¿Es cierto que a los argentinos no los quiere nadie?
En especial, a la grandeza de ese
genio humilde, sin delirios de grandeza (porque no los necesita) de Lionel
Messi, y también, coincidiendo con su casamiento, al excelente jugador, Rodrigo
de Paul. Rodrigo De Paul y Tini Stoessel, la muy exitosa artista argentina, se
casan hoy ((11/08/2026) y no dejo de alegrarme, porque, a pesar de que no los
conozco personalmente, me consta que, cada cual, en su actividad, son dos
indiscutidos representantes de su país.
¿Por qué, entonces, odiar a los
argentinos? Como
uruguayo, y debido a los especiales lazos de cercanía, amistad, fraternidad, inversiones,
residencias y convivencia, con tantos de ellos, me es imposible odiarlos. Pero
es que dentro de ese bravo y sufrido pueblo argentino, buscador incansable de
un “éxito social” que se merecen, pero que no amanece, algunos seres aparecen,
como destinados a borrar lo que al pueblo le pertenece.
Recientemente, en la misma fecha, del
casamiento de Rodrigo y Stoessel, la prensa nos informa, por ejemplo, de “El
fuerte mensaje que compartió el presidente Javier Milei contra Natalia Oreiro;
“Natalia Oreiro: la rusa amante de Putin que trabaja de buena y vive en
mansiones". Natalia Oreiro es una compatriota uruguaya, sumamente
exitosa por su actividad como cantante y artista del cine y la televisión,
admirada hasta por los rusos luego de algunos conciertos que ella dio en aquel
país. En Rusia la aman, además de en varios países más. Incluso Argentina.
Y como Natalia fue invitada a uno de esos octogenarios programas comensales de la diva argentina, Mirtha Legrand, ahora “La Noche de Mirtha”, (11/08/2026) en el cual comentó que se estaba construyendo una casita en Uruguay, la veterana diva, que siempre ha tenido mansiones en Punta del Este, le retrucó: “¿Casita? ¡una estancia te hiciste querida!”. Bien de mala leche; ¡porque si alguien sabe de estancias y mansiones, y riquezas, es esa señora casi centenaria!
Luego de que la artista uruguaya
compartiera su mirada política en la mesa de Mirtha, y al abordar la
preparación de los dirigentes, dijo que los "errores" del gobierno se
llevan puesta a mucha gente, y sumó una interrogante que generó tensión entre
los comensales: "¿No le hacen un psicotest a los que se postulan?".
Esto fue suficiente como para que, hasta el perro muerto, “Conan”, de Milei, se
revolviera en su tumba, sintiéndose menospreciado, pues es él quien lo asesora
permanentemente.
Lo más penoso de todo esto, que podría
haber sido simplemente, un intrascendente chisme más, de la frondosa chismografía
argentina, derivó en la mezquina, insidiosa, y envidiosa, actitud del
presidente argentino, destratando a nuestra compatriota. Pero como el presidente
Milei está tan enamorado ideológicamente con el desquiciado mental, presidente
de los Estados Unidos, y para congraciarse con él, se hizo eco de algún periodista
argentino (resentido como él), Tomás Dente, indignado ante el contraste
entre el relato y el presunto patrimonio de la artista, disparando una filosa
frase al compartir el clip: "Zurdos que viven como Rockefeller".
Mi Dios, ¡cuánto odio y resentimiento hay
en ese país! Más tarde, el periodista Angel de Brito, nos reveló que este
Dente, no está tan “al dente”, como se define a lo mejor de la pasta italiana, porque
tiene problemas varios con sus padres; su madre le aseguró que su padre fue un
cura, y que aparentemente lo abusó su hermano. ¡Vaya mi Dios, telenovela!
Pero volviendo al presidente Milei, y
sus ausentes, recordemos también que en su momento hizo mierda a la muy exitosa
cantante Lali Espósito, que tiene cientos de millones de reproducciones en
Spotify y es reconocida en distintos países del mundo, tratándola de “Lali
depósito” y otras tantas guarangadas vergonzantes para un dirigente. En 2024,
finalizada su gira oficial por Israel e Italia, le dedicó múltiples
apariciones públicas y publicaciones en redes sociales, para atacar a Lali,
apodándola “Lali Depósito”, le dijo “parásito” y la acusó de “vivir de la plata
del Estado”.
El presidente argentino vive puteando
a todo el mundo; políticos, artistas, periodistas, sindicalistas y presidentes;
las supuestas novias adjudicadas no le duran, ni lo que mastica un diente. La
bella artista, Fátima Flores, comenzó el expediente, pero me parece que ahí, ni
siquiera usó el escarbadientes. De ahí en más, mutis por el foro…y por el
forro.
Últimamente se la agarró con el
presidente Lula; del hermano Brasil, elegido democráticamente, porque a Trump
le gusta su contendiente, el expresidente Bolsonaro, preso y juzgado (como él) por
atentar contra el Estado. Y a esta altura se me ocurre que, ante tanta
incontinencia verbal, y disparate social, sus allegados deberían consultar una médium,
para ver si hacen conexión con Conan, y le mejoran el asesoramiento. Por ahora,
sigue con problemas de funcionamiento.
Nota: curiosamente, en estos días arribará a
Uruguay el artista argentino Gustavo Bermúdez, con su espectáculo "La cena
de los tontos”. ¿Alguna similitud con otras cenas?



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