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Friday, October 02, 2026

 ¡El país de la bella joda..!


Hay muchas cosas que la mayoría de los uruguayos desconocemos. Y que se prestan para la joda. Incluso algunas que fueron creadas constitucionalmente. Y en estos casos sí, se justifica, el que en su momento se haya llamado a la prensa, “el Cuarto Poder”. Aunque muchas veces, el negocio  se cubra de amarillismo y banalidad. Cuando hablamos del periodismo como cuarto poder, hablamos de una función esencial: observar a quienes tienen poder, hacer preguntas, investigar y poner información a disposición de la sociedad. Y aclaro que ¡tengo un gran respeto por el trabajo de los periodistas uruguayos! ¡Los hay excelentes, en su labor de investigación, análisis, y opinión, que los habilita a trabajar en los más reconocidos medios mundiales! Conste que yo recibo varios de ellos. Los de aquí, y los de allá. Y cada tanto, me permito felicitar a algunos.

Po ello hoy, quiero referirme a dos caos en particular. Uno refiere a la entrevista en “Hacemos lo que podemos-Undertake Media / Carve Deportiva, y a las declaraciones del senador Sergio Botana, expresando que "NUNCA LLEGO A UN MES QUE ME DE LA PLATA". Botana respondía así a un oyente que le consultó sobre los altos sueldos de los legisladores, y en especial el suyo, frente a las necesidades de muchos compatriotas. “Es un buen sueldo. -confesó – “Ahora, yo te voy a decir una cosa: yo, que vivo de ese sueldo, nunca llego a un mes en el que me dé la plata, y no hago ningún gasto extra. La plata la redondeo al final del año porque cobramos aguinaldo. Entonces, con el medio aguinaldo y el aguinaldo me arreglo”, añadió.

Y es bueno revisar que, según los últimos datos de la web del Parlamento, el salario que reciben los senadores en Uruguay es de $ 399.346 nominales más la partida para el pago de secretarios, que es de $ 246.508; una partida para el pago de secretarios de sectores, cuya remuneración depende de la cantidad de integrantes del sector, y otra partida para gastos de celular con un tope de $ 4.627. En total, el gasto por senador es de entre $ 709.899 y $ 837.162 por mes. ¡Carajo! casi un millón de pesitos por mes (¿más de U$S 20.000?) y supuestamente tiene que andar mendigando hasta cobrar ¡OTRO SUELDITO POR AGUINALDOS, que deben ser otro tanto!

Yo no pretendo exigirles a nuestros congresales que sean tan austeros como los de Finlandia, que, lejos de tener secretarias o secretarios, asesores etc., ¡hasta se tienen que lavar la ropa ellos mismos, en lavanderías comunitarias! Allí, los legisladores que provienen de regiones fuera de Helsinki no reciben mansiones ni viáticos exagerados. Si lo necesitan, acceden a pequeños apartamentos funcionales provistos por el Estado (con las mismas comodidades  de las cárceles) que hasta tienen su baño propio. Y siguiendo las costumbres de la cultura nórdica, las tareas domésticas van por cuenta propia. Los propios diputados cocinan, lavan sus platos y gestionan sus labores del hogar sin personal de servicio doméstico financiado por el dinero público.

O siguiendo el ejemplo de Suecia; el país donde los 349 diputados suecos no tienen asesores propios ni secretaría, se pagan el café de su bolsillo, y comparten personal por partido (ej: 101 funcionarios para 100 diputados). "No tiene sentido conceder privilegios especiales a los parlamentarios, porque nuestra tarea es representar a los ciudadanos y conocer la realidad en la que viven. Representar a los ciudadanos es un privilegio en sí, ya que tenemos la oportunidad de influir en el rumbo del país", asegura el diputado Per-Arne Håkansson, del Partido Socialdemócrata. Así es como viven los parlamentarios de dos de los países más avanzados del mundo. Para desplazarse utilizan el transporte público, igual que cualquier ciudadano. El modelo sueco busca que los representantes mantengan un estilo de vida cercano al de la población a la que sirven, promoviendo la transparencia y el uso responsable de los recursos públicos.

Lo peor de todo esto es que el senador uruguayo, Sergio Botana demostró ser un mentiroso consumado; afirmando en su momento, a través de un “X” del diputado de Cabildo Abierto, Perrone, que las famosas lanchas patrulleras del fraude de Cardama y su correligionario del Partido Nacional, Javier García ¡“estaban casi listas”, cuando ni alcanzaban al 60% de la obra! ¡Qué rostro y qué tupé!  Pero es que para ellos, la política es un negocio. Contrario a los suecos.

Y acá viene el segundo tema que me interesa abordar, ya que hablamos de que los diputados suecos no tienen asesores propios ni secretaría; se pagan el café de su bolsillo, y comparten personal por partido. ¡Qué distinta la realdad con nuestros parlamentarios nacionales y ediles municipales! Recientemente ha salido a la luz el caso del edil departamental Gustavo Gómez (también del Partido Nacional) cuestionado por su relación con sus asesores. Si bien los ediles no cobran sueldo, constitucionalmente, éste ¡tenía contratados a ocho asesores! Y ellos sí, son rentados por el erario público. El periodista Agustín Escudero, en una nota para El Observador, nos informa que “Tras el escándalo de la Operación Trazador, que terminó con la condena por lavado de activos del padre de su exasesor (el Sr. Pablo Leiva) —quien también cobraba un sueldo sin ir a trabajar— entre secretarios personales, pases en comisión, abogados y expertos en presupuesto, el edil Gómez suma ocho asesores. ¿Cómo se justifica esta estructura y quién es quién en este polémico equipo de trabajo? 

El edil de la Coalición Republicana por Montevideo Guillermo Kruse, a su vez, dijo que no se necesitan nueve personas por representantes, en relación al máximo de asesores que los ediles pueden tener en la Junta Departamental de la capital. Cada representante departamental tiene un máximo de cinco secretarios, pero puede pedir hasta cuatro trabajadores más en formato de pase en comisión. Kruse reconoció dos situaciones concretas: a) Asesores que no cumplen tareas, manifestando que "en realidad hay algunos (asesores) que no hacen nada", y b) Pases en comisión por pedido político. Aclaró que dos pases en comisión "fueron pedidos políticos, uno del Partido Nacional y otro del Partido Colorado", que "casi no tendría trabajo para darles" y que lo hizo "porque pertenezco a la coalición".

Como sea, y para finalizar, ¡pienso que estos señores son una vergüenza para un país pequeño, como Uruguay, reconocido a su vez por sus excelentes planes y beneficios sociales, y cuyo presupuesto nacional, sin tener petróleo, ni acero, ni bauxita, ni aluminio, ni litio, ni nada de estos regalos naturales, se pagan con el esfuerzo, el trabajo, y los impuestos de todos sus ciudadanos!

Y es que lo hemos convertido en “El país de la bella joda..”

 

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