Como el pato criollo…
Muchos uruguayos recordamos aquella famosa frase del Rey Juan Carlos de España a Chávez, el 10 de noviembre de 2007, como reprimenda tras las reiteradas interrupciones que este realizaba al presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, en la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, celebrada en el centro de convenciones en Santiago de Chile. ¿Por qué no te callas..? llegó a increparlo.
Y hoy podríamos imaginarnos una reacción
similar si Juan Carlos estuviera en España, escuchando los disparates de Javier
Milei, en pleno insulto al gobierno de su país, ¡y en su propio territorio! Y
es que también podríamos retrotraernos a aquel dicho popular sobre el pato
criollo, un ave de corral
o silvestre que tiene la costumbre de defecar con mucha frecuencia mientras
camina: a cada paso, larga una cagada.
Después de ir a meterse en Brasil, y
en plena campaña presidencial, para apoyar abiertamente al hijo del
expresidente Bolsonaro, condenado y actualmente preso por inducir a un ataque
al congreso y auspiciar un golpe de Estado, se da el lujo de insultar
abiertamente al actual presidente brasileño Lula da Silva, tratándolo de “corrupto” o “presidiario”, y al juez
de la suprema corte brasileña, Alexandre de Moraes, como "basura
calva". Y uno se pregunta ¿por qué ese deseo incontenible de Javier Milei
por salir a buscar camorra en todas partes insultando a medio mundo? Parece un
muñeco desajustado que se salió de control.
Ahora,
nuevamente llamó zurdo ladrón y además “machirulo”, a Lula, antes del balotaje.
“Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección.
Zurdo ladrón”, escribió Milei en su cuenta de X. Bueno; menos mal que algo aprendió de
Cristina Kirchner, quien popularizó el término machirulo durante sus encendidas
defensas a su probidad. Por otra parte, habría que recordarle que quien si
pretendió desconocer los resultados y robarse las elecciones en Brasil, fue su
compinche y amigo Jair Bolsonaro, impulsando un ataque al congreso y fomentando
un vergonzoso golpe de Estado, por lo cual fue condenado y preso.
Y
recientemente, durante un viaje a Madrid, el ultra Milei lanzó graves insultos
al presidente español, Pedro Sánchez, llamándolo “delincuente” y “dictador”,
además de sugerir que “Hay que sacar a los socialistas a patadas”. En realidad,
este viaje en el que quiso impulsar las candidaturas de sus aliados de la
extrema derecha española en las elecciones del 29 de noviembre, fe un auténtico
fiasco. Hay quienes afirman incluso que, en última instancia, para el gobierno
de Pedro Sánchez fue un regalo caído del cielo.
Comenzando
porque el recibimiento que le dio su admirado líder del partido ultraderechista
Vox, Santiago Abascal, no fue el más fraterno. Abascal dijo que conversaría con
Milei durante su visita, para “darle la bienvenida”, pero que no se reuniría
con él porque su “prioridad” son los actos de campaña en el noroeste del país. Y
el único contacto que mantuvo con Abascal, fue a través de una videollamada. “Dicen
que no me querés más”, le dijo entre risas Milei. O sea, limpiamente, le sacó
el culo a la jeringa. Mal momento para abrazos liberales, en plena campaña
electoral.
Y
es que Milei, poseído por su propia locura liberadora y en su máximo nivel de histrionismo,
había pretendido congraciarse con él, insultando a Sánchez. “Cuando vengo a
España, no voy a ir a ver a un delincuente ladrón como Pedro Sánchez, porque no
estoy dispuesto a tener que coserme los bolsillos para no salir expoliado”,
dijo Milei en un discurso durante un encuentro en Madrid, el Nueva Economía
Fórum 2026. Luego, defendió a la extrema derecha, sugiriendo a los votantes que
deberían “sacar a los socialistas a patadas
Quien
sí recibió a Milei, y por cortesía, fue la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las dirigentes más extremistas del derechista
Partido Popular (PP). Pero tampoco hizo una gran exposición de su alianza. El
encuentro se desarrolló a puertas cerradas y sin conferencia de prensa. El
diario argentino La Nación, señaló a su vez que tampoco prosperaron los
intentos de Milei, de ser recibido por el rey Felipe. No obstante, el argentino
no se privó tampoco (como es habitual), de insultar a una periodista durante una
conferencia de prensa, quien le preguntó si creía que su visita le resultó
incómoda a los partidos PP y Vox. “No
sé, eso me parece una visión muy propia de gente muy corta intelectualmente y
de miserables políticos. Quizás, digamos, vale para tu caso”.
Al
parecer, fueron varios los políticos, autoridades, refrentes y hasta
empresarios, que decidieron aislarlo de su entorno; pues curiosamente, durante
su alocución, el lienzo azul profundo utilizado como fondo, normalmente repleto
de logotipos de empresas, instituciones, marcas, productos, o cualquier cosa que
implique un reconocimiento, quedó absolutamente desnudo. Y es que en su enfermiza
visión, no reparó que, al insultar al gobierno español, también insultaba a
España.
Quizá,
entonces, por el alto concepto de pertenencia española, expresado en aquella frase
del poema escrito por Rafael de León "Toíto te lo consiento; menos
faltarle a mi mare”. (Todito te
lo consiento, menos faltarle a mi madre), Milei no fue particularmente bienvenido.
Claro que no todos los argentinos
piensan igual que él. “Los argentinos sentimos vergüenza y humillación cada vez
que Milei va a un país, insulta a sus gobernantes electos democráticamente,
dice Francisco Echarren, actual intendente de Castelli, a lo cual se sumaron
miles de otros argentinos.
Quizá
sería conveniente, entonces, para evitar estos desagradables desencuentros, recomendarle
al presidente argentino que, antes de salir de viaje, tomara un medicamento
contra las incontinencias, fecal, y oral.



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