterior gobierno, y las condiciones favorables de la situación internacional,  tenemos que enseriar el país. Y eso cuesta. Y eso conlleva a que para que unos ganen más en sus haberes, otros pierdan más en sus saberes. Ahora, los maestros y profesores están dispuestos a castigar a sus alumnos -esta vez no por las deficiencias en su dedicación - sino por algo en lo cual ellos nada tienen que ver: su remuneración.

Y serán Tabaré Vázquez y Danilo Astori, los mismos hombres que le dieron credibilidad y viabilidad a un gobierno de izquierda en esta región (porque no solo lo hicieron para Uruguay sino para toda la región) los que deban enfrentar los más duros cuestionamientos de una sociedad: por un lado, los que quieren ganar más, por otro, los que necesitan saber más. ¿Que los docentes merecen ganar más? ¿Y quién en su sano juicio lo puede negar..? Personalmente, y si por mí fuera, a partir de mañana mismo y sin esperar hasta el 2020, comenzarían a cobrar los $ 30.000 que se merecen!!

Pero estaba visto. Los sucesos económicos de un país son cíclicos. Y cuando se comienza a conceder, se entra en un círculo que no tiene fin para ceder. Y hasta  los que ayer no tenían nada, ahora que ya tienen algo seguirán exigiendo por tener más. Y no les importa si se puede o no se puede, si el resto del país se jode o si el país todo se va a la deriva. Cada quien muerde por lo suyo. El concepto de país, ya no tiene la misma vigencia que cuando estábamos jodidos todos, y nos teníamos que resignar a aceptar y compartir lo poco que había. Partiendo del caso que más ha causado rechazo, como el gremio de los “compañerítos” de Adeom, que le hicieron la vida imposible a una Intendenta que tampoco tenía demasiado para ofrecer, y a una sociedad que tenía que pagar y… barrer!

Una vergüenza departamental, consentida y confundida por una simpatía ideológica que terminó minando la confianza de la población, ganada por los grandes antecesores frenteamplistas. Quedó demostrado que con amigos así, el movimiento sindical no necesita enemigos! 

El 24 de agosto, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social emitió una Resolución donde declara la esencialidad de "los servicios correspondientes a los Centros de Educación Inicial, Primaria, Secundaria, Educación Técnico Profesional y Centros de Formación Docente" por un término de 20 días. Y si, fue el Ministerio de Trabajo que hoy preside el compañero Murro. ¿Alguien duda acaso de la solvencia moral del compañero Murro? La Resolución invoca, entre otros fundamentos, que "las medidas adoptadas hasta el momento han provocado la pérdida de una significativa cantidad de horas docentes y de servicios de alimentación en escuelas de todo el país".  ¿A alguien le importará esto? 

En ese marco y en momentos en que el conflicto se encuentra en su punto más álgido, otro que ha debido probar los tragos amargos del pasaje de sindicalista radical al de responsable gubernamental, es el director nacional de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el compañero Juan Castillo, quien viendo que las papas se quemaban puso su cargo a disposición. "Hasta acá he llegado", dijo Castillo. ( )  "No puedo salir a los medios a declarar en contra de la decisión del gobierno, prefiero irme y dejar mi cargo a disposición y que otro ocupe mi lugar; pero seguir tranquilo con mi conciencia", agregó.( ) "Me calificarán de traidor en cánticos. Eso es muy fuerte para mí. A otros les resbalan las palabras, a mí me calan muy fuertes las palabras y no soy traidor, luché siempre por el derecho de los trabajadores", aseguró. Si la dirección del PCU lo respalda, entonces se mantendrá en el cargo, de lo contrario dará un paso al costado. O sea, una especie de tintorería de conciencia.

El compañero Castillo, pues, se la jugó por la más fácil. El carguito era lindo mientras no hubiera que enfrentarse a los excompañeros. Una fidelidad que a toda vista va en contra del cargo de Director Nacional de Trabajo, que implica una responsabilidad nacional más que una posición sectorial. ¿Esto no lo había previsto el compañero Castillo? ¿Creyó que podría mantener los dos amores sin el conflicto existencial? En todo caso, sus compañeros de ayer le recordaron que, o se está con Dios, o con el diablo. Con los dos no. ¿Compañeros? De bolsillo. 

Por último, ¿quién elige al Presidente de la República? El pueblo, mediante voto secreto y obligatorio. Y Tabaré Vázquez reunió casi el 50% del respaldo de todos los uruguayos. ¿Y quien elige a los dirigentes sindicales? Los eligen sus afiliados, que son bastante menos, ¿no? Entonces, ¿puede dudarse de quién tiene mayor legitimidad a la hora de imponer sus decisiones? Recordemos además que cuando el Presidente de la República jura defender la Constitución, ello implica velar por la totalidad de los ciudadanos. ¡De todos los ciudadanos!. Sin dejarse presionar ni chantajear por intereses políticos ni gremiales. Algo que aún no quiere entender el movimiento sindical.

Creo que los sindicatos siguen tomando decisiones equivocadas. Yo no acepto dictaduras ni autoritarismos de nadie. Ni siquiera de los trabajadores. Yo voté a Tabaré Vázquez y a Danilo Astori para que tomen las decisiones más convenientes. Para todos los uruguayos. Y hasta ahora, no han defraudado.

Alberto Rodríguez Genta

"De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: De la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra." (Mario Benedetti)

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